Últimas críticas:
Excelente
Extraordinaria película, una delicia para los sentidos, cuyos elementos formales y argumentales crean el producto perfecto, una obra perdurable y a la cual siempre acudir para disfrutar de una excelente muestra de buen cine de animación."
por Ivan Villamel de El reducto del cinéfilo

Director: Brad Bird
Estreno:2007-08-03
Genero:Animación
El cine de animación suele dividir a detractores y admiradores de las diversas compañías que se dedican a la loable (aunque casi nunca redonda) tarea de hacer llegar al espectador historias que se adapten a los gustos de los diversos estratos del público a las cuales van dirigidas. Por ello, la competencia en el género suele ser descarnada, y eso, en mi opinión, puede influir sobremanera a la hora de buscar una excesiva complicidad hacia el respetable, con la intención de erigirse como la gran triunfadora del año (en la taquilla sobretodo). En lo que concierne al territorio americano, Pixar y Dreamworks son las dos compañías cumbre del cine de animación, siendo la primera la ganadora en cuanto a perfección técnica, puesta en escena, encuadre e incluso pulso narrativo (con algún pequeño matiz que luego comentaré), pero con un gran defecto de fondo que le hace perder espectadores en muchas ocasiones con respecto a Dreamworks, su gran esfuerzo por resultar tremendamente tradicionalista en sus planteamientos, defendiendo unos arcaicos valores de la familia, la tradición y los buenos sentimientos, siempre de manera aleccionadora y destinada (mal que le pese a mucha gente) a un público demasiado infantilizado. Por su contra Dreamworks juega en el terreno contrario, unos argumentos y gags en la mayoría de ocasiones más destinados a un público adulto que no a los pequeños de la casa (pese a que igual que Pixar, todo público pueda disfrutar de ellas), pero, en su defecto, con una capacidad técnica, visual e incluso narrativa, por debajo de su eterna rival en la animación.
La conclusión de tal disputa es que ninguna de las dos productoras me ha llenado de especial satisfacción en productos anteriores, mientra que Dreamworks me hizo disfrutar mucho con "Shrek" y "Hormigaz", las sucesivas secuelas del ogro verde me dejaron cada vez más frio, excesivamente pendientes de hacer la ocurrencia verbal y muy poco pendientes de hacer fluir la narración adecuadamente. Y el resto de películas de la productora, poco tenían que aportar, quitando la simpática (a ratos) "Vecinos Invasores". Por su parte, Pixar, siempe me han parecido unos productos harto sobrevalorados por gran parte de la prensa, alcanzando en no pocas ocasiones calificativos de obra maestra, en un alarde inmenso de desconocimiento del cine de animación (y general) por parte de los afirmantes. Cada producción Pixar que nos llega año tras año es considerada la obra maestra excelsa del género, "Toy Story 1&2", "Monstruos SA", "Buscando a Nemo", "Los Increibles", "Cars"...etc, cosa que falta a la más absoluta verdad y el rigor cinematográfico. Y ahi es donde entra el defecto que comentaba anteriormente, las producciones Pixar resultan tremendamente repetitivas y provocadores de un molesto moralismo ideológico que tanto gusta en el país de las barras y estrellas. Ese gran defecto, a la larga se transforma en el ideario anual de sus producciones, resultando la narración demasiado pendiente de resultar políticamente correctas. Todas ellas, probablemente, se podrían considerar dignas películas, buenas incluso alguna de ellas, pero hasta el dia de hoy, solo una película de animación de ambas productoras me llenó por completo, se trata de la extraordinaria "Bichos", aquel estupendo remake encubierto en cine de animación de "Los 7 magníficos", que a su vez versionaba la obra maestra de Kurosawa y sus 7 samurais.
Dicho todo esto, mis espectativas no eran muy altas, y de hecho, renuncié a un visionado del nuevo film de la productora, "Ratatouille", en cines. Puesto a darle una oportunidad en el ámbito del cine casero, siempre más dado a permitirte ciertas licencias (más que nada porque no hace falta abandonar el cine en caso de desidia), me dispuse a ver con cierto escepticismo el nuevo film de Pixar, dirigido en esta ocasión por Brad Bird, un cineasta curtido en esto del cine de animación en algunos episodios de la reverenciada "Los Simpson", y que poco después dirigió otra apreciable muestra de buen gusto en el género, llamada "El gigante de hierro". Su última producción en el largo se remonta a tres años atrás, cuando dirigió "Los increibles", otra que fue considerada la obra maestra del género en ciertos círculos, y no pasaba de una entretenida película. Vistos los precedentes, mayúscula ha sido la sorpresa que se ha llevado un servidor, debido a que nos encontramos con la mejor película jamás creada por cualquier estudio de animación americano (y recalco, americano, ya que otro dia hablaremos del genio incomparable de Hayao Miyazaki), ésta si, una película cercana al adjetivo de obra maestra del género, que si bien no llega a alcanzar dicho calificativo, se queda a muy pocos pasos de conseguirlo.
La sencilla historia nos situa en la piel de Remy, una soñadora rata que debe conformarse con un tipo de vida rutinaria en su comunidad de pequeños roedores, una existencia que no le llena en absoluto, y que sobrelleva con sus sueños de convertirse en un gran chef de la alta cocina. Todo ello choca con la actitud realista de su padre, que le considera un soñador con ínfulas de grandeza, algo impensable en su propia existencia como rata. Por motivos del azar, Remy acaba en Paris, solitaria y desamparada en la gran ciudad, con la única ayuda de la manifestación creada por su propia mente de Gustave, un fallecido y prestigioso chef del antiguamente respetable restaurante Gustave's. Sus propios desvaríos le llevan a ayudar a Linguini, un simple pinche de cocina que había cometido un grave error con una sopa que jamás debiera haber tocado. El gran olfato para la comida de Remy permite la creación de una incomparable sopa que se aleja de las recetas de Gustave para crear su propio e inconfudible estilo. A partir de ese momento la relación entre la rata Remy y el humano Linguini se vuelve un trato de colaboración, ella le enseñará a como preparar los platos y Linguini le permitirá disfrutar del sueño de su vida, ser su propio chef.
De sensacional se puede considerar el apartado técnico del film, que alcanza un nivel de perfección (eso si, habitual en Pixar) sublime en el detalle y la sutileza en los propios rostros de los personajes del film. No solo eso, la puesta en escena es brillante, con escenas dignas de recordar en el imaginario colectivo, como la persecución por parte del nuevo chef del Gustave's para atrapar a Remy, que huye con los papeles que le dan a Linguini un privilegio jamás pensado ni por él mismo. Una perfección formal en los encuadres y la acción absolutamente encomiables y dignos de quedar en los anales del género, con la capacidad de sus creadores de situar el punto de vista siempre en el lugar más apropiado, quizás deberían aprender de ello ciertos creadores de cine convencional (aunque es de recibo admitir que cierto planos serían imposibles de realizar en un cine de entorno realista). Diversas escenas alcanzan a resultar dignas de recordar, como toda la escena de la creación del último plato que debe convencer al exigente crítico culinario Anton Ego, o el periodo de aprendizaje por parte de Remy para controlar los movimientos de Linguini a modo de marioneta con los mechones de su pelo, realmente divertida en su sencillez.
La técnica, el ritmo impecable de un guión que avanza de forma absolutamente brillante en su narración, o la emotividad (citar sensacionales escenas como la del acuerdo por parte de Remy y Linguini para colaborar juntos y las expresiones maravillosas del roedor hacia su nuevo amigo, o la más oscura del film cuando, el padre de Remy le muestra el escaparate donde aprecia de lo que son capaces de hacer ciertos humanos), se confabulan para crear un impecable fresco de emociones encontradas, de sueños que realizar, a modo de plato cocinado a fuego lento de forma pausada pero impecable en su resolución.
Repleta de ideas, tanto argumentales como visuales, a modo de cuento de hadas sobre la capacidad de cualquier ser de forjarse su propio destino, de luchar por evitar un destino preestablecido, "Ratatouille" busca siempre la sutil metáfora, la impecable perfección entre la visión americana de la vida (con la evidente idea de una tierra llena de oportunidades en la cual crearse uno a si mismo), y el propio concepto que tienen sobre la magia y ensoñación que provocan ciertos lugares de la elitista y antigua Europa, con ese Paris mágico, soñado, un lugar que pocas veces había resplandecido tanto como en esta maravillosa película. Una historia de amor a una ciudad, mostrada de forma encantadora.
Lo mejor de "Ratatouille"...
Su equilibrio formal.
Lo peor de "Ratatouille"...
Las propias limitaciones de la animación.
Estas son las críticas más valoradas por los lectores de MuchoCine:
Recetas caseras | Películas y estrenos | Es cine mamá!
MuchoCine.net está alojado en los servicios de Hosting de
Características de los servidores: Servidores DELL, Dual Xeon con 2 procesadores a 2.8 Ghz, 4 GB de Ram DDR, 2 x 80 GB de Discos SCSI en RAID-1
Las marcas, productos, logotipos o frases comerciales aparecidos/as en MuchoCine.net son copyright de sus respectivos propietarios. MuchoCine se publica bajo licencia Creative Commons.