muchocine opiniones de cinedesde 2005

El filme podría englobarse en un ámbito muy concreto del fantástico que se sirve de la figura del monstruo, como paradigma del desafío a las leyes naturales y sociales, para explorar las fisuras de nuestro mundo cotidiano y la fragilidad de todo aque

★★★★☆ Muy Buena

The host

Una de las mayores virtudes de The Host radica en su condición de experimento híbrido. El filme podría englobarse en un ámbito muy concreto del fantástico que se sirve de la figura del monstruo, como paradigma del desafío a las leyes naturales y sociales, para explorar las fisuras de nuestro mundo cotidiano y la fragilidad de todo aquello que denominamos normalidad. Sin embargo, en muchas ocasiones, Bong Joon-hoo consigue que su filme se adentre por derroteros de digresión genérica muy bien resueltos, que denotan un pulso narrativo y un sentido del ritmo envidiables.

Sin perder de vista la motivación principal de sus personajes The Host intercala escenas de acción trepidante y brillantes efectos especiales con momentos que basculan entre la tragedia y la comedia y, gracias a unos actores siempre a la altura, estas trancisiones resultan tremendamente emotivas y reveladoras.

Bong Joon-hoo asume el reto de entablar un juego inteligente y fructífero con las espectativas del espectador y para ello despliega un tratamiento renovado y original de muchos recursos cinematográficos a la vez que plantea un jugoso desafío a las convenciones del género.

La confianza del director en las posibilidades de su material se deja notar, por ejemplo, en la decisión de mostrar al monstruo muy poco después del inicio del film (en una secuencia espectacular de casi diez minutos de duración que deja el listón muy alto). Es precisamente este dominio de la situación lo que permite al director situarse también en el otro extremo para trabajar sobre algunos tópicos (el despliegue de habilidades que se dan cita en la secuencia de la liquidación del monstruo) sin que éstos resulten demasiado forzados o estridentes.

La puesta en escena de The Host subraya las cualidades expresivas de los distintos escenarios creando un contraste muy perturbador entre el blanco aséptico y agresivo de los interiores del hospital y la atmósfera fría, sucia y lluviosa, de tonos azules y grises, que presidirá el resto de la película.

Otro de los aciertos del film consiste en el uso moderado pero muy efectivo de la cámara lenta que, alejada del énfasis exhibicionista con que habitualmente se utiliza, en The Host acentúa la desorientación y el desconcierto de los personajes. Mediante distorsiones y ecos el alienante tratamiento del sonido potencia la dilatación del suspense y el aislamiento de los personajes a la vez que contribuye a sugerir las características del monstruo (resultado de un diseño que oscila entre la extrema pesadez de su cuerpo y la sinuosidad reptil de sus movimientos).

La elección de un montaje muy ajustado y nada efectista permitirá al director un uso muy dinámico de los movimientos de cámara que remarcan las líneas de acción que tienen lugar dentro del cuadro y aportan altas dosis de veracidad y realismo.

Ya desde la primera escena del film Bong Joon-ho coloca a los abusos de poder en su punto de mira. La presencia constante de noticieros en las pantallas de televisor nos exhorta a cuestionarnos el papel de los medios de comunicación mientras el progresivo desmembramiento de la família sirve al director para articular una crítica feroz contra la nefasta actuación de todos los estamentos implicados en el caso que culminará con final muy desesperanzador donde se pone de manifiesto la soledad y la vulnerabilidad del individuo en un mundo terriblemente hostil y amenazador.

publicado por Cristina Álvarez el 2 octubre, 2007

Enviar comentario

Leer más opiniones sobre