muchocine opiniones de cinedesde 2005

Es sosa, carente de ritmo, de sustancia, de interés y con la sensación de que todos los participantes de la película son conscientes de ello

★★☆☆☆ Mediocre

El código Da Vinci

La historia del cine tiene en su haber muchos y variados ejemplos de libros malos adaptados a grandes películas, algunas de ellas tan grandes que han traspasado su propio contexto de adaptación. A la memoria me vienen El Padrino, Tiburón o Parque Jurásico, por poner un ejemplo. Libros que, al margen de su calidad literaria, han llegado a la pantalla pisando fuerte y dejando huella, como El Silencio de los Corderos, o Lo Que El Viento Se llevó. Era bastante obvio que El Código Da Vinci podía haber entrado perfectamente en ese mismo grupo, no a la altura de ciertos títulos, pero sí haber hecho un digno papel adaptando un tema que podía haber dado mucho de sí.

Bueno, pues ni eso. Uno se enfrenta a la película de Ron Howard, temiendo caer en un bluff considerable, nada más ver el reparto. Demasiadas caras conocidas, pienso yo, todas en cartel. Demasiado interés porque veamos cuánta gente famosa participa en el filme. Demasiados aires de superproducción.

Antes de que la película empiece me comentan que es calcadita al libro, lo cual no me sorprende demasiado porque de otras fuentes me ha llegado que al libro sólo le faltan las acotaciones pertinentes para convertirlo en un guión cinematográfico. Así que me agarro a la cocacola, abro las patatas y observo.

Acabada la película, sólo puedo decir que es sosa, carente de ritmo, de sustancia, de interés y con la sensación de que todos los participantes de la película son conscientes de ello. Es como si desde el director hasta el encargado de peinar horriblemente al Sr. Hanks todos supieran que la película no tiene chicha alguna y se limitaran a recitar texto y mover la cámara esperando no tardar mucho en terminar con la escena. La película es soporífera, y no sólo tiene culpa el libro al que adapta, sino toda la producción en sí. Y eso que, en mi opinión, estamos ante un tema del que podía haber salido un gran blockbuster, si sólo les hubiera apetecido potenciarlo: cuando se lían a explicar todo el rollo de sociedades secretas, personalidades históricas envueltas en una conspiración histórica, y las pruebas que han ido dejando en sus obras, sólo entonces parece que los actores recuperan un poco de vida en sus rostros y se interesan por el tema, haciendo al respetable un poco partícipe de ello (aunque a esas alturas ya estén todos más que aburridos).

Es decir, tenemos una historia que gusta a todo el mundo, relacionando personajes y lugares históricos con oscuras tramas de poder y sociedades secretas. Algo manido, es cierto, pero de ello nacen los blockbusters: de topicazos. Y si sabes llevar bien esos topicazos, puedes al menos ofrecer un resultado digno. Sin embargo, en El Código Da Vinci todo se lleva con la más absoluta desgana, preocupándose sólo en dejar bien mascadito de qué va el rollo con flashbacks innecesarios cargados de presupuesto y continuas alusiones al mismo concepto como si el público, además de tonto, fuera idiota.

Así que poco hay que decir de los agujeros de guión, de la falta de rigor histórico en más de un dato que sueltan, o del hecho de que la mitad de los acertijos, supuestamente de origen antiquísimo, se hallen en inglés moderno. Poco hay que decir de una película cuyos autores son conscientes de que no son más que una pequeña parte de la enorme operación de márketing que supone el libro de Dan Brown, y que ni se limitan a maquillar, aunque sea con un poquito de espectáculo. Da Vinci, además, ni siquiera es el meollo de las conspiraciones. Sólo un nombre famoso para acercar a las masas al libro, a la pantalla, o a los cientos de libros cuyo título se compone de un personaje famoso y un sinónimo de “código”. Y, con los datos de taquilla de esta peli, no se sorprendan si en un par de años tenemos la taquilla repleta de las consiguientes adaptaciones…
publicado por MrDaine el 24 mayo, 2006

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