Crítica de El curioso caso de Benjamin Button

"

Desigual, excesivamente larga, pero por momentos brillante; con demasiadas influencias que sólo han servido para restar originalidad a una trama que la tenía en cantidades más que suficientes para haber creado su propio molde."

 


Ethan por Ethan


cartel de El curioso caso de Benjamin Button

Director: David Fincher
Estreno: 2009-02-06
Genero: Drama

Desigual, excesivamente largo (con la sensación de que se podía haber eliminado alguna secuencia) pero por momentos brillante, resulta este último trabajo de David Fincher.


Basado en un relato corto de F. Scott Fitzgerald, trata de la historia de Benjamín Button, un hombre que nace anciano pero que va siendo cada vez más joven a causa de una versión fantástica del Síndrome de Progeria o Enfermedad del Envejecimiento Prematuro. Con dicho guión, mucho porcentaje del éxito no tiene más remedio que recaer en la sección de maquillaje. Aunque el filme aprueba con nota el reto, no consigue escapar a algunos fallos de continuidad provocados por la dificultad de presentar al personaje con un aspecto que va evolucionando con el metraje. Así, se puede observar –la verdad, es que pocas veces- en secuencias consecutivas, como Brad Pitt parece que rejuvenece, envejece y vuelve a rejuvenecer. No obstante hay verdaderos logros en este apartado como un primer plano, en el último tramo de la cinta (los que han visto la película sabrán a cuál me refiero), parcialmente oscurecido por razones evidentes, donde uno no se explica como han podido llegar a esa perfección los responsables del maquillaje.

Junto al diseño de producción destaca la acertada elección del casting. Un reparto que brilla especialmente con el actor preferido de Fincher, Brad Pitt -ya podemos decir que es el relevo natural de Robert Redford (¿quién será el de Paul Newman?)-; y deslumbra con Cate Blanchett. La actriz pertenece a esa rara especie de intérpretes que no necesitan actuar; que aportan tanta luminosidad a las secuencias que sólo su presencia es suficiente para emocionar al espectador.



El tratamiento del guión va en la misma línea que la célebre cinta de Robert Zemeckis, donde Tom Hanks encarnaba a Forrest Gump (no en vano el guionista es el mismo: Eric Roth) y servía de pretexto para dar un repaso a gran parte de la reciente historia de Norteamérica. También parte de la acción tiene mucho que ver con la tendencia moderna y efectista de películas europeas nacidas tras la agradable sorpresa de Corre Lola, corre (Lola Rennt de Tom Tykwer, 1998) y el éxito de Amelie (Jean-Pierre Jeunet, 2001). Es decir demasiadas influencias que sólo han servido para restar originalidad a una trama que la tenía en cantidades más que suficientes para haber creado su propio molde.

En Benjamín Button, Fincher habla sobre todo del tiempo, verdadero protagonista de la cinta. Ese mismo que puede convertirse en el más fiel aliado del largometraje, o transformarse en su enemigo irreconciliable, cuando pasados unos años veamos como le ha tratado.

Ver Ficha de El Curioso caso de Benjamin Button


Critica de "El curioso caso de Benjamin Button" publicada el 2009-02-09
Ver más críticas de Ethan


Otras criticas de El curioso caso de Benjamin Button

Ver todas las críticas de