muchocine opiniones de cinedesde 2005

Los números musicales se hacen un poco pesados, y aunque no ralentizan la trama, tampoco es que la hagan avanzar demasiado.

★★★☆☆ Buena

Sweeney Todd

Bueno, qué decir sobre una película del monstruo (en todas las accepciones de la palabra) Tim Burton? Me encanta toda su obra ("El Planeta de los simios" no fue obra suya, ni siquiera existe, sólo fue una pesadilla que tuve).

Que Sweeney Todd se tratara de un musical, no me echaba nada para atrás , ya que "Pesadilla antes de Navidad" y "La novia cadáver" se trataban de musicales, cantaban marionetas, pero musicales al fin y al cabo, y por la estética "burtoniana", ésta se trataba de otro musical como los anteriores, pero con personajes de carne y hueso, si es que otro monstruo, esta vez de la interpretación, como Johnny Deep entra en la categoría de humano.

Dicen que la mayor expectativa que tenía Burton era si Deep estaría a la altura a la hora de soltar gorgoritos, pero si no me equivoco, este chaval tiene o tenía un grupo de rock, y ya cantaba en "La novia cadáver".

Bueno, que me desvío, la historia de Sweeney Todd, adaptada de un musical de Brodway, que a su vez fue adaptado de una leyenda urbana,  nos cuenta como un pobre barbero es acusado de un delito que no ha cometido, por un juez que ansía arrebatarle a sus hermosas esposa e hija. Regresando varios años después sediento de sangre y venganza. Una historia ideal para el universo de Burton, y recreado a la perfección por éste. Más cercana, como he dicho antes, a sus precursoras protagonizadas por sus animadas marionetas, aderezada con un puntito a lo "Sleepy Hollow". Con un oscar más que merecido para Dante Ferretti por su dirección artística.

El dúo Deep – Bonhan Carter funciona a las mil maravillas, sabemos que al ser esta última pareja del dire, tiene papel asegurado, pero tampoco vamos a ser malos, y vamos a reconocer que su trabajo lo realiza a la perfección, tanto en la parte hablada como en la canora, además se ahorra el gasto de vestuario, ya que creo que utiliza su propio fondo de armario para la cinta, perdón, hemos dicho que no seríamos malos.
Otro que me sorprendió gratamente fue mi admirado Alan Rickman, en cuya interpretación del malo malísimo, no vemos un malvado que vaya a  pasar a los anales de la historia cinematográfica, pero verlo cantar ya merece el precio de la entrada, por que el inglés se defiende perfectamente, aunque ya digo que su interpretación no pasa de correcta, y creo que podría haber aprovechado más este caramelo de papel siendo como es un actor de su categoría, pero que no aprovecha para comerse la escena, quedando en un papel bastante estereotipado.

Mención especial merece el eterno secundario Timothy Spall, que es uno de esos actores de los que no tenemos ni idea de cómo se llaman, incluso que nos caen fatal, o dan asco, como en el caso del personaje que aquí interpreta, y del que no somos conscientes de lo bien que lo hace al no darnos cuenta de que la repulsión que sentimos es por la labor del propio actor. También podemos descubrir a un "Borat" Sacha Baron Cohen más alejado de los papeles a los que nos tiene acostumbrados, y a los que no lo sepan, incluso puede pasar inadvertido. De los jóvenes interpretes mejor no vamos a hablar, total, para decir que dan ganas de matarlos desde el principio.
Los números musicales se hacen un poco pesados, y aunque no ralentizan la trama, tampoco es que la hagan avanzar demasiado, haciendo que las dos horas que dura se hagan un poco pesadas, acercándose más al género operístico que al musical en sí.

De la dirección no hay mucho que decir, y es que ya sabemos de sobra como maneja la cámara este veterano de la escena. Donde, incluso apareciendo algún puntito gore, no nos hace sentir incómodos en ningún momento, ya que hasta para escenas sangrientas y de gargantas derramando a borbotones la vida de los pobres rellenos de empanadillas, vemos como es necesario mostrar según que cosas sin vanagloriarse en ello ni rallar el mal gusto.

Una película con la identidad clara de quien es su realizador, un universo ya con marca propia, donde el pesimismo tétrico es patente de corso, que se hace larga en algunos momentos, y con un final tan digno como trágico cual obra clásica, que nos deja el sabor agridulce de quien ha visto una buena película que podría haber sido mucho mejor. Y todo esto sin haber utilizado la palabra "gótico", cosa harto difícil cuando hablamos de Burton.

Lo mejor: La dirección artística.
Lo peor: Los jóvenes actores.
publicado por JJ Caballero el 6 marzo, 2008

Enviar comentario

Leer más opiniones sobre

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.