Crítica de El arropiero, el vagabundo de la muerte

"

El Arropiero jamás se aproxima ni por asomo a esas tres obras maestras documentales que deberían ser su santo y seña: Queridísimos verdugos, El asesino de Pedralbes y El desencanto quedándose más bien en un interesante reportaje sobre la vida de uno "

 


Francisco Menchón por Francisco Menchón


cartel de El arropiero, el vagabundo de la muerte

Director: Carlos Balagué
Estreno: 2009-01-23
Genero: Documental

Hoy, mamá ha muerto. Jamás se ha descrito el Existencialismo como en la primera frase de El extranjero de Camus.

Habiendo estudiado concienzudamente Carlos Balagué – director de El Arropiero, el vagabundo de la muerte - la vida de Manuel Delgado Villegas parece increíble que no se dé cuenta de la ocasión perdida.

La pregunta es inmediata, ¿qué habría hecho Patino, Herralde o Chavarri con tan poderoso material? Desde luego nunca esta película.

Porque El Arropiero jamás se aproxima ni por asomo a esas tres obras maestras documentales que deberían ser su santo y seña: Queridísimos verdugos, El asesino de Pedralbes y El desencanto quedándose más bien en un interesante reportaje sobre la vida de uno de los más grandes asesinos psicópatas de la España Profunda. Insuficiente para un director de cine, magnífico para un realizador televisivo.

Pero esto es cine y el cine requiere mayor entusiasmo, más profundidad y muchas más dosis de riesgo ausentes por completo en esta obra.

Con El Arropiero podría haberse apostado por el reflejo de Mersault - el protagonista de El extranjero - un tipo totalmente desesperanzado ante la vida pues ambos protagonistas son víctimas del pesimismo de una época marcada por la guerra, de la carencia de valores del mundo contemporáneo. Frío.

Carlos Balagué esconde la cabeza cual avestruz y se limita a contar la vida y milagros del monstruo, además de manera torpe utilizando la redundancia - recurso tabú del cine – con repetitivas declaraciones que ralentizan el avance del drama.

¿Y el terror que se le supone a una historia que podría poner los pelos de punta? ¿Y la exploración de la psicología del criminal? ¿Y la crítica burlona a la pasividad de los funcionarios? Más frío.

Sin embargo el peor de los olvidos del documental es el de dar cuenta sobre la impotencia en la definición del monstruo, sobre la ignorancia de las causas de su creación, que viene a ser sin duda el fracaso de la ciencia ante la naturaleza del azar… ¡Existencialismo de nuevo! Congelado.

Como la muerte en el patíbulo de Mersault, las declaraciones finales de “el Arropiero” y su patético deambular por el manicomio ante su inminente ocaso – lo mejor de la película –  no tienen más sentido del que ha tenido su vida.

Ironía filosófica, puro existencialismo desapercibido.


lo mejor Lo mejor de "El arropiero, el vagabundo de la muerte"...

la aparición de El arropiero en sus últimos días

lo peor Lo peor de "El arropiero, el vagabundo de la muerte"...

la impotencia de ver tan buen material en tan malas manos

Critica de "El arropiero, el vagabundo de la muerte" publicada el 2009-01-19
Ver más críticas de Francisco Menchón