muchocine opiniones de cinedesde 2005

Inland Empire es una experiencia visual, sonora e intelectual.

★★★★☆ Muy Buena

Inland empire

Finalmente, cuando sólo quedaba en Buenos Aires una sola (y horrible, y lejana) sala para ver Inland Empire, asistí a la función.

No voy a hacerme la tonta como suele pasar con las críticas de las películas de Lynch. Hablar de la cámara, de las actuaciones, del super flash para evitar el ‘no entendí nada, pero está bueno’.

No entendí nada, pero está bueno.

El film sigue la típica estructura lyncheana, en que dos o más niveles diegéticos entran en juego y se mezclan sin previo aviso. Otra película para que el espectador desentrañe con los elementos que se van repitiendo en los distintos ‘niveles’ (el que habla de caos o asociación libre o chamuyo en lynch no entiende nada: sus películas tienen más estructura que el más típico dramón yankee). Esta vez, sin embargo, creo que se juega un poco más y se sale del realismo de los filmes anteriores de esta línea (digamos Carretera perdida y Mulholland Drive), y ya no nos limitamos al biplano realidad-sueño sino que nos movemos en algo mucho más complejo que podría definirse como una tríada  (realidad-sueño-ficción) aunque tal vez sea más correcto pensar en dos biplanos: realidad-sueño, realidad-ficción. Si a esto se le suma el hecho de que la ficción es la de un film, se agrega entonces la complejidad implicada en el cine dentro del cine.

Lo que creo es que finalmente la película no se resuelve en el realismo de una esquizofrénica teniendo pesadillas, sino que la historia queda más abierta hacia un fantástico paranoide o algo así. Para asegurarlo, sin embargo, la vería dos veces más.

Por otra parte, la experimentación con la cámara digital le abre a Lynch muchas puertas, y si se pierde la prolijidad de un Mulholland Drive, queda la mayor variedad de movimientos de cámara, calidad de imagen, lentes e incluso foto, que aportan a la distinción de los planos que se están jugando. Ésta se sostiene también en gran medida en los códigos de actuación de los personajes, rasgo muy interesante para analizar (cosa que yo, por supuesto, no voy a hacer).

Otra cosa que quiero destacar del film es el genial uso de imágenes bastante violentas. Yo, que soy la primera voz ética en contra de la gratuidad de la violencia en el cine y antagonista principal de basuras del tipo Hostel, encontré en esta película una prueba empírica para sostener que no es la violencia per se la que me molesta en la pantalla. Lynch usa la violencia visual: el film tiene hasta un poco de goce masturbatorio frente al sufrimiento físico del otro, la sangre, la muerte inminente. Y funciona. Yo, al menos, como espectadora, sufrí esas escenas (y no por el asco sino por la angustia. La carne destrozada se hizo, en la cámara de lynch, la carne destrozada de un sujeto).

Quedan varias cosas por mencionar. La autoreferencia, incluso la autoparodia; las excelentes actuaciones; la fotografía de puta madre. Y seguro que otras cosas que se me fueron olvidando.

Lo mejor de todo, sin embargo, es que ver esta película constituye una experiencia en sí misma, y una experiencia individual. Se puede ver 4 veces y entender toda la trama, ese no es el quid de la cuestión. Lo mejor es entrar al cine sin que la trama importe, dejar de percibir las imágenes-tópico de las que hablaba Deleuze para encontrarte con imágenes puras, disfrutar de eso, pensar cosas en relación a la imagen y no necesariamente en relación al significado de las acciones que transcurren en esa imagen y en relación a (el resto de las acciones que transcurren en) el film entero.

Exactamente eso. Inland Empire es una experiencia visual, sonora e intelectual.

Lo mejor: La experiencia en la sala, la fotografía, la cámara, el uso de digital, las actuaciones.
Lo peor: La impotencia de salir con la cabeza estallada, sin poder conceptualizar nada.
publicado por Naty Buqué el 24 octubre, 2007

Enviar comentario

Leer más opiniones sobre

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.