muchocine opiniones de cinedesde 2005

Carrey inhibe toda su energía cómica para hacer el rol de un hombre atraído y repelido al mismo tiempo por el espíritu libre de Winslet. Sorprendente y muy original.

★★★★☆ Muy Buena

Olvídate de mí

Sorprendente película del polifacético e histriónico actor Jim Carrey (que cuenta con tantos detractores como seguidores), en la que nos vuelve a demostrar que sirve para algo más que para hacer gestos exagerados delante de una cámara. Cuenta la historia de Joel Barish, un escritor que un buen día se levanta y se encuentra con la situación que su ex novia Clementine (Kate Winslet) ha acudido a una clínica a que le borren los recuerdos de su relación con él. Airado con la noticia, Joel decide someterse al mismo procedimiento y borrar los recuerdos de su relación con ella… hasta que en pleno “borrado” de dichos recuerdos se arrepiente y decide que no quiere olvidar ese trozo de su vida con otra persona. Es en este punto donde empieza el verdadero surrealismo de la película, con Joel intentando de todas las maneras posibles huir dentro de su propia mente con Clementine. En el argumento tenemos a Patrick (Elijah Wood), que ejerce de trabajador de la clínica, y aprovechando los recuerdos de Barish, intenta conquistar a Clementine, de la que se ha enamorado y a Stan (Mark Ruffalo) ayudante y trabajador junto con el doctor Mierzwiak (Tom Wilkinson). Luego también podemos ver a Kristen Dunst como Mary, que es la recepcionista de la clínica, y que en el final de la película va a jugar un papel decisivo en el argumento.

La película se divide en dos “realidades”, una es en el cuarto de Joel Barish, donde Stan y Patrick, junto con la posterior visita de Mary, hacen una fiesta con la comida y la bebida de Joel mientras dura el procedimiento de borrado de recuerdos. Patrick acaba confesando que se enamoró de Clementine al visualizar los recuerdos de ella sobre Joel. La cosa se complica cuando, como hemos mencionado antes, el paciente se resiste al proceso y ellos precisan la ayuda del doctor Mierzwiak. Eso nos lleva a una segunda realidad, en la mente de Joel.

Conforme los recuerdos de Clementine desaparecen, el se da cuenta que va a echarla mucho de menos y entonces intenta desesperadamente guardar los recuerdos de ella en lugares de su vida en los que ella nunca estuvo presente.

Una de las partes más bien argumentadas del film es cuando los personajes ya no se conocen y aun así, se descubren de nuevo porque hay algo que los atrae. Carrey inhibe toda su energía cómica para hacer el rol de un hombre atraído y repelido al mismo tiempo por el espíritu libre de Winslet, que cambia su forma de ver la vida como cambia de color de cabello. También destacamos a Wilkinson, que confiere al médico una inteligencia calmada que casi nos hace olvidar la espantosa máquina borra-recuerdos de su invención.

Aun con esta trama con toques muy superficiales de ciencia ficción, “¡Olvídate de mi!” no se rinde a la facilidad de los efectos especiales. Su punto fuerte son los personajes, muy bien construidos y muy bien interpretados.
Lo mejor: Los personajes y la historia...fenomenales.
publicado por Caty el 30 julio, 2007

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