
Mediocre
por Ivan Villamel
Lo mejor de "El tiempo no espera"...
Su estilo visual.
Lo peor de "El tiempo no espera"...
Narrativamente es un despropósito.
Sus favoritas: No recomienda:
Un chaval de la calle se convierte en guardaespaldas para ganar dinero rápido y fácil. Pronto entabla amistad con un mercenario desencantado y decidido que comenzar de nuevo. Aunque ambos comienzan trabajando juntos para tratar de impedir un asesinato, su asociación no dura mucho: poco a poco, y por las circunstancias más dispares, quedarán situados a ambos lados de una confrontación mortal.
De esa guisa se presenta una de las últimas producciones del inefable Tsui Hark (capaz siempre de lo mejor o lo peor en su carrera), con guión del propio Hark en colaboración con Hui Koan y protagonizada por un grupo de populares actores juveniles dentro de la nueva ola actoral del cine de Hong Kong, resurgido a través de producciones de estética cool y moderna, destacando sobretodo Nicholas Tse entre tanto actor/cantante imberbe.
Como viene siendo habitual en su director, el estilo visual se acerca a ese tipo de producciones donde la pirueta visual y el embellecimiento de los planos es orden primordial dentro de su lista de prioridades a la hora de contar una historia, y de eso se beneficia claramente “El tiempo no espera”, en una demostración más que a la hora de confabular esas dos tendencias que suponen el embelesamiento estilístico y la acción sin freno nadie consigue cotas más altas que los cineastas de la ex colonia británica.
Otra cosa es que el guión discurra por derroteros bastante ilógicos y poco comprensibles narrativamente, y que por ello, las escenas de acción no encuentren sustento en una equilibrada apuesta por dotar de consistencia a los personajes y sus resoluciones argumentales, pese a contar en su plantilla de actores al propio Nicholas Tse o el siempre eficiente Anthony Wong (algo así como el Jack Nicholson hongkonés para los neófitos de la materia).
Desde luego no estamos ante una de las obras capitales de Hark, y si me apuran ni tan siquiera una de sus películas que apelan a la diversión extrema como atalaya representativa de la producción, una pena dado el argumento y su estética cool, porque realmente son abundantes los momentos en los cuales la siempre tan poco recomendable sensación de tedio se apodera poco a poco del espectador.
Filme bastante fallido, pese a poseer algunas eficaces escenas de acción y un estilo visual preciosista y potente, falla en su ritmo narrativo, resultando tremendamente confuso y mal ensamblado gracias a un guión muy inconexo.
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