Crítica de Saw 3

 
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Sus creadores se han dejado llevar por lo meramente conformista, posiblemente a sabiendas de que no tienen que hacer mucho para que la película vuelva a ser un éxito considerable de taquilla."



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JohnTrent por JohnTrent
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cartel de Saw 3
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Director: Darren Lynn Bousman
Estreno: 2006-11-10
Genero: Terror



Si en los últimos años ha habido una saga de terror que ha conseguido unir al publico en general –tanto aficionados al genero como a los que no les interesa demasiado- con el éxito de taquilla y la opinión de algunos sectores de la critica, esta ha sido la iniciada por “Saw”. Y es que, ahora que llega la tercera entrega a los cines podemos ver como la expectación no ha descendido y que, lejos de amenazar con dejar de impactar a los fans, sus puntuaciones en determinadas paginas no son para nada despreciables (IMDB: 6,6; Film affinity: 6,1), aunque hay que reconocer que van en descenso respecto a las dos entregas anteriores. No es para menos, puesto que esta tercera entrega resulta la más floja de las tres, además de evidenciar una falta de ideas que se acusa incluso en el ritmo de la trama. Pese a ello, la película va camino de los 80 millones de dólares en Estados Unidos…y su presupuesto ha sido de unos 10.

Los antecedentes del psicópata.

En el 2004, con un presupuesto de tan solo 1,2 millones de dólares, el joven director James Wan consiguió con su segunda película, “Saw”, uno de los “sleeper” de la temporada y una de las películas más rentables en mucho tiempo. Y es que, sus 102 millones de dólares recaudados en todo el mundo dieron buena prueba de que el publico estaba aceptando cada vez más el terror truculento –aunque, a decir verdad, esta primera entrega fue más bien poco explicita- tras la algo sosa década de los noventa. La película, además, se convirtió en un gran éxito en el mercado del DVD y rápidamente se creo una legión considerable de fans a su alrededor, esperando con impaciencia las nuevas torturas que Jigsaw (el asesino del puzzle) tenia pensadas para las nuevas victimas de su juego.

"Saw"

Unos meses después llego “Saw 2”, en un (espectacular) ejemplo de rodaje a gran velocidad. Se cambio al director, James Wan, por (el también poco conocido) Darren Lynn Bousman y el presupuesto, pese a ser algo mayor, continuó siendo ínfimo; 5 millones de dólares. El éxito de esta secuela fue aun mayor que el de la primera entrega, calculándose su recaudación mundial en 152 millones de dólares. La película, por su parte, eliminaba el factor sorpresa de su precedente para adentrarse en los caminos puramente gore (siempre dentro de ciertos patrones comerciales). Aumentadas las torturas, la crueldad de las mismas y el número de personajes a los que son inflingidas, sus responsables dejaron las cartas sobre la mesa para la próxima entrega.

Y llegó la tercera.

Así pues, un año después de la segunda entrega, ya tenemos en los cines la nueva continuación de la serie que, para asegurarse, ha vuelto a ser dirigida por Darren Lynn Bousman y en la que también ha participado como productor ejecutivo, teniendo también algo que ver con en el guión, James Wan, lo que no ha ayudado demasiado a salvar el bajón de calidad respecto a las dos anteriores que a continuación paso a comentar. Y es que, si la secuela funcionaba bien por acumulación, sin presentar novedades especialmente interesantes, en esta tercera les sale, en parte, el tiro por la culata. En su afán por rizar el rizo tanto en lo argumental como en lo visual, sus responsables –hincapié en los guionistas, es decir, los mismos Darryl Lynn Bousman y James Wan- nos proponen un juego más malsano si cabe que en la segunda, incluso con cierto componente alucinatorio, más sucio de lo esperado, pero que lejos de funcionar como debería termina convirtiéndose, por falta de ideas seguramente, en un artefacto en parte hueco y mal hilvanado, que definitivamente peca demasiado de una dejadez notoria de hacer avanzar la saga con algo de trabajo.

Por tanto queda la sensación, según avanza la trama, de que el guión no va a ninguna parte, de que los personajes no terminan de tener una personalidad mayor que la de un monigote de feria y de que el ritmo presumiblemente dinámico que le quieren conferir no esta extenso de baches argumentales y, por tanto, bajones de interés.

Es probable que los que leyeran mi (algo) entusiasta critica a cerca de “La matanza de Texas: El origen” hace unos pocos días no entiendan muy bien mi postura ante un film, “Saw 3”, que no dista demasiado de lo que nos propone en lo visual y narrativo, entre otras cosas, la nueva propuesta de la familia psicópata encabezada por Cara de cuero.

El caso es que, puesto a dar explicaciones, “La matanza de Texas: El origen”, pese a no ser más que un entretenimiento sin más trabajo por parte de sus responsables que añadir más gore a una trama mil veces contada anteriormente, tiene en casi todo momento un ritmo aplastante y, sobretodo, unos personajes que, al menos para el que esto escribe –y me refiero a los psicópatas, no a las jóvenes victimas- tienen un malévolo carisma y una efectividad en pantalla que, pese a ser tan reiterada, consigue ser eficaz en todo momento, al contrario del poco interesante personaje de Amanda, la aprendiza del asesino del puzzle, que no trasfiere ni de lejos la locura y el histrionismo bien confeccionado de los psicópatas de culto que ha dado el genero. ¿Jigsaw? Bueno, al igual que en la segunda parte vuelve a ser de lo más interesante.

Torturas varias.

Si hay algo que de verdad resista el paso de las entregas de esta saga, eso son las torturas. En la película que nos ocupa son más retorcidas, sangrientas y malsanas que hasta ahora, con la diferencia de que están peor dosificadas en la trama. Así mismo, no existe ya un interés real por la persona a la cual le suceden, simplemente sirven como divertimento macabro para el gore adicto. Y aquí es donde quiero entrar, porque con esta nueva entrega la saga empieza a tener cierto aroma al gore malsano y sucio de los ochenta. Son momentos como la operación craneal, filmada en primeros planos y con algunos momentos bastante explícitos, los que me llevaban directamente a “Re animator” y su mala baba al mostrar, sin tener que dar explicaciones de ningún tipo, truculencias por doquier, aunque el caso más obvio seria ese mini clásico titulado “Maniac” (sin llevarse a equivocaciones, puesto que solo el clímax final de aquella malsana obra producía más mal rollo que toda la saga de “Saw” junta).

El estilo visual utilizado para poner en pantalla las atrocidades vuelve a ser el mismo. Al “look” videoclipero se le añade un montaje vertiginoso que nos lleva siempre de un lado a otro de la victima. Así pues, y sin perdernos detalle, podemos acudir – en breves segundos, eso si- a como un brazo esta siendo fracturado, como una mano esta siendo chamuscada en un bote que contiene acido o como un tipo se arranca de su cuerpo varios “piercing” de tamaño considerable. Todo ello con la intención única y evidente de ver hasta donde puede llegar el público que espera otro “Saw” cada año que pasa.

Cuando llegamos al final, el típico y esperado giro argumental deja más claro si cabe lo que comentaba en párrafos anteriores; sus creadores se han dejado llevar por lo meramente conformista, posiblemente a sabiendas de que no tienen que hacer mucho para que la película vuelva a ser un éxito considerable de taquilla. Dicho giro, sin ser prescindible en si mismo, es alargado en exceso en una sucesión de “flash back” que nos cuentan algo que ya se entendió desde un primer momento.

Una saga interminable.

A día de hoy, y por si quedaban dudas, esta confirmado que podemos hablar de “Saw” como la saga de terror que coge el relevo a las otrora muy exitosas “Pesadilla en Elm Street” o “Viernes 13”. Es la nueva saga que, cuando empiece a fallar en la taquilla, seguirá su viaje por los video club o con distribuciones más limitadas dentro de las salas cinematográficas, pero siempre dando beneficios por muy mal que vayan las cosas, pues si algo tiene de revelador una saga como “Saw” es que con dos duros se pueden hacer cosas muy rentables (que aprendan un poco los que llevan el cine español) y que no hay nada como crear un icono pop dentro del genero –Jigsaw- para que la legión de fanáticos del personaje, así como sucedió con Freddy o Jason- vaya más allá del visionado.

Por lo pronto, y como ya anuncie hace unos días en la critica de “Ellos”, los responsables de tal película de terror francesa ya están confirmados para ponerse tras las cámaras de “Saw 4” y…”Saw 5”.

Critica de "Saw 3" publicada el 2006-11-17
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