Impresionante sería la palabra para todo el equipo de pre-producción, producción y postproducción. Desde esa estupenda dirección artística a esa magnífica banda sonora.

★★★★★ Excelente

La Casa de las Dagas Voladoras

Yimou Zhang no es por puro capricho uno de los directores asiáticos más respetados. Su fantástico currículum («Heroe», «Tigre y Dragón», «La Maldición de la Flor Dorada»…) hace las delicias de cualquiera. Su gusto exquisito para rodar las películas se hace palpable en cada una de sus producciones. No hay que ser un gran crítico para admirar la clase y estilo de Zhang cuando rueda las escenas de artes marciales. Si en «La Maldición de la Flor Dorada» dije que los personajes, más que pelear parecían bailar, aquí parecen Dioses.

Y es que Yimou nos muestra unas escenas de acción impresionantes que harán las delicias de todo el mundo. Además Yimou saca un partido impresionante a las localizaciones naturales (atención a la impresionante pelea en el bosque de bambú).

Los actores no pueden estar mejor en sus respectivos papeles. Desde Zhang Ziyi, injustamente no-nominada a los Oscars por «Memorias de una Geisha», a Takeshi Kaneshiro. Todos están estupendos en sus papeles y, además de rodar esas escenas de acción tan impresionantes, dotan a sus personajes de la fuerza suficiente para que el final tenga el suficiente dramatismo para hacernos llorar.

Lo más «simple», por llamarlo de algún modo, sería el guión. Aunque se sustenta por si solo y es lo suficientemente sólido para sacar la película adelante, es Yimou el que le da la suficiente fuerza y espectacularidad para que la película sea lo que es.

Impresionante sería la palabra para todo el equipo de pre-producción, producción y postproducción. Desde esa estupenda dirección artística a esa magnífica banda sonora.

Una película altamente recomendable para los amantes de las artes marciales y de las historias de amor.
publicado por Alex Largo el 13 septiembre, 2007

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