Una revisión nostálgica de una etapa vital en la que las preocupación cotidianas giraban en torno a la ansiaba pérdida de la virginidad y la planificación de la próxima fiesta encaminada al supremo fin desvigador

★★★★☆ Muy Buena

Supersalidos

Cada cierto tiempo, el cine norteamericano estrena una comedia gamberra con adolescentes en celo preocupados sólo por un binomio existencial: sexo y diversión. Suelen ‘tirar’ mucho de cliché fácil y de situaciones cómicas más o menos trilladas. Supersalidos, siendo enmarcable en este recurrente subgénero, ofrece algo más. Primero, personajes mejor construidos; segundo, el efectivo humor de trazo gordo pero tamizado por ironías más finas y chistes más lúcidos; y tercero, alguna que otra verdad sobre las transiciones vitales que separan la despreocupada adolescencia de la adulta responsabilidad. A todos estos añadidos de su guión frente a otras propuestas similares recientes, se le unen un acertado reparto encabezado por Jonah Hill y Michael Cera en los roles típicos de una buddy movie, una gran selección musical repleta de clásicos setenteros y perlas impagables como el desternillante personaje de Fogell/Mcgrory (Christopher Mintz-Plasse).

Esencialmente, el argumento es una revisión nostálgica de una etapa vital en la que las preocupación cotidianas giraban en torno a la ansiaba pérdida de la virginidad y la planificación de la próxima fiesta encaminada al supremo fin desvigador. También se recuerda con cariño aquella amistad con ese colega del alma con el que se compartía todas las batallitas de ese encelado día a día. Seth y Evan son esos dos colegas que se hallan a pocas semanas de un trascendente cambio para ambos con la llegada de la universidad y la consiguiente separación de sus destinos.

La inminente graduación les apremia para alcanzar el objetivo y la organización de una fiesta para celebrar el fin de curso les ofrecerá a ambos la ocasión propicia. Seth jugará una baza de elemento esencial de la fiesta al erigirse, junto a su colega y Fogell, el auténtico outsider de la función, en los suministradores oficiales de alcohol. Es ahí donde lo que parecía un misión relativamente sencilla, gracias al falso carnet de adulto de Fogell, se convertirá en una odiseica aventura para la tripleta de amigos hasta arribar a la fiesta con el líquido ‘revitalizante’. A esta trama se unirá la de dos policías que, en su revivir de sus juergas adolescentes, añadirán un punto de chaladura al filme para redundar en esa vistazo nostálgico hacia el añorado tiempo de inmadurez fiestera. En el epílogo quedará claro que el cierre de esta etapa suele venir por la vía de la domesticada vida en pareja. Pera, hasta ese punto, deberán pensar los guionistas de Supersalidos: que nos quiten lo bailado.

Lo mejor: La honestidad de sus propuesta, con personajes creíbles y humor de trazo gordo tamizado por ironías más finas.
Lo peor: Alguna situación rocambolesca puede que resulte un pelín forzada.
publicado por Matías Cobo el 4 noviembre, 2007

Enviar comentario

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.