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Crítica de Casablanca

 
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Nunca pasa de moda y sigue enamorando a todo aquel que la ve."



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Sara Rodriguez por Sara Rodriguez
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cartel de Casablanca
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Director: Michael Curtiz
Estreno: 1942-01-01
Genero: Drama



La época: la Segunda Guerra Mundial. El lugar: Casablanca, una ciudad de fácil acceso pero casi imposible de abandonar, especialmente si tu nombre está en la lista de los más perseguidos por los nazis. Como es el caso de Victor Laszlo (Paul Henreid), que acude a Casablanca esperando que Rick Blaine (Humphrey Bogart), el propietario del "Rick's Cafe" le ayude, un hombre que no se arriesga por nadie...salvo por Ilsa (Ingrid Bergman).

Casi todos sabemos de qué va Casablanca, algunos, incluso la habrán visto varias veces y se sabrán algunas de las memorables frases con las que se luce el inmenso Bogart en este filme (sin contar con esa de "play it again, Sam" que se hizo famosa por una película de Woody Allen xD). Ha sido calificada como una leyenda de Hollywood, una joya, cuyo valor crece a medida que pasa el tiempo...Pero, ¿por qué nos gusta tanto Casablanca?

Es una historia de amor que tiene un contexto histórico mil veces llevado a la pantalla en la historia del cine y que habremos visto en producciones más recientes, con mejores efectos especiales, una fotografía espectacular (claro que lo de filmar en blanco y negro seguro que limita un poco xD) y localizaciones increíbles fuera de los estudios. Sin embargo, Casablanca fue rodada por completo en platós de la Warner en 1941, con un presupuesto total de unos 870.000 $ (que hoy en día no daría ni para pagarle al segundo ayudante de cualquier súper estrella que se precie...), en una época en la que además, los actores no elegían sus papeles, sino que firmaban contratos con productoras para hacer un número determinado de películas y eran éstas las que elegían por ellos, aunque más les valía a los actores no poner pegas si no querían verse de patitas en la calle.

Por otra parte, ninguno de los implicados en Casablanca confiaba demasiado en ella, pensaban que era solo una película de estudio más...De hecho, George Craft (elegido por Michael Curtiz tras rechazar a otros aspirantes por no dar la talla para encarnar a un tipo duro), rechazó el papel de Rick Blaine alegando que no tenía ningún interés en participar en una producción de este tipo con la desconocida (hasta ese entonces) actriz sueca Ingrid Bergman. Fue un gran error para Craft y un gran acierto para Bogart (el séptimo candidato de casting), que le llevó a interpretar el papel que le daría la "eternidad" cinematográfica. Aparte del casting, fueron muchos más los problemas que llegaron incluso a hacer peligrar el casi millón de dólares que costó el film, como el pésimo inglés de Michael Curtiz y la complicada relación de los hermanos Epstein, encargados de la adaptación del guión basado en la obra teatral "Everybody comes to Rick's" o la cuestión de que los actores muchas veces llegaban al plató sin saber qué diálogos les tocaban ese día...

Y, aunque puede que Humphrey Bogart no sea el prototipo de sex-symbol moderno (también se alejaba bastante de los cánones de belleza de la época) o que tuviera que rodar las escenas junto a Bergman subido a una plataforma de 23 cm. para compesar los portentosos 20 cm. que ella le pasaba, pero es que con la voz áspera de Bogart, su mirada profunda, casi abismal y su presencia arrolladora no hacía falta mucho más. También puede que la recatada Ingrid Bergman, en esta película se aleje de la típica "femme fatale", pero resulta indiscutible que hay una química palpable en cada una de sus escenas juntos y que el poder actoral de esta producción es uno de sus puntos fuertes...

Por todo eso, Casablanca es una película que nunca pasa de moda y que sigue enamorando a todo aquel que la ve.

Critica de "Casablanca" publicada el 2006-11-16
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