muchocine opiniones de cinedesde 2005

La película podría haber sumado muchos puntos y resultar un thriller algo relevante, si tanto disfrute alrededor de la primera mitad de la película, no hubiese desembocado en un desbarranque total de la trama, con una resolución penosa e innecesaria.

★★★☆☆ Buena

Cleaner

Si pudiésemos establecer a groso modo distintas categorías concretas, podríamos afirmar tranquilamente que Cleaner es uno de esos thrillers para alquilar en un videoclub y disfrutar en la comodidad del hogar. A esta altura no nos vamos a poner a deliberar respecto a la diferencia de “niveles” entre el cine y el video hogareño, DVD, Blu-ray o lo que venga. Más allá de que se impongan los LCD y la experiencia hogareña en alta definición, hay una diferencia importante entre ver una película en el cine o en nuestra casa, la hubo y la habrá siempre, no solo en lo referente al valor económico de ambas experiencias, sino principalmente en cuanto al acto mismo de ir al cine, de disfrutar de un gran espectáculo, de ver una película respetando los parámetros y las condiciones para la que esta fue concebida. En este sentido, Cleaner no aplica para nada, principalmente porque nunca accede a la condición de gran espectáculo, no aspira a otra cosa más que ocupar su lugar como un thriller del montón, pese al esfuerzo de muchos. El primero en la lista de los esforzados es Samuel L. Jackson, que jamás defrauda y aquí tampoco lo hace. Jackson interpreta a un policía retirado (en circunstancias que la película se ocupará de narrar) que vive limpiando escenas de crímenes. Para él la sangre es como suciedad común, carece del carácter doloroso que le aporta el común de la gente. Esto se debe a su pasado como policía, pero principalmente al trauma (elemento infaltable, de manual, para constituir un personaje pretendidamente complejo) que arrastra por el asesinato de su mujer, y la imposibilidad de evitar que su pequeña hija haya quedado expuesta a la tragedia familiar. Jackson cumple hasta cuando le toca narrarnos su perfil a través de la voz en off, elemento que en manos de otro actor hubiera ido en desmedro de la película, y logra entregarnos escenas conmovedoras, que en otro contexto se volverían inolvidables, tal el caso de la escena en la que confiesa la escena más triste que le tocó presenciar. El segundo esforzado es Ed Harris, otro gran actor que, sin embargo, pese a su esfuerzo, su sola presencia vuelve previsible el desarrollo de la trama. A fin de cuentas, ¿cuántas veces hemos visto a Harris interpretar a un héroe y cuántas a un villano? Los estándares de Hollywood le juegan una mala pasada (nunca terminamos de confiar en su personaje, por más que no muestre una pizca de oscuridad), y terminan jugando en contra de la propia película. El experimentado, aunque no necesariamente eficiente, y muchas veces mediocre, Renny Harlin, cumple con una realización bastante decente, pero es su mano, no siempre sólida, la que termina por definir a Cleaner como un film apenas disfrutable, y esencialmente ramplón. Una de las que más se esfuerza es la joven Keke Palmer, quien interpreta a la hija del personaje de Jackson, con una interpretación que regala momentos de hondo dramatismo sin caer en lo grosero y el golpe bajo gratuito. Quien no parece esforzarse para nada es Eva Mendes, con una sorpresiva frialdad que no ayuda en absoluto al desarrollo de la trama. Algunos buenos elementos, y otros algo defectuosos, todos girando en torno a un guión que representa el mayor problema de la película. Si la primera mitad de la película despierta un claro interés gracias a un relato que consigue sus mejores momentos al develar una enorme red de corrupción en las altas esferas de la policía, la película decide dar un giro de 180 grados, de los supuestos implicados en el crimen central de la trama por el historial de corrupción que involucra a una larga lista de policías retirados y en actividad, entre ellos, obviamente, los protagonistas, la película pasa de un momento a otro al móvil pasional, y no solo este volantazo, que parece decir “no sabía cómo resolver la intriga y metí esto en el medio para oxigenar un poco entre tanto relato de corrupción”, termina desorientando a los espectadores, sino principalmente a los protagonistas, que quedan a la deriva de una película que no sabe construir suspenso, o mejor dicho, que construye suspenso en torno a algo que finalmente no tendrá peso alguno en la sorpresiva resolución. Aún con la dirección de Harlin, con la ineptitud de Eva Mendes a la hora de encarnar su personaje, y la previsibilidad en torno al papel de Ed Harris, la película podría haber sumado muchos puntos y resultar un thriller algo relevante, si tanto disfrute alrededor de la primera mitad de la película, no hubiese desembocado en un desbarranque total de la trama, con una resolución penosa e innecesaria que desmerece completamente el resto. Esta película ya tiene dos años, así que no es difícil encontrarla en dvd. Ya queda avisado, si decide verla, el sillón de su casa es la mejor opción, la única opción que este film merece.
Lo mejor: Samuel L. Jackson, Keke Palmer, y Ed Harris, aunque su bondad nunca deje de despertar sospechas.
Lo peor: La forma en la que el interesante relato de corrupción policial queda a un lado, y la película saca de la manga el móvil pasional para resolver la trama, eludiendo su contundente desarrollo.
publicado por Leo A.Senderovsky el 28 julio, 2009

Enviar comentario