muchocine opiniones de cinedesde 2005

Cuando contrapones el aspecto infantil de la casa con el aire tan serio, adulto y real de las escenas se rompe completamente el climax de la película.

★★☆☆☆ Mediocre

Monster house

Leí hace poco en algún blog de los que suelo visitar que cuanto más criticas una película por mala, más va el público a verla. Parece que somos unos cinéfilos masoquistas. En mi caso no pasa del todo. Por deformación bloguera estoy al tanto de las críticas de las películas de mayor repercusión del panorama cinematográfico con el fin de contrastar opiniones; y eso me facilita bastante la elección de ver una u otra en el cine.

Sin embargo, hay cintas que por abrumadoras que sean las críticas en su contra, no me hacen desistir en mi decisión de visionarla. Y, una de ellas era ésta. El hecho de que Robert Zemeckis y Steven Spielberg sean sus padrinos tienen parte de culpa. El trailer del filme consiguió conmigo el efecto que quería (el deseo de verla), y la historia también: D.J. Walters, un chico de doce años de edad, tiene demasiado tiempo libre y se le ha metido en la cabeza que hay algo extraño en la casa del anciano Nebbercracker al otro lado de la calle.

Justo un día antes de Halloween, D.J. y su amigo Croqueta tienen un encuentro con el señor Nebbercracker después de lanzar el balón de baloncesto a su jardín y misteriosamente llega al interior de la casa. Cuando la casa trata de tragarse a su nueva amiga Jenny y nadie cree lo que dice los tres niños, que aseguran que la casa tiene algo maligno, se lanzan a la tarea de investigar qué está sucediendo.

La factura visual de la película es impresionante. La técnica de animación de captura de movimiento, que se utiliza con una increible maestría, logra aquí cotas de perfección insuperables hasta la fecha. La magnífica renderización de cada personaje y de su entorno, y el sorprendente manejo de la cámara, consiguiendo con ello planos absolutamente alucinantes, nos hacen creer que estamos presenciando un filme ’real’ de actores reales. Amigos míos, todo lo que rodea ‘Monster House’ tiene personalidad y vida propia; en este aspecto un 10 como una casa.

En cuanto al desarrollo de la trama, otro acierto. ¿Quién no ha tenido alguna vez en su infancia fantasías fantasmagóricas con casas abandonadas?; y, ¿quién se ha resistido a entrar en esas casas, con más miedo que valor, para descubrir su secreto?. En lo segundo quizás no tantos se hayan atrevido, pero esta película juega con ese planteamiento y te muestra a las mil maravillas, con un ritmo trepidante, qué es lo que podría ocurrir en esa situación.

Estamos ante un producto creado con una mezcla evidente de terror y aventura, y con clarísimas referencias a películas de esos dos géneros pertenecientes a la década de los 80, con ‘Los Goonies’ y ‘Noche de Miedo’ a la cabeza. En este punto se nota a la legua la mano de sus padrinos, Zemeckis y Spielberg; y, en ese sentido, he disfrutado como un niño.

Entonces, ¿en qué falla la película?, ¿por qué la califico como mediocre?. Porque, en mi opinión, falla lo principal: la casa.

Me explico. ‘Monster House’ no es una cinta infantil; no estamos ante una película ‘disneyniana’, tipo ‘Buscando a Nemo’ o ‘La Sirenita’, con momentos blancos y sensibleros.

Hablamos de un producto destinado a adolescentes y adultos que conservan algo de esa adolescencia. Porque desde el mismo comienzo del largometraje, y durante el resto de su duración, podremos presenciar escenas inquietantes, de esas que transmiten cierto temor. Se trata de un miedo liviano, pero suficiente para crear un ambiente de intranquilidad, que seguro provocaría más de una pesadilla a más de un niño.

Teniendo en cuenta esta premisa, no cuadra demasiado que lo que provoca ese temor, la casa, se represente de forma humanizada y caricaturizada, o llamemoslé infantilizada (SPOILER: sí, sí, las ventanas son los ojos, la puerta es la boca, la lengua es una alfombra y las maderas con las que está construída se retuercen para hacer gestos y expresiones).

Está claro que hay un motivo para que eso sea así, que no desvelaré, pero cuando contrapones este aspecto infantil de la casa con el aire tan serio, adulto y real de las escenas se rompe completamente el climax de la película. Es decir, en esos momentos deja de ser creíble, y ni la perfecta ’técnica de animación de captura de movimiento’ la salva. En cualquier caso, conociendo este dato y abriendo tu mente a la fantasía, pasarás con ella un rato divertido.
publicado por Yul B. el 11 septiembre, 2006

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