Crítica de Batman

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La escenografía y los dos personajes centrales configuran un significado global, expresión mucho más cercana a lo atmosférico y descriptivo que a la narrativa épica."

 


José A. Peig por José A.


cartel de Batman

Director: Tim Burton
Estreno: 1989-09-29
Genero: Acción

Tim Burton realizó esta visión en un momento de tránsito desde los esquemas impuestos por la industria en la década de los ochenta hacia un enfoque autoral que con los años materializó en sello de la más estandarizada recreación del universo freak que ha sido la razón de ser de una filmografía heredera del romanticismo en su expresión más rallana con las corrientes del underground: arte y vida, criminalidad y heroísmo forman parte de ese arquetipo del marginado social que, desde las sombras y liberado en su soledad, vela por la seguridad de los hombres y mujeres comunes. Esta Imagen final de Batman sobre un fondo de tiniebla sideral iluminada por el foco de luz cierra el mismo ciclo que se abre con los títulos de crédito en los que la cámara recorre el laberinto de curvas que finalmente será el emblema del hombre murciélago, acompañada de la sublime partitura musical creada por Danny Elfman. Ninguna otra expresión pudo sintetizar de mejor manera al héroe en su circunstancia, el mundo oscuro de Gotham que es una proyección de las oscuridades psíquicas de nuestro protagonista.

Ese mestizaje entre la intención autoral y el patrón que impone el mainstream explica en parte la incompletud de un producto que camina entre la mirada obsesiva hacia el mundo freak y el esteticismo gótico como soporte para la acción efectista que minimiza el desarrollo de los caracteres humanos. A medio camino de dos formas de concebir el relato, Burton logra un conjunto fundamentado en el progresivo paralelismo emocional que se va estableciendo entre Batman y el Joker, dos seres despreciados por la sociedad que pugnan por ganarse la influencia sobre Gotham, el tenebroso escenario del cual ambos son víctimas: Yo te hice a tí, pero tu me hiciste a mi primero. La escenografía (el rasgo característico del cine burtoniano) y los dos personajes centrales configuran un significado global, expresión mucho más cercana a lo atmosférico y descriptivo que a la narrativa épica, siendo, para concluir, una expresión un tanto apática cuya oscura fotografía y los no menos tenebrosos rasgos de sus dos personajes centrales logra la fascinación y la virtud del singular extrañamiento .

Al contrario de la propuesta de Christopher Nolan, basada en el discurso textual - a menudo excesivo y pretencioso - Burton aplica un lenguaje visual austero en la que el texto es un recurso más conciso, lo que le otorga mayor fluidez y claridad al conjunto. La interpretación de Jack Nicholson vuelve a ser ejemplo de un carisma inigualable que a todas luces compensa su histrionismo, siendo Joker un personaje que parece inventado para él mismo. Lástima que los personajes secundarios sean tan insulsos y que el tratamiento dado a la relación entre Keaton y la olvidable (y olvidada) Kim Basinger carezca de mayor énfasis emocional.