Crítica de La cuadrilla de los once

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Independientemente de las simpatías por el "Rat Pack", la película tiene algunos elementos dignos de mencionar como los escasos números musicales."

 


Ethan por Ethan


cartel de La cuadrilla de los once

Director: LEWIS MILESTONE
Estreno: 1960-08-12
Genero: Comedia

Los fan del “Rat Pack” (Frank Sinatra, Dean Martin, Sammy Davis Jr. y Peter Lawford) probablemente opinarán -y tendrán razón- que la primera "Ocean’s eleven" es la mejor cinta del grupo. Una crítica de esta película, dirigida por el irregular Lewis Milestone ("El extraño amor de Martha Ivers", "Arco de triunfo"), nos debería llevar a compararla con el reciente remake protagonizado por George Clooney y Brad Pitt; sin embargo son tan diferentes que contrastarlas no viene mucho a cuento. Sólo decir que los que no sean aficionados a los filmes de Sinatra y compañía preferirán la versión del 2001. "La cuadrilla de los once" pertenece al género de atracos y, aunque existe un ligero trasfondo dramático, la película se narra en clave de humor -los títulos de crédito, del especialista Saul Bass, así nos lo anuncian-. Su estructura es la correspondiente a este tipo de historias: una presentación de los personajes –en este caso interminable-; el planeamiento del robo a cinco casinos de Las Vegas; la ejecución y su resolución final. Independientemente de las simpatías por el famoso clan, la película tiene algunos elementos dignos de mencionar. Los escasos números musicales son para enmarcar, tanto Dean Martin como Sammy Davis Jr. –sobre todo este último- disfrutaban con lo que hacían y eso se nota en la pantalla. Las referencias a la vida real son constantes. Así Peter Lawford encarna a uno de los delincuentes con amplias miras políticas; demasiadas coincidencias para uno de los miembros de otro influyente clan, el de los Kennedy. Otro de los ladrones expresa sus deseos de producir sus propias películas con el dinero del botín, quejándose amargamente de la situación actual. Esta acidez del guión sólo puede deberse a quien colaboró en él –aunque no figure en los créditos-, un tal Billy Wilder. Luego están algunas secuencias que recuerdan a otras tantas películas, como la aparición de Angie Dickinson, con quien Martin ya trabajó en la obra maestra de Hawks Río Bravo; o el “cameo” de Shirley MacLaine que recuerda mucho a esa maravilla de Vincente Minnelli: Como un torrente. Nunca estuvieron mejor Sinatra, Martin y MacLaine como en ese drama. De hecho los personajes de "Ocean’s eleven" tiene algo de aquel excelente largometraje, realizado sólo dos años antes. Finalmente, destacar la relación existente entre la banda de ladrones y su pasado como camaradas del ejercito. El guión da a entender que la vuelta a casa fue traumática y que no les quedó otra alternativa que delinquir. Esta denuncia social tiene el objetivo de animar a que el espectador se coloque al lado de los delincuentes –si no lo estaba ya- y, por otro lado, a definir las habilidades de cada miembro de la cuadrilla como si se tratara de un comando de operaciones especiales.

Critica de "La cuadrilla de los once" publicada el 2008-08-12
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