Crítica de Locos por el surf

"

otro pingüino en mi ascensor"

 


Francisco Menchón por Francisco Menchón


cartel de Locos por el surf

Director: Ash Brannon
Estreno: 2007-08-14
Genero: Animación

¿Qué le pasa al cine con los pingüinos? ¿manía persecutoria? ¿acaso es un rollo sexy fetichista? ¡Resucita Freud, no entiendo nada! Locos por el surf cuenta la misma historia de siempre: pingüino conoce pingüina, pingüino quiere comerse el mundo pero descubre a tiempo que la amistad es más importante que el triunfo personal, pingüino se casa con pingüina son felices y comen perdices … como en Cars, solo que en Cars comían tuercas. ¿Crítica anticapitalista? No, más bien mamotreto soso adornado con un formato documental que pretende tapar las carencias del guión. Seamos honestos ¿a quién le interesa un pingüino haciendo surf? ¿y cómo puede ese pingüino torpe entrenarse durante un día y conseguir ganar al campeón del mundo?¿Importa más la impresionante textura del agua o una historia buena y coherente con un puñado de buenos personajes? ¡Queremos buen cine! ¡la basura sigue oliendo a basura por muy tecnológica que sea! Cody Maverick, el pingüino surfero, no tiene carisma y cae mal.De una vez por todas, un buen personaje no puede ser bueno a matar o malo a rabiar, debe tener capas como una cebolla. Que aprendan de Toy Story. Allí Woody el viejo juguete pistolero preferido del niño - trama un plan para echar de casa a Buzz Lightyear - el juguete nuevo con mil botones distintos que pretende usurpar su trono-. Los celos y la envidia pueden con Woody en una reacción lógica que entendemos, a nadie le gusta verse desplazado. Así somos los humanos y también los juguetes, los pingüinos, en cambio, van a su bola. El cine de animación agoniza. O cada vez son más malos los creativos o cada vez nos toman más por tontos: Ice age 2; Salvaje; Vecinos invasores; AntBully, bienvenido al hormiguero; El Corral: una fiesta muy bestia; Happy Feet; Colegas en el bosque; El espantatiburones; Robots y Madagascar; y también dos que duelen Cars y Ratatouille… duelen por ser de Pixar, pero hasta ellos se han contagiado de la mediocridad. Al cine de animación actual hay que gritarle a lo Homer: “¡me abuuuurro!”, por suerte siempre nos quedarán Los Simpsons… y  Bob esponja… y Futurama… y Shin Chan… y Doraemon…