Crítica de Presencias extrañas

"

una película bastante mediocre y olvidable que justifica una vez más las escasas esperanzas en torno a cualquier occidentalización de cine de terror oriental"

 


Hombre Lobo por Hombre Lobo


cartel de Presencias extrañas

Director: Charles Guard
Estreno: 2009-05-29
Genero: Terror

El último en una larga lista de intentos por transculturizar el cine de terror asiático es Presencias extrañas (2009), remake americano de la cinta surcoreana 2 hermanas (2003), que recientemente tuvimos la oportunidad de reseñar aquí. Confieso que, a pesar de que no guardaba muchas esperanzas con la película, sentía una gran curiosidad por ver cómo se trasladaría a otro contexto cultural completamente distinto, tarea que no se vislumbraba como algo fácil. De hecho, esta fue una producción muy accidentada que sufrió varios retrasos en los casi cuatro años que (yo personalmente) llevo escuchando sobre ella. También fue presa de una serie interminable de rumores, uno de los cuales ponía a las hermanas Olsen como protagonistas (algo que no debe haber sido más que un cotilleo sin ninguna base real, ya que los personajes de la película ni siquiera son gemelas). El caso es que, finalmente, parece que los responsables han sabido por donde entrarle a la historia y han terminado por estrenar finalmente la cinta este año, con un nuevo y desabrido título en su versión original: The Uninvited

Decíamos que han sabido por donde entrarle a la historia ya que la película original es, como decíamos en aquella ocasión, demasiado enrevesada para convertirse en un producto de masas aquí en Occidente. Después de todo, la cinta de Kim Ji-woon es más un ejercicio de estilo que una anécdota propiamente dicha, por eso los responsables de Presencias extrañas han decidido hacer una película completamente distinta en la que sólo hallamos esbozos muy leves de la original, así como algunas escenas que buscan recrear las más destacadas secuencias de miedo de la película de Kim Ji-woon. De hecho, aparte de la premisa inicial (una chica que regresa de un hospital psiquiátrico para encontrar un conflicto familiar entre su padre, su joven madrastra y su hermana) el argumento es totalmente distinto. La versión americana, por ejemplo, invierte las personalidades de las dos hermanas (ahora es la retraída la que vuelve y la valiente quien se ha quedado en casa) y centra la historia en una investigación por parte de las dos chicas acerca del pasado de su madrastra y una serie de fenómenos sobrenaturales que, como siempre, tienen que ver con un crimen. Nada que no hayamos visto antes cientos de veces.

Lo más triste de todo el asunto es la sensación de familiaridad de Presencias extrañas, una historia desabrida y por completo carente de sorpresas que nos remite a ese subgénero de tramas de psicópatas-en-el-entorno-familiar que tanto proliferaron en telefilmes durante los noventa y que siempre giraban en torno a padrastros, madrastras, niñeras y todos aquellos elementos "foráneos" al entorno familar convencional, lo que sin duda explica el cambio de título. Pero al igual que el noventa y nueve por ciento de estos sub-productos, la película que en esta ocasión abordamos guarda muy poco interés y no toma ningún riesgo a lo largo de su corto tiempo de metraje. Incluso los ya clásicos giros argumentales están hechos con desidia, y uno de ellos es tan condenadamente obvio que cualquiera con un par de ojos lo pillará en los primeros minutos.

Los cambios de la cinta, además, no se limitan a la creación de un argumento más sencillo y digerible, sino que también incluyen un deleite visual de erotismo juvenil que parece ser el auténtico objetivo de esta película. Es así como el escaso énfasis en las escenas de terror (pocas en número aunque, en ocasiones, bien logradas) contrasta con el minucioso detalle con que la cámara se recrea en los jóvenes y firmes cuerpos de las chicas protagonistas, en una obsesión casi enfermiza que no hace sino confirmar que el cine de explotación sigue más vivo que nunca. Aparte de esta carnada para los ojos, Presencias extrañas es, en líneas generales, una película bastante mediocre y olvidable que justifica una vez más las escasas esperanzas en torno a cualquier occidentalización de cine de terror oriental que llegue por estas tierras, y mucho me temo que incluso pasando por alto la existencia de la película surcoreana en la que se basa Presencias extrañas resulta bastante convencional y olvidable en el mejor de los casos.


Critica de "Presencias extrañas" publicada el 2009-05-29
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