Especial Alejandro González Iñárritu



"Su carrera, marcada por una serie de constantes se desarrolla bajo el manto de lo que muchos llaman SUBTEXTO." publicado por Tyler

La carrera de Alejandro González Iñárritu está marcada por una serie de constantes. Algunas de ellas my claras (y que hacen que, en ocasiones, parezca que siempre hace la misma película) y otras más ocultas y que se desarrollan bajo el manto de lo que muchos intelectualoides llaman "subtexto".

Todas sus películas contienen una exploración profunda de la realidad de diferentes comunidades. Esas comunidades siempre son muy específicas y su naturaleza tiene gran importancia dentro de la trama de sus películas. Desde los jóvenes delincuentes de AMORES PERROS al matrimonio acomodado y turista de BABEL, las diferentes clases sociales de un lugar determinado (o incluso del mundo entero), son para González Iñárritu una manera de analizar o explorar un tema desde unas perspectivas distintas, para así llegar a una conclusión que, en palabras suyas, dependerá del espectador. Es obvio que es un lugar común entre muchos directores el decir "que el público saque sus propias conclusiones". Y más en el caso de el director que mejicano, que aún diciéndolo, el discurso de sus películas es bastante claro; aunque en ningún caso explicativo. 

Se dice que sus tres primeras películas, y las únicas estrenadas por el momento, conforman una trilogía que se ha llamado en la prensa la "trilogía del dolor o la muerte".

Sería más correcto en lo formal decir que versan sobre el dolor antes que sobre la muerte, ya que éste último concepto está integrado como uno de los factores que provocan, o nacen, del dolor. 

Así, AMORES PERROS es una aproximación a la realidad de Méjico DF de una manera casi documental. Extremadamente realista y, hasta el momento, su película más cruda en un sentido formal. El director, en su debut en la dirección, realiza una exploración de las partes más peligrosas y crudas de realidad mejicana. Sin ser exactamente un film social, y al igual que en todas sus películas, el film analiza una serie de comunidades en las que el factor social es absolutamente crucial para entender ya no solo el mensaje, si no la trama en sí. El dolor que sienten los personajes nace de un acontecimiento fortuito (como en todas sus películas, otra vez, constante que analizaremos ahora) y común, para así poder mostrar que da igual a qué clase social pertenezcas, ya que la percepción del dolor, su esencia, al final es la misma.

De ésta manera podemos analizar todas sus películas. Todas y cada una de ellas sobreponen el subtexto al texto y, de ésta manera y al versar sobre temas muy parecidos, su cine suele ser muy similar. Y ya no solo en su fondo, si no también en su forma, en la que constantemente busca la hiperrealidad a base de una puesta en escena seca y muy de cinema verité, con todos los planos hechos con cámara al hombro y en espacios muy comunes e identificables. Busca siempre la intimidad de los personajes, ya sean ricos o pobres, en los lugares que, él considera, harán que conectemos mejor con ellos. Por ejemplo, muchas de sus escenas ocurren en cuartos de baño, cocinas o salones de casas. Así, esos espacios con los que cualquiera nos podemos sentir identificados, se llenan con detalles que también pueden resultarnos muy cercanos a cualquiera. Un salón lleno de juguetes en una alfombra, bandejas con comida o cocinas con los platos sin fregar. Esos actos cotidianos están continuamente presentes en su filmografía, en un intento de acercar al espectador a la historia.

El dolor ha sido el motor de todas las historias que ha contado hasta ahora, que aún dividiéndose en tres películas, son muchas más porque todas ellas cuentan varios relatos fragmentados y yuxtapuestos. 

Siendo el dolor el tema que ha movido todo, las tramas se adaptaban a las exigencias de la exploración de éste tema. Y me explico. En las películas del director mejicano el subtexto, el tema, el mensaje; están por encima de la trama en sí. De lo que se relata, lo que provoca que todos sus films se parezcan aún más, aunque a diferentes escalas.

Si AMORES PERROS se inmiscuía en la vida de tres personas involucradas en un accidente en una ciudad como Méjico DF, BABEL se inmiscuye en las cuatro historias que provoca un acontecimiento en diferentes puntos del planeta. Desde un acontecimiento fortuíto o accidental, conocemos las consecuencias del mismo y, en ocasiones, hasta dónde pueden llegar siendo, en apariencia, algo que solo ha afectado a las personas directamente afectadas. 

Ese acontecimiento fortuíto es común a todas sus películas, a falta de ver BIUTIFUL. En el caso de AMORES PERROS un accidente de tráfico disparaba todas las historias, que versarían en las consecuencias de ese accidente para los personajes, ya fuese para arrancarlas o para terminarlas. 21 GRAMOS exactamente igual. Cuando el personaje de Benicio del Toro atropella al marido de Naomi Watts (otro accidente de tráfico) la historia se dispara y seremos testigos de todo lo que rodea a los personajes directamente afectados por ese acontecimiento. Y en BABEL un disparo realizado por un par de niños pastores marroquíes acaba hiriendo a una turista americana. Éste hecho tendrá sus consecuencias, y el nexo de unión no será el acontecimiento en sí, si no el rifle con el que se realiza el disparo. Así la historia girará en torno a lo que ocurre a la gente directamente relacionada con el incidente, y a los personajes relacionados de una manera u otra con ellos. Así, Iñárritu pretende mostrarnos que la vida ocurre de manera fragmentada e intensa, y que las historias no ocurrirían si no fuese por que otras han ocurrido antes y son producto de esas mismas, y así constantemente.

HISTORIAS FRAGMENTADAS Y ORÍGENES PEQUEÑOS

Hasta BABEL Alejandro González Iñárritu escribió los guiones a cuatro manos con el guionista mejicano Guillermo Arriaga (ahora también director de LEJOS DE LA TIERRA QUEMADA). Con BIUTIFUL se ha enfrentado a trabajar por primera vez solo. Después de toda la polémica sobre la autoría de sus películas, el director decidió prescindir del que hasta ahora había sido el guionista acreditado de todos sus films. Guillermo Arriaga posee una sensibilidad muy similar a la de su compatriota director, y parecía la unión perfecta, pero tras BABEL y la negativa de Arriaga a aceptar como las películas acababan siendo bautizadas como "películas de Gonzalez Iñárritu", el escritor mejicano decidió buscar su propio camino en la industria y hacer sus propias películas. Recordemos que Arriaga, además de los trabajos con Iñárritu, es también el responsable del que, posiblemente, sea su mejor guión. El replanteamiento del western que supuso LOS TRES ENTIERROS DE MELQUIÁDES ESTRADA. Una película que, en cierta medida, recuerda a ese tipo de western deprimente y viejo, que representa LA BALADA DE CABLE HOGUE de Sam Peckimpah, evidentemente, marcando las distancias. 

Según Iñárritu, todas sus películas tienen un germen en algo extremadamente pequeño. Cuenta el director: "normalmente las historias vienen de algo muy pequeñito. Algo que he visto en la calle, una canción, una conversación que oigo en un bar, algo que me cuenta un amigo,... y de ahí voy buscando el alma de eso que me haya llamado la atención. A partir de encontrar ese alma, comienzo a trabajar"

Es curioso como eso no dista mucho de su realidad. Independientemente de que te gusten o no sus películas; personalmente no soy un fan del director, creo que tiene grandes carencias, no se le puede negar que es alguien que se ha currado el dónde se encuenta ahora.

Iñárritu comenzó trabajando en la radio desde que tenía apenas veinte años, realizando programas y escribiendo los guiones de distintas ráfagas comerciales. A la vez estudiaba comunicación y tomaba clases de dirección por parte de un profesor de teatro. Durante años su vida se movió por la radio para luego trabajar en la televisión, como director creativo de Televisa, uno de los canales más importantes en su país, realizado videos corporativos y comerciales. Durante años ésta fue su escuela, el dice que técnica, para convertirse en director. Realizó también un cortometraje titulado LA FLOR AMARILLA, basada en un cuento de Cortázar, enfrentándose a una ficción plenamente cinematográfica. 

A la misma vez seguía compaginando todo con sus trabajos en televisión. Cuando tuvo la oportunidad creó su propia productora, con la que realizó y produjo numerosos spots y anuncios, muchos de ellos fuera de Méjico, así su estatus como director de publicidad se hizo más palpable y prestigioso consiguiendo diferentes encargos de marcas y compañías internacionales. 

Desde una posición más cómoda ideó una serie titulada DETRÁS DEL DINERO... que planeaba rodar en formato cinematográfico en su totalidad. Se escribieron siete capítulos y TeleVisa la compró. Iñárritu convenció a Miguel Bosé para protagonizarla y se grabó un capítulo de una hora. Tras ese capítulo y por cuestiones económicas la serie se canceló. Tardaría 5 años en realizar su siguiente proyecto. En el transcurso de esos años Gonzalez Iñárritu conoció a Guillermo Arriaga y pusieron en común varias historias para cortos que tenían pensadas. Después de mucho trabajo, eso se convirtió en AMORES PERROS.

Las conclusiones que se pueden sacar de su carrera son muy similares a las que se puede sacar de una sola de sus películas. Sí es cierto que sorprendió a propios y extraños cuando acudió a estrellas como Brad Pitt para protagonizar una de sus películas, un actor que está absolutamente asentado en una industria que Iñárritu ha criticado como una máquina de "hacer las misma películas una y otra vez" Irónicamente, debería mirar su propio cine. 

Alejandro González Iñárritu puede presumir de haber entrado al mundo del cine por la puerta grande. Su debut como director llego hasta los Oscars, y desde entonces ha estado presente de uno u otro modo. Y no solo en los premios de la Academia, también el el festival más importante de todo el mundo, Cannes, en dónde se llevó el premio al mejor director con BABEL o el protagonista de su último film ha sido galardonado igualmente, el español Javier Bardem por su papel en BIUTIFUL. 

Hacia dónde va su carrera es algo que es imposible saber, pero sí es cierto que el carácter de sus películas, unido al hecho del fuerte arraigo a su nacionalidad, hacen de él un director que una industria como la americana necesita para hacerse ver más internacional. Ahí están juntos el mismo Gonzalez Iñárritu, Alfonso Cuarón y Guillermo del Toro, tres cabezas que ya pertenecen a Hollywood, estén cómodos o no con tal hecho.

SIGUI GROSS (TYLER)



Publicado por Tyler
Colaboradores: Heitor Pan(2)   Sandra Ríos(2)   estalactita(2)   Emilio Calvo de Mora(2)   Rafa Ferrer(2)   Raul Neovallense(1)   Camilo Useche (1)   Davo Valdés(1)   Ethan(1)   Victor Bilbao(1)   Leopoldo de Trazegnies Granda(1)   Ibán Manzano(1)   Jose Luis(1)   Ramón Balcells(1)   Carles(1)   Francisco Bellón(1)   Elena Suárez(1)   Mary Carmen Rodriguez(1)   Calaf(1)   José A. Peig(1)   Alberto Concepción(1)   Jeremy Fox(1)   Bloody Will(1)   Jesus Lens(1)   Taliesin(1)   Matías Cobo(1)   Marta(1)   Luna(1)   Ana Belén Pacheco(1)   Andrés Pons(1)   Sandavito(1)   Monica Jordán(1)   Dragon negro(1)   Jorge Casanueva(1)   Hombre Lobo(1)   Emilio Martín Luna(1)   Jaime Martínez(1)   Cote(1)   Jefe Dreyfus(1)   Iñaki Bilbao(1)   Javier Paez(1)  


Las mejores películas de "Alejandro González Iñárritu" (4)























Página 1