Una historia que podría caer en el tópico pero que consigue elevarse a la altura de una propuesta interesante que dejará un buen sabor de boca a todos aquellos que se animen a verla.

★★★☆☆ Buena

Bajo las estrellas

De unos años a esta parte, numerosos directores nóveles están consiguiendo proyectar sus óperas primas en las grandes pantallas, con calidades desiguales. No es el caso de este film, que a pesar de ser el primer largometraje de este director muestra una gran madurez con su puesta en escena y hace un planteamiento sólido e interesante en lo referente a guión y montaje.

Precedida por los galardones obtenidos en en Festival de Málaga en el 2007 (mejor película, mejor director, mejor actor y mejor guión novel) estoy segura de que va a tener un largo recorrido tanto en salas comerciales como en premios (recordemos el caso similar de Azuloscurocasinegro que tantas satisfacciones ha dado a su director Daniel Sánchez Arévalo).

Viscarret ha adaptado la obra de Fernando Aramburu “”El trompetista del Utopía”” para
narrar, sin caer en el sentimentalismo barato, la historia de un músico que regresa a su pueblo natal para enterrar a su padre. El reencuentro con su hermano, la novia de éste y la hija de su novia le cambiarán completamente la vida, y es que como reza su slogan, “”todos merecemos una segunda oportunidad””.

Especialmente memorable es la relación que Viscarret consigue plasmar en 24 fotogramas por segundo entre el trompetista (Alberto San Juan) y la niña (Violeta Rodríguez), una relación real y cinematográfica como la vida misma.

En verdad hay que destacar el trabajo de Alberto San Juan, como uno de los mejores de su carrera, y la elección de Violeta Rodríguez también ha sido muy acertada. Tal vez el trabajo de Julián Villagrán destaque menos por ser un personaje más llevado al extremo, incluso en ocasiones, como una caricatura del artista diferente y excéntrico.

Álvaro Gutiérrez, el director de fotografía, consigue una magnífica iluminación, en ocasiones casi mágica, y con regusto a los años 70. El uso de unos estupendos contraluces apoya estupendamente el hilo narrativo y el tono del largometraje.

La música de Mikel Salas, en ocasiones con reminiscencias a películas del oeste, ofrece el perfecto contrapunto y subrayado musical a una historia que podría caer en el tópico pero consigue elevarse a la altura de una propuesta interesante que dejará un buen sabor de boca a todos aquellos que se animen a verla.
publicado por Luna el 16 junio, 2007

Enviar comentario

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.