Crítica de Ahora o nunca

 
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Sutilezas, grises, situaciones ambiguas, típicas de la vida...no las busquen aquí. Esto no es la vida real, esto es de lo peor de Hollywood. El millonario todo lo puede y la película convalida esa firme creencia hollywoodense."



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Jorge por Jorge
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cartel de Ahora o nunca
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Director: Rob Reiner
Estreno: 2008-02-01
Genero: Comedia



Desde el principio al fin una película llena de estereotipos y lugares comunes. Sin pretensiones de profundidad pero tampoco como para pasar el rato. Los personajes compuestos por Nicholson y Freeman son planos, sin espesor ninguno, tan poco creíbles, más aún el millonario todopoderoso, papel que seduce especialmente a Nicholson, papel hecho a su medida: de plástico, repetido hasta el hartazgo. Las situaciones son artificiales a decir basta. Los colores cálidos en la escena de la comida familiar en lo del mecánico contrastando con los colores fríos de la soledad en la casa del millonario que come comida comprada, solo.

Sutilezas, grises, situaciones ambiguas, típicas de la vida...no las busquen aquí. Esto no es la vida real, esto es de lo peor de Hollywood. Los contrastes son claros, rotundos para que hasta el menos avisado no deje de entender que con los afectos se resuelven todos los problemas; hasta conflictos familiares arrastrados durante años se resuelven con una visita inesperada y una planta de regalo. El millonario todo lo puede y la película convalida esa firme creencia hollywoodense. Más aún, de los dos el que sobrevive es...el millonario. Dios otorga larga vida al millonario que ha sido egoísta, arbitrario, ateo, ególatra, manipulador de vidas ajenas para quien los otros no son sino medios para su satisfacción personal. Al mecánico creyente, pobre, humilde, buen marido y padre lo manda a la tumba antes de que termine la película. Esta vieja creencia protestante de que la riqueza es el parámetro para saber quienes son los elegidos de Dios viene del siglo XVI.

Ya en esa época algunos pícaros (adivinen quiénes) pusieron en boca de los predicadores luteranos esa máxima que se mantiene viva hasta hoy. No importa otra cosa, la capacidad de hacer fortuna es el baremo para la salvación y consecuentemente no necesita otra justificación, es norma de sí misma. Sin duda que ha funcionado y Hollywood no se priva de recordarlo cada tanto. No se dejen llevar por los sentimentalismos de la película, ese es el mensaje.


lo mejor Lo mejor de "Ahora o nunca"...

La actuación de Freeman, a pesar de la vacuidad de su personaje

lo peor Lo peor de "Ahora o nunca"...

La suma de lugares comunes y personajes estereotipados

Critica de "Ahora o nunca" publicada el 2008-07-10
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