muchocine opiniones de cinedesde 2005

La tierra de los muertos vivientes es mas que una película de terror, es también un discurso altamente politizado y una señal de alerta a la sociedad y a los rumbos que esta está tomando.

★★★☆☆ Buena

La tierra de los muertos vivientes

Después de muchos años, George A. Romero (que revolucionó el cine de terror con su película “La noche de los muertos vivientes”), volvió con una nueva vuelta de tuerca a su idea de las criaturas que el elevó al estrellato: los zombies, y esta vez, teniendo de su lado todos los avances tecnológicos que el nunca tuvo y que ayudaron bastante a esta nueva entrega. Sus protagonistas los zombies continúan lentos, pero tan salvajes y carniceros como siempre lo fueron de la mano de este director. A diferencias de las actuales películas del género, las películas de Romero son mucho mas viscerales y violentas, la muerte es algo mas doloroso y mas atemorizador, y eso es uno de los mayores méritos del director.

En esta entrega, la tierra continúa cada vez mas dominada por los zombies, y los pocos seres humanos que aun resisten, se encuentran confinados en ciudades, que se han convertido en grandes feudos cercados por muros electrificados y defendidos por ejércitos. En el centro de la ciudad, en una lujosa torre, se encuentran los ricos, viviendo aislados de los pobres, que viven próximos a los muros. El abastecimiento para estas ciudades (comida, ropa, etc.) es realizado por milicias altamente entrenadas y armadas, en las ciudades aledañas dominadas por los muertos… pero las cosas comienzan a complicarse cuando uno de los muertos vivientes empieza a razonar, e inicia una especie de “revolución”. Lo que ha cambiado respecto a anteriores películas del director es el grado de madurez de Romero, sus muertos no son simplemente unos salvajes comedores de carne humana, sino que se empiezan a unir, como una clase social, que decide ir a luchar, dejándose de impulsar solamente por cuestiones de instinto, pasando a seguir objetivos. Aprenden a utilizar armas en sus matanzas, lo que los vuelve mas peligrosos de lo que ya eran.

Dentro de las milicias, tenemos al interesado Cholo (John Leguizamo) y al honesto Riley (Simon Baker), que tienen concepciones completamente diferentes de cómo tratar a los zombies y sobre su propia vida en la ciudad: mientras que Cholo sueña en mudarse a un apartamento con la élite, Riley piensa en huir para el norte, donde el hombre no habitó jamás y por lo tanto libre de muertos vivientes… pero sobre ellos dos, el personaje mas interesante es el desarrollado por Dennis Hopper, el de Kaufmann, dueño de la torre donde viven los ricos y el que lo controla todo. Este personaje representa el papel de las élites económicas y de países ricos en contraste con la bruta y severa realidad de la pobreza y la miseria que la mayor parte del mundo tiene que vivir. Frases como “tu nunca serás uno de nosotros” (dicha a Cholo cuando éste le cuenta que quiere comprarse un apartamento en la torre) son perfectos ejemplos de cómo empresas y principalmente países tratan a los mas pobres.

Mi conclusión sobre la obra de Romero es la de que el hombre no es destruido por los zombies, sino por las situaciones que origina el mismo ser humano: las muertes de la película son consecuencia de actos practicados por el mismo hombre y eso ocurre en todas las películas del director. La proporción de cuatro zombies por ser humano retratada en el filme es una señal de que los hombres están teniendo un éxito absoluto en sus intenciones de autodestrucción. El mensaje principal es que estamos inmersos en una constante “bestialización”, en un proceso de individualización cada vez mas absurdo, donde en contrapartida, los zombies, se tornan uno, pasando a vivir en sociedad.

La tierra de los muertos vivientes es mas que una película de terror, es también un discurso altamente politizado y una señal de alerta a la sociedad y a los rumbos que esta está tomando.
publicado por Caty el 20 agosto, 2007

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