"Tono muy simple en la narración pero de gran pulso narrativo, y la sensación evidente que si el objetivo era acercar el género a las nuevas generaciones, la misión fue cumplida con creces."
Evidencia sintomática de los tiempos que corren, el cine moderno ha intentado en multitud de ocasiones el acercamiento formal de sus géneros más significativos hacia el público juvenil, poco curtido (y lo que es peor, sin interés en solucionarlo) en narrativas complejas, desarrollos internos y sobretodo, un tratamiento adulto de toda convención genérica más allá de la sencillez de argumentos. El montaje epiléptico, los postulados vacuos y la inmediatez de un mensaje cuanto más sencillo mejor, ha provocado la idiotez más absoluta en el cine de género. Si hablamos del western, el caso se acentúa con especial énfasis, teniendo en cuenta que si ya es complicado encontrar la producción de un western en condiciones durante el último lustro (escasos pero los hay), más dificil resulta recordar un éxito considerable a nivel de público en alguno de ellos, sin contar la estupidez insípida de los que buscaban acercarse al público más joven. Es por ello que “Arma Joven”, pese al desprecio creado en su momento por los puristas del género, y visto desde la distancia (un elemento que siempre valida o rechaza toda propuesta artística), resulta probablemente el acercamiento juvenil al género más acertado creado hasta la fecha. Evidentemente, no resiste un envite comparativo con los clásicos del género, pero tampoco lo pretende, ya que su director, Christopher Cain, jamás pasó de ser un eterno secundario en labores de dirección, y su talento como cineasta pareció delimitarse a la serie B más pasajera. Por contra, el filme de Cain posee un ritmo encomiable, una apuesta arriesgada de actualización de postulados, que dejan claras sus intenciones desde los primeros compases de la narración. La revisitación del mito de Billy el Niño se nos muestra de forma vigorosa y de tenso pulso narrativo, atreviéndose a introducir en la narración una banda sonora a ritmo de rock que desconcierta por momentos, pero le da a todo el filme un tono de distanciamiento total con respecto a los esquemas clásicos del western (si Sofia Coppola lo hizo con Maria Antonieta, ¿tenemos algo que objetar a esa elección dentro de un western?). Ahí radica su mayor virtud, en saber conectar con el público más joven, mediante un ritmo acelerado, la inmediatez de la iconografía más tópica (los personajes, pese a su carisma en la mayor parte del metraje, son retratados como estereotipos de resoluciones morales previsibles) y la esencia del videoclip ochentero. Para el recuerdo quedan escenas exageradas a la par que divertidísimas (la escena final lleva un paso más allá la chulería implícita en sus personajes de forma exacerbada e irónica), un tono muy simple en la narración pero de gran pulso narrativo, y la sensación evidente que si el objetivo era acercar el género a las nuevas generaciones, la misión fue cumplida con creces. Nada que objetar por parte de un servidor.
Critica de "Arma joven (Young Guns)" publicada el 2008-09-14 Más críticas de Ivan Villamel
Especial Far West "El cine adaptó las novelas baratas que relataban un sinfín de aventuras, a veces reales, a veces inventadas o simplemente magnificadas por la imaginación popular, de personas como los célebres cowboys, auténticos héroes masculinos.".- Victor Bilbao Leer especial Far West