El fascinante mundo de Rowling se ve reducido a unos adolescentes besucones, David Yates consigue lo imposible, presentarnos un mundo mágico sin magia.

★★☆☆☆ Mediocre

Harry Potter y el Misterio del Príncipe

El sexto libro de la saga de Harry Potter contiene el final más conmovedor de todos los libros escritos por J.K. Rowling, pero la adaptación al cine, lejos de conseguir un palpitante dramatismo acaba por relegar del mundo mágico para caer en las estupideces amorosas de unos chiquillos de instituto. Steve Cloves realiza una pésima adaptación centrándose en los besuqueos de adolescentes para olvidarse por completo del mundo mágico y fascinante que se encierra tras las paredes de Hogwarts. Para colmo le tendremos que soportar en la siguiente película, el “genial” guionista estará acompañado en la dirección por un David Yates que acabará realizando –incomprensiblemente– las últimas cuatro películas de la saga. Y es que, el último libro, Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, será dividido en dos partes con el simple pretexto de hacer pasar dos veces por caja.

David Yates hace un buen uso de los efectos especiales para conseguir el escenario gótico, oscuro y tétrico plasmado en los libros, la atmósfera de Hogwarts es la propicia para contar una historia atrayente; el problema es que a Yates no le debe gustar en demasía la literatura de Rowling y decide captar con otro enfoque una historia que se vuelve insignificante, vacía, aburrida, cansina y carente de magia. En las escenas de acción –se pueden contar con los dedos de una mano– tampoco se muestra acertado con unos saltos de cámara que solo debió de entender él, los cruces de varitas no se nos muestran y todo se reduce a combates –por llamarlos de alguna manera– caracterizados por su brevedad. Hablando sin rodeos, al señor Yates no le vendría mal alguna maldición asesina, su buen hacer se encuentra en paradero desconocido, como el señor Voldemort al que no le veremos en la película.

Su duración tampoco sirve para amenizar el asunto, las dos horas y media de cinta obligan al bostezo y más que nada porque no se nos cuenta nada, terminaremos la sesión sin conocer de donde proviene el título de la película y nos faltarán argumentos para entender la despavorida del enemigo en un momento crucial. En cambio, conoceremos al dedillo los líos amorosos producidos en el colegio que no interesan ni a los actores, Daniel Radcliffe (Harry Potter) y Emma Watson (Hermione Granger) aparecen sosos y pétreos; en cambio, Rupert Grint (Ron Weasley) que cierra este trío protagonista resulta el más convincente de todos, flirtear con las damas no le supone ningún quebradero de cabeza. El resto del reparto pues que decir, de lo mejor que encontramos en la película, con actores de calidad que ayudan a hacer más pasable una película sin argumento que se basa en el tirón mediático del señor Potter para conseguir su propósito: dinero muggle.

Otro desliz del guionista es que se olvidó de hacer un final, la película acaba de golpe sin resolvernos los puntos que resultarían interesantes para una mente despierta, David Yates parece que se ha construido una introducción insulsa para propulsar un final apoteósico de la saga que dudo que consiga, pues parece que aparte de un sucio y negruzco escenario poco más puede otorgar a una película que se ha convertido en la peor –con diferencia– de toda la serie, será un misterio si podrá remontar el vuelo.
Lo mejor: El reparto.
Lo peor: Una trama vacía.
publicado por Miguel de Diego el 2 agosto, 2009

Enviar comentario

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.