Incluso cuando fuerza algunas situaciones y algunos diálogos sólo están allí con el propósito de crear cierto efecto, “”Entre les murs”” podría ser la pieza más original de su tipo en mucho tiempo: es natural, directa, desafiante y respetuosa

★★★★☆ Muy Buena

La clase

Bueno, la cosa es así: "Entre les murs" (ese es el único título que le sienta bien), de Laurent Cantet es un muy buen film. Un film que da lugar a muchos pensamientos posteriores porque se va de la sala con uno; y uno que que da lugar a esto en dos niveles, porque se puede compartir pensamientos sobre lo que les pasa a los personajes particulares del film, pero también expande el rango hacia un asunto más amplio: la educación, nacional y mundialmente. 

Francois Begaudeau escribió una novela, luego un guión que Cantet y Robin Pomillo ayudaron a completar, y es suficiente decir que, aún cuando en el film lo conocemos como Mr. Marin, se está interpretando a sí mismo; nunca una tarea fácil. La escuela en la cual enseña Lengua no es cualquier escuela. Recibe estudiantes de otros países y otras escuelas, y la clase a la que Francois le da lecciones es una interesante mezcla de razas, culturas y personalidades; algo que no acostumbramos a ver en un film de este tipo. 

De hecho, incluso cuando fuerza algunas situaciones y algunos diálogos sólo están allí con el propósito de crear cierto efecto,"Entre les murs" podría ser la pieza más original de su tipo en mucho tiempo. Es natural, directa, desafiante y respetuosa (tomen esa palabra como quieran), adejtivos que a la vez describen la actitud de Francois con sus alumnos. 

Como dije, aquí hay mucho para pensar. Las actuaciones no son importantes porque nadie en el film parece un actor profesional, y el director se preocupa por darle espacio a la historia: una historia que acontece enteramente dentro del colegio. Aún así, las personalidades y roles de los personajes en el juego están muy claras. Algunos estudiantes podrán ser más memorables que otros, pero cada uno tiene su oportunidad de sobresalir; lo mismo con los profesores. Francois, en el medio de los conflictos que podrían venir por enseñar en una escuela de este tipo, hace lo mejor que puede. 

Este no es un maestro que busca cambiar las vidas de sus estudiantes, sino un profesional que, como sus colegas, está realmente interesado en su clase, educacional y personalmente. Esto genera momentos de discusión, tensión entre profesores o entre un profesor y dos o más estudiantes. El mayor logro de Cantet (y de la película) es dejar cualquier señal o indicación de la vida personal fuera del foco principal. 

No sabemos nada de los asuntos privados de Francois, tampoco los estudiantes. A la vez, Francois no conoce lo suficiente acerca de la situación personal de estos estudiantes como para que sus colegas puedan ofrecer al menos un poco de ayuda. Algunos temas sociales del mundo real se cuelan en el espacio de la escuela, pero básicamente todo lo que podemos percibir puede encontrarse allí. Y Francois sufre. Su batalla interna, las cosas que no expresa pero que podemos senitr, son otros de los grandes logros de Cantet. No podemos ponernos de un lado u otro en esta película. 

No puedo olvidarme de la cámara incansable, que confronta cada pieza de diálogo con cortas pero fundamentales declaraciones en una cámara fija que nos hace prestar áun más arención que la que hemos estado prestándole al complejo, imparable lenguaje. Creo que los profesores deberían sentarse y ver esto, para pensar acerca de los métodos que usan y sus estrategias para asegurar la disciplina. Es la lección perfecta para ellos porque, si deben saberlo, todo en el film ocurre "entre los muros". 

—8/10
publicado por Juan Pablo Schapira el 28 julio, 2009

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