Crítica de Tierra

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Conmueve ver las potentes imágenes captadas en este bello documental que nos dice claramente que los animales en la lucha por convivir con nosotros la están perdiendo. "

 


David Lizana por David Lizana


cartel de Tierra

Director: Alastair Fothergill
Estreno: 2007-10-22
Genero: Documental

Cinta a cargo de Disney Nature que esta desarrollando una interesante propuesta con el objeto de mostrar cada año en la pantalla grande los encantos naturales del planeta con el objeto de de remover conciencias acerca de temas de la contaminación y el calentamientos global. Los autores de la anterior "Deep blue"  junto emprenden un fascinante viaje por la Tierra durante cinco años y cientos de locaciones donde los resultados de su meticuloso trabajo están  a la vista. De norte a sur de la tierra van retratando los contrastes entre las diferentes partes del orbe y sus transformaciones naturales, documentando a través de las cuatro estaciones del año a un grupo de animales que se tienen que adaptase a los cambios que esta sufriendo el planeta. La realización cuenta con momentos mágicos, cómicos y otros muy dramáticos,  que se manifiestas por si solos gracias a la potencia visual con la cual  se presentan con un afable narrador en off. Con guante blanco y con total ausencia de sangre, aunque que abunda en el mundo animal, la cinta podría ser considerada como parte de una trilogía que comenzó con el documental de Al Gore “Verdad incomoda” que le siguió “La hora 24” producida por Leonardo Di Caprio, donde ambas tiene su afán de denuncia de las temáticas mencionadas hacia los estados, empresas y público general acerca de la emergencia que vive el planeta.  “La Tierra” por su parte completa este buen inicio con otra mirada más hacia las maravillas del mundo animal y como estos han sido afectados por las inestables estaciones del año derivadas del calentamiento global.   Respecto a la trama como tal,  esta se centra en tres madres que cuidan celosamente a sus crías. Una osa polar que debe luchar con los constantes deshielos y la falta de alimento para asegurar la supervivencia de sus dos pequeños. Los elefantes africanos que realizan un monumental viaje por un terreno cada vez más desértico en busca de agua, esquivando peligrosos leones que quieren comer sus crias,  siendo uno de los momentos más desgarradores. Por último,  la inmensa ballena jorobada que cada año viaja del trópico hasta la antárdida en busca de krill junto a su cría donde deben viajar más de 6.000 kilómetros.  La meticulosa selección de locaciones, excelente fotografía y el uso de cámaras de alta fidelidad son una delicia para la vista que  despiertan lo sentidos y donde muchas veces se eriza la piel al poder apreciar en gran formato en todo su esplendor tales bellezas naturales donde el hombre se deja sentir solo por hechos que han entorpecido el desarrollo natural. Un trabajo sacrificado y de mucho oficio por parte de sus realizadores que logran sobradamente remover conciencias ahora trastocadas directamente por los animales que claramente en la lucha por convivir con nosotros la están perdiendo. El oso nadando a la deriva sin hielo de por medio es una imagen decidora y que compromete a ser mejores con el entorno.