muchocine opiniones de cinedesde 2005

Smith, Rogen y Banks hacen Historia, funcionan a la perfección, y hacen estallar la pantalla a cada momento, con humor, y sobre todo, puro encanto cinematográfico.

★★★★★ Excelente

Zack y miri hacen una porno

Ha arribado a los cines el combo ideal para una comedia americana tan fresca como las fórmulas encabezadas por Judd Apatow, como ligeramente distinta, irreverente, de espíritu más infantil que adolescente (pese a hablar, en esta, constantemente de sexo), propia del peculiar cine de Kevin Smith. El combo está claro desde el inicio: Seth Rogen – Elizabeth Banks (ambos de extracción netamente “apatowiana” o “stilleresca”) por un lado, Kevin Smith por el otro. El combo, como se supone, estalla en una catarata de carcajadas de principio a fin.

Pero ojo: Para ver esta película, hay que tomar ciertas precauciones. No las precauciones que intentaron tomar los productores por la rispidez que genera en la mentalidad americana, o en algunos torpes retrógrados autopromovidos portavoces de la mentalidad americana, el término “porno” en el título. No. La única precaución es que este film no debe verse doblado al español. Ni siquiera conviene verla con subtítulos. Sencillamente hay que dejarse llevar por el idioma original, ya que de otra forma, el 80 % de los momentos cómicos de la película terminan en la alcantarilla. Naturalmente esto es una barrera concreta y difícil para gran parte de los espectadores. A ellos les recomendamos que busquen otras vías para ver este film (siempre se encuentran, especialmente en estos tiempos), en vez de pagar la entrada en una función doblada donde perderán gran parte de la comprensión del humor del film. Es que, en tiempos de gags esforzados o pretenciosamente gigantes, el mayor fuerte cómico de esta película, es el que caracterizó siempre a la filmografía de Smith, un guión carente de sofisticaciones, y plagado de chistes vinculados estrechamente con la palabra. De ahí que una de las secuencias más cómicas de la película sea una en la que imaginan los títulos de las distintas secuelas de la Star Wars porno que están produciendo, una serie de títulos que reproducen las secuelas y precuelas de Star Wars, pero en versión porno.

Y eso es solo uno de los momentos en los que el texto, en su idioma original, nos regala carcajadas por doquier. Para reforzar este problema (si se puede denominar problema, a lo sumo es un problema para los que no pueden ver una película en su idioma original y sin traducciones), hay que aclarar que esta quizás sea la película americana en la que más se dice la palabra “fuck”. Si el “porno” en su título generó muchos problemas en su lanzamiento en Estados Unidos, imagínense lo que puede haber despertado el uso constante de la palabra más censurada por la industria audiovisual americana actual. Bueno, no solo es el “fuck”, sino todo el vocabulario sexual en inglés reproducido desproporcionadamente, y generando, en su ingenioso y abusivo empleo, la mayor comicidad de la película.

El porno puede aparecer en el título, y será algo importante para la historia de supervivencia económica de la dupla Zack y Miri, pero en la película no significa nada. Es una mera excusa argumental, un disparador de los chistes sexuales, y poco más. La industria del porno, o el porno como tema concreto, no aparece nunca, como si lo hacía en otras comedias irreverentes como Orgazmo, aquella disparatada muestra de humor de los creadores de South Park. El sexo es otra cosa, reúne la mayor dosis de humor de la película (y, por ende, representa el tema central del film), pero antes que eso, es lo que termina definiendo la relación de los dos amigos, que comienzan a enamorarse a partir de la escena que comparten para su película. En realidad lo que define la relación no es tanto el sexo, sino el acto de hacer el amor. El resto del equipo de la película lo afirma, ante el desconcierto de ambos, “no tuvieron sexo, hicieron el amor”. Es decir, convirtieron su alocada experiencia fílmica en su primer acercamiento amoroso luego de una vida de conocerse y años de convivencia.

De ahí que, más allá que la comicidad que recorre toda la película (humor rebelde, a contramano de lo habitualmente predigerido, que golpea y sorprende con la misma fuerza como se demuele el primer set que el humilde equipo instala para su primera experiencia en el mundo del porno), la verdadera frescura, primaria, infantil (por lo juguetona) y verdaderamente desatada, proviene del amor que Zack y Miri se profesan constantemente sin siquiera saberlo. Siempre están ahí, Smith, Rogen y Banks, cada uno en lo suyo. Smith, con la majestuosa liviandad con la que puede tomar temas “complicados” para muchos como el sexo, su afición por el cómic (y Star Wars), sus marcas autorales, como la dupla de adolescentes que hace su aparición en un par de momentos, y su humor siempre juguetón. Rogen-Banks, con su simpatía y su encanto y, principalmente Rogen, su maravillosa encarnación de la inmadurez y el patetismo. El trío podría haber actuado por separado, cada uno en lo suyo, como dos caminos cómicos que no llegan a tocarse. Pero juntos hacen Historia, funcionan a la perfección, y hacen estallar la pantalla a cada momento, con humor, y sobre todo, puro encanto cinematográfico, con la mayor cuota de honestidad y sinceridad que puede surgir de semejante trío.

Lo mejor: Su empleo del sexo como constante motor cómico (sin caer en una catarata de gags escatológicos, como la mayoría), y la frescura y encanto que disparan Seth Rogen, Elizabeth Banks y un inmejorable Kevin Smith.
Lo peor: ¿Por qué en pleno siglo XXI sigue habiendo tantos reparos por parte de la mentalidad americana respecto al tema y vocabulario sexual? En realidad todos lo sabemos, pero aún así (o sobre todo por ello) es tristísimo.
publicado por Leo A.Senderovsky el 29 julio, 2009

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