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Crítica de Cowboy de medianoche

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Siento destripárosla esta vez, pero la silenciosa y casi anónima muerte de Ratso es una de las escenas más conmovedoras que el cine nos ha ofrecido jamás."

 


Javier Martínez por Javier Martínez


cartel de Cowboy de medianoche

Director: John Schlesinger
Estreno: 1969-12-11
Genero: Drama

Hay gente que aún no sabe que Jon Voight, antes de fabricar ese oscuro objeto de deseo llamado Angelina Jolie, fue en la ficción un personaje totémico de la historia del cine. No es uno de mis actores preferidos, pero sólo por estas dos cosas ya puede irse tranquilo de este mundo. Quizás a algunos os guste “Campeón”, a mí me parece una versión Hollywood de una película de Parchís …

Joe Buck es el típico fracasado de las películas americanas, un don nadie que frega platos en un poblacho del Oeste perdido de la mano de Dios. Como todo americano medio anhela forrarse y vivir como un marajá, por lo que no duda en partir rumbo a New York donde no duda que con su percha y sus aires de cowboy renegado podrá vivir a lo grande dando amor a aburridas urbanitas adineradas.

Al llegar se da cuenta que entre la esperanza y la realidad media un abismo. A todos nos ha pasado alguna vez (incluso mil veces) el darnos cuenta demasiado tarde que eso que parecía tan al alcance de la mano o es imposible o exigirá un gasto por nuestra cuenta que no estamos dispuestos a pagar. La única que sucumbe a sus encantos sureños le engaña y es el pobre Joe el que acaba pagándole el taxi. Todas las ilusiones se desvanecen, comienzan las dudas, los porqués no llegan, las preguntas de qué cojones estoy haciendo yo aquí te ensimisman …

Ahí entra otro personaje totémico del cine, el cojo más famoso de todos los tiempos, el apolillado buscavidas Ratso Rizzo, una prueba más que no hay papel que se le resista a ese camaleón llamado Dustin Hoffman. A raíz de su encuentro Schlesinger nos mostrará lo que se esconde bajo las luces de neón de una metrópoli, la despiadada y cruel lucha por la supervivencia de los ciudadanos de segunda.

Joe Buck no sólo tendrá que ganarse la vida prostituyéndose incluso con hombres, encima tendrá que hacer de enfermero de Ratso. Éste es el mensaje positivo de la película, que hay gente que cuando la mierda le llega al cuello se ayuda en vez de apuñalarse por la espalda. Son dos seres marginales, dos garrapatas compartiendo la sangre del gran perro capitalista, dos antihéroes. Pocas cintas ofrecen una visión más patética y detalladamente vergonzante de los habitantes de la “otra América”.

Para el recuerdo queda la escena final, con Joe y Ratso huyendo de la cloaca neoyorquina en busca del sol de Florida. Siento destripárosla esta vez, pero la silenciosa y casi anónima muerte de Ratso es una de las escenas más conmovedoras que el cine nos ha ofrecido jamás. Una imagen vale más que mil palabras, la cara de Joe te deja pensando durante días sobre qué le estará viniendo a la cabeza. Esa ambigüedad la utiliza Schlesinger durante toda la película para narrarnos la relación entre los dos protagonistas, habiendo muchos que la han visto como un alegato homosexual. Si tenéis dudas preguntarle a Schlesinger, que la utilizaría también en su “Domingo sangriento”.

Para el recuerdo ha quedado también su paseo por las interminables calles de New York: Joe andando como si hubiera salido de OK Corral, piernas arqueadas, pasos rápidos, chulería innata del viejo Oeste donde los hombres parecen más hombres. Ratso, cojo, arrastrándose por el asfalto, soltando palabras como un kalashnikov, intentando seguir el galope de su amigo, insultando a un coche que está a punto de atropellarlos, puro “savoir faire” de la calle … La primera vez que la ví me teletransporté a un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme, puede que Schlesinger leyese el Quijote, quién sabe.

Tampoco se os quitará de la cabeza la tonadilla del “Everybody’s talkin’” de Harry Nilsson, el hombre de quien dijo Lennon que era su cantante americano favorito y con el que compartirían whiskys y peleas por los pubs de la Gran Manzana en el “lost weekend” del ex-beatle con Bowie, Elton John y cía.

En resumen, una película tan descorazonadora y desagradable como genial.


Critica de "Cowboy de medianoche" publicada el 2008-09-11
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