Aunque sus historias sean pequeñas y estén pegadas a lo real como un neumático al asfalto, en ‘Mataharis’ se aborda desde la lucidez de la sugestión muchos y variados asuntos de contenido eminentemente humano

★★★★☆ Muy Buena

Mataharis

El cine es más sabio y artístico cuanto sugiere, muestra o sugestiona que cuando adoctrina, moraliza y sentencia. Probablemente también se ajuste más a la verdad de su relato cuando crea a sus personajes e historias bajo esta premisa de honestidad. El cine de Icíar Bollaín parece evolucionar, y para bien, por esta senda de minimalismo argumental en el que se plantean preguntas sin ofrecer al espectador respuestas definitivas. Mataharis, su último filme posterior a la exitosa cinta de denuncia social que fue Te doy mis ojos, ahonda en esta vía más poliédrica a la hora de hablar sobre los personajes. Tres actrices (Najwa Nimri, María Vázquez y Nuria González) encarnan a otras tantas mujeres en diferentes etapas de sus vidas, distintas generacionalmente las unas de las otras, que han de tomar decisiones sobre cómo quieren que sea su vida o sobre cómo reconducirla en su situación actual.

Este asunto, el de nuestras decisiones ante encrucijadas concretas como cincel vital, parece estar presente en todo momento en la película. Un ejemplo de ello lo encontramos en el impagable diálogo entre el personaje de Nuria González, detective privado y compañera de trabajo de las otras dos protagonistas, con un cliente que le ha solicitado el seguimiento a su esposa de la que sospecha una infidelidad. Constatada ésta, el hombre, entre asombrado y abatido, se pregunta en voz alta: "¿Cómo ha podido hacerme esto?". La detective Carmen, a la sazón amiga del cliente, le espeta: "Lo importante no es si está o no con otro, lo importante es por qué".

Esta secuencia, unida a otras del filme, profundiza en otro eje argumental: el cómo una persona con quien se ha vivido durante años se nos puede revelar como un ser extraño y casi ajeno a nuestra existencia, constatando la crueldad de una soledad acompañada.

Queda claro por tanto que, aunque sus historias sean pequeñas y estén pegadas a lo real como un neumático al asfalto, en Mataharis se aborda desde la lucidez de la sugestión muchos y variados asuntos de contenido eminentemente humano. Quizá no llegue a la maestría, pero este nuevo trabajo de la realizadora madrileña la confirma como una voz más que interesante entre nuestros cineastas.

Lo mejor: Grata sorpresa el trabajo de Najwa Nimri, posiblemente el que más transmite del trío interpretativo
Lo peor: Quizá decaiga el interés en algún momento prescindible, pero el conjunto de la cinta roza la redondez.
publicado por Matías Cobo el 5 diciembre, 2007

Enviar comentario

Leer más opiniones sobre

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.