Desde el completo y cuidado guión hasta los ingeniosos diálogos cargados de un brillante sarcasmo y sutil ironía que Alvy nos escupe, hacen de la cinta una apabullante declaración de intenciones.

★★★★★ Excelente

Annie Hall

Annie Hall: excelente radiografía sobre el comportamiento humano y las relaciones sentimentales entre hombre y mujer. Annie Hall fue la catapulta que propicio el salto a la fama del hoy maestro Woody Allen en el séptimo arte. Annie Hall resultó ser una joya cinematográfica sin precedentes y para Woody Allen fue el pistoletazo de salida de su dilatada carrera y una de las cintas más celebres, premiadas y aplaudidas de su filmografía. Para Allen, supuso su primer Oscar como Mejor director en 1977, además del Oscar al Mejor guión original co-escrito junto a Marshall Brickman y con ciertos toques autobiográficos. También Allen estuvo nominado para Mejor actor por su interpretación en Annie Hall. Pese a todo, Allen ni siquiera fue a recoger los galardones que había ganado su película, y siguió sin asistir a ninguna ceremonia de los Oscar hasta la de 2003 por motivo de un homenaje a la ciudad de Nueva York. Además de estos dos Oscar, Annie Hall consiguió también la estatuilla de Mejor actriz, gracias a la actuación de una espléndida Diane Keaton; y el Oscar a la Mejor película de 1977. Annie Hall, habla sobre la relación entre Annie y Alvy, sus diferentes etapas de enamoramiento y pasión, y las posteriores de pasividad y rutina.

Alvy es un comediante cuarentón, neurótico y enfermizo, con miles de obsesiones y pánico al compromiso tras dos divorcios frustrados. Annie es más joven que él, es guapa e insegura, y no sabe bien a que quiere dedicarle su vida. A través de diferentes cambios de narración temporales, descubriremos que ocurre con su historia de amor. Woody Allen se permite el lujo de jugar y romper los cánones establecidos por el código cinematográfico y de narrativa, introduciendo decenas de flashbacks, interactuaciones de Alvy directamente con el espectador buscando así la complicidad, escenas de animación (homenaje a Blancanieves), una división de la pantalla para la interpolación de mensajes entre los protagonistas, el desdoblamiento físico y espiritual de Annie cuando no quiere hacer el amor con Alvy, sueños, imágenes con subtítulos etc. La verdad es que todo el visionado de Annie Hall resulta una delicia. Desde el completo y cuidado guión hasta los ingeniosos diálogos cargados de un brillante sarcasmo y sutil ironía que Alvy nos escupe, hacen de la cinta una apabullante declaración de intenciones. Como siempre en los personajes de Allen, destacan las obsesiones y tics del ser humano. Es un genio en plasmar todas las obsesiones y neurismas de un maniático como lo es él mismo, y sabe combinar a la perfección ese humor irónico y mordaz al más puro estilo Billy Wilder, con el surrealismo y brillantez del cine mudo de Chaplin.

La obra, narra las dificultades de las relaciones personales, las obsesiones morales sobre el amor, el sexo, la amistad y la fidelidad de la pareja, las dudas ante una realidad que no queremos que llegue y por consiguiente sobre la inmadurez emocional. En Annie Hall queda reflejadas a la perfección todas las irracionales relaciones sentimentales que puede sufrir el ser humano, recreando con apabullante sinceridad el día a día de una relación amorosa, con todas sus fases; porque el amor no siempre es bonito como lo pinta Hollywood, y Allen lo traza en Annie Hall con una contundencia y pasividad que inquieta. Tras una treintena de obras en su filmografía, Annie Hall está llamada a ser la piedra angular de toda su carrera, el pilar básico y más importante de sus películas, y una cinta clave de los años 70. La película fue rodada principalmente en Nueva York y fugazmente en Los Ángeles. Es de sobra conocido por todos, el amor que Allen le concede a la ciudad de Nueva York y como siempre queda reflejado en sus películas. En definitiva, una comedia romántica y dramática que pasará a la historia tanto por su estructura y recursos narrativos y de dirección como por el maravilloso guión y las interpretaciones de los dos protagonistas. Por último, acabo mí análisis con las últimas frases de la película, que creo condensan a la perfección todo lo expuesto anteriormente: Pues… eso más o menos es lo que pienso sobre las relaciones humanas, ¿saben? Son totalmente irracionales… y locas… y absurdas… pero… supongo que continuamos manteniéndolas porque la mayoría las necesitamos. Grande Woody, grande.

Puntuación: 8,5 sobre 10.
Lo mejor: La capacidad de Allen para retratar las relaciones sentimentales. La sutil ironia que Allen nos escupe durante todo el visionado. La interpretacion de Diane Keaton y Woody Allen.
Lo peor: No tiene absolutamente ninguna pega.
publicado por Jaime Martínez el 2 febrero, 2008

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