Pese a no estar a la altura de lo esperado, la cinta tiene virtudes suficientes para ser apreciada.

★★★☆☆ Buena

Los Crímenes de Oxford

Álex de la Iglesia es uno de los directores españoles más fiables. Rara es la ocasión en la que decepciona y su cine nunca deja indiferente lo que, en esta época de cine anodino, es mérito más que suficiente para ser considerado un director “importante”.

Los crímenes de Oxford“, su última película, se estrenó en España el fin de semana pasado y hasta el momento ha sido recibida con cierta tibieza por parte de la crítica y los aficionados.

La verdad es que puedo entender cierta decepción porque, afrontémoslo, la cinta se queda lejos de la brillantez ofrecida por el director en “La comunidad” por poner un ejemplo y carece también, aunque de forma voluntaria, del humor negro e irreverente que tanto gusta a muchos de sus fans y que pudimos disfrutar en “El día de la bestia“, “Muertos de risa” o “Crimen ferpecto“.

Pese a ello, considero que la cinta tiene virtudes suficientes para ser apreciada en su justa medida aunque quizás como una obra menor en la filmografía del director español. Intentaré explicarlas brevemente en los siguientes párrafos.

No supone una sorpresa pero la labor de dirección es realmente buena. Pocos directores españoles, si algunos, mueven la cámara como Álex de la Iglesia, sobre todo en escenas de acción y aquí se suelta el pelo especialmente en el momento más recordado de la película: un falso plano secuencia en el que vamos viendo a todos los sospechosos (y digo todos) justo antes de la aparición del primero de los cadáveres (de hecho la brillante secuencia termina en la víctima).

También resulta un placer ver y escuchar a John Hurt, un actorazo que, en mi opinión, está bastante por encima del resto del reparto. Hurt está acompañado por Elijah Wood, que me parece un actor correcto aunque sus enormes ojos le confieran un físico algo extraño. Por cierto que, como casi todos sus compañeros de generación, carece de la más mínima química con sus compañeras de reparto, Leonor Watling y Julie Cox; ninguna de ellas ni especialmente inspirada ni especialmente molesta pese a lidiar, en el caso de Watling, con un personaje bastante vacío y prescindible.

Lo que sí me sorprende negativamente es el guión que resulta menos consistente de lo esperado a veces hasta en detalles tontos. Por ejemplo, la forma de conocerse del personaje de Watling y Wood me resulta bastante forzada y poco creíble. En la novela es diferente y mucho más justificada pero presiento que decidieron cambiarlo para ahorrar la presentación de otros personajes y ganar tiempo en el relato.

También me resulta algo floja la forma de conocerse Hurt y Wood porque, lo que pretende ser un apasionante debate científico-filosófico no lo es tanto al ser la visión de Martin (Wood) tan ingenua que, aunque eso sea lo esperado en el personaje, resulta poco creíble.

Me gustan mucho la lógica y la matemática (no en vano estudié Físicas) pero aún así considero que hay un abuso de los diálogos “intelectuales” entre los personajes y deberían de haber empleado más tiempo en enriquecer a éstos que en mostrarnos la agudeza de forma tan… no sé cómo decirlo… impostada.

Y es que ese es el peor defecto de la película. Resulta algo artificial y da la sensación de que el director no se encontró cómodo del todo con este ejercicio de estilo tipo Hitchcock en el que poco espacio ha quedado para el humor negro y los toques gore que tanto le gustan. Apenas la historia del amigo hospitalizado de Arthur Seldon (John Hurt) nos recuerdan al de la Iglesia más salvaje.

Eso sí, al menos a mí la película se me hizo bastante entretenida y pasé un rato enfrascado en un misterio en el que lo más importante no es la autoría de los asesinatos sino el proceso lógico que lleva a su resolución. O dicho de forma más cinematográfica: no me importa si el asesino es uno u otro, lo que me importa es la forma que tiene el director de contármelo.

Resumiendo, entiendo perfectamente la decepción de los seguidores del director, entre los que me incluyo, pero creo que no hay que exagerar y apreciar una cinta que, pese a quedarse lejos de lo que se esperaba, resulta más entretenida que la media del cine que se estrena en nuestro país.

Valoración final: 6,5 sobre 10

publicado por Jeremy Fox el 19 febrero, 2008

Enviar comentario

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.