muchocine opiniones de cinedesde 2005

No entiendo que cualquier obra de los hermanos Cohen se magnifique, aun menos cuando se trata de una historia tan vacía y banal como la que nos relatan en este “”No es país para viejos””.

★★☆☆☆ Mediocre

No es país para viejos

Hace ya varias semanas que vi esta película, y como ya no es de tanta actualidad, renuncié a hacer su crítica. Pero hablando con amigos y compañeros, no paro de oír lo magnifica que es, y no he podido resistirme.

Y es que no entiendo que cualquier obra de los hermanos Cohen se magnifique, aun menos cuando se trata de una historia tan vacía y banal como la que nos relatan en este "No es país para viejos", que no es más que un compendio de uno  de sus anteriores films, "Fargo", aderezado con otro de Sam Raimi, "Un plan sencillo". Sólo que en ésta sustituimos el paisaje helado de ambas por el árido y caluroso desierto, y volvemos a colocar un maletín abandonado con más dinero que una exclusiva del niño de la Tyssen.

No he leído la novela de Cormac McCarthy, así que no sé deciros si han sido fieles a su adaptación, pero seguro que lo han sido, lo que me extraña es que cuando la estaban leyendo decidieran adaptarla, tal vez pensaron que sería fácil, total, ya habían hecho cosas parecidas y esta vez no tendrían que pasar frío.

Que los Cohen son realizadores de calidad es indiscutible, no me malinterpretéis, y como lo son, por eso se salva la cinta, y es que esa manera sobria de dirigir, cuidando hasta el más mínimo detalle, esa fotografía preciosista, que es una maravilla en algunos momentos, merecen su visionado, pero lo que realmente falla es el absurdo de su trama, el hombre que se encuentra ese escenario postbatalla campal entre narcotraficantes, repleto de cadáveres y dinero, el cual se lleva, y desde entonces, un lobotomizado Bardem lo persigue cual Terminador a Sara Connor. Repleto de todos los tópicos típicos, con el único matiz de que este asesino no lleva arma de fuego, si no más bien de aire, aire comprimido para ser más exactos, y es que esa botellita de gas que lleva durante toda la película, la cual utiliza como arma mortífera al igual que de ganzúa, no hacía más que recordarme al gran Pablo Pinedo que aparecía en "El Milagro de P. Tinto" con su bombona de butano.

Que eso es otra, el oscar y no sé cuántos premios más a Javier Bardem. Sinceramente, yo se lo hubiese dado por su encarnación del poeta Reinaldo Arenas en "Antes que anochezca", pero no en ésta, que la verdad no sé a que viene tanto alboroto, cuando Josh Brolin hace un registro mejor, pero claro, los papeles de malo siempre son golosos, y más cuando el malo es un perturbado psicópata con cara de pensar si habrá olvidado cerrar el gas antes de salir de casa y peinado a lo príncipe galletero (que por cierto creo que fue idea de Tommy Lee Jones), y es que pienso que el psicópata interpretado por Bardem no le lleva ni a la suela de los zapatos al interpretado por Peter Stormare en la anteriormente mencionada "Fargo". Que yo creo que los Cohen no le ofrecieron el papel a éste último, por que entonces se les iba a ver demasiado el plumero.

Otro actor que interviene en esta obra es el histriónico Woody Harrelson, que más que intervenir malinterviene, y es que cuando terminó la película, me quedé muy pillado tratando de ubicar al personaje que interpreta, por que a día de hoy aún no le he encontrado sentido a dicha intervención, por que es un personaje que no aporta nada en absoluto a la historia, un personaje del que se puede prescindir totalmente, por que la película hubiese sido exactamente la misma, o tal vez hubiera ganado sin él, aunque al eliminar sus escenas al menos hubiera salido antes del cine, por que su conjunto es demasiado pausado y tedioso.

Tommy Lee Jones hace del sheriff exhausto, tanto por la edad como por las cosas que ha visto debido a su profesión, que alude al título de la historia, ya que es así como se siente el hombre, demasiado viejo para hacer su trabajo. Una bella metáfora  de cómo pasa la vida ante nuestros ojos, y que aunque la esperanza sea lo último que se pierde, ya ha pasado hasta el momento de perderla, una obra bella que hubiese conseguido su propósito si esa línea argumental que trata de mostrárnosla, no hubiese sido una persecución tan predecible de un pobre ignorante por un idiota. Así que flageladme si así lo creéis oportuno, pero pienso que todos los premios de este film hubiesen sido infinitamente más justos, si se los hubiesen dado, hace diez años, a estos dos hermanos por aquel peliculón "El gran Lewosky".

publicado por JJ Caballero el 18 abril, 2008

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