MARTYRS te trata a golpes, pretende hacerte sentir enfermo, asqueado, mal, incómodo. Pero en ningún momento de falta a al respeto como público, no te toma el pelo. Y no hace que te aburras.

★★★★☆ Muy Buena

Martyrs

Los límites de la violencia en el cine los pone el propio creador. Es decir, uno puede llegar hasta donde quiera. Lo que ocurre es que, hoy día, es muy difícil transgredir en ese campo a nivel meramente visual. Lo que se puede "mostrar" lleva el lastre de la actualidad, y de las películas que ya existen.

Se dice que la gente está inmunizada a la violencia audiovisual, y puede que sea verdad. Tanto el cine como, sobretodo, la televisión y en especial las noticias, han llevado a un nivel muy alto el nivel de violencia que podemos soportar. Y estamos hablando tanto de violencia, "real" como "ficticia". Porque en ese sentido los papeles se han cambiado. Y me explico. Antes el problema radicaba en que las imágenes de una película pudiesen llegar a ser demasiado "reales". Ahora es al contrario, recibimos casi cualquier violencia como ficticia. Y no digo que las películas tengan la culpa. La culpa la tienen el conservadurismo de ciertos sectores, y el sensacionalismo de lo que se vende en las noticias como "verdad", y el hecho de que traten los hechos como una ficción. 

Yo defiendo y siempre defenderé el cine violento. Me gusta y siempre me gustará, porque además sé que todo lo que me muestran es mentira.

Hacía tiempo que yo no lo pasaba realmente mal con la violencia en una película. Lo que puedo soportar es mucho y además, como espectador, puedo identificar el tipo de violencia que voy a recibir.

La violencia puede ser totalmente cinematográfica y ser un elemento de puro disfrute, como es el caso de esa Obra Maestra que esKILL BILL. La violencia es enorme, pero es totalmente irreal y realizada de la manera más adecuada para el disfrute de una audiencia.

Pero hacía tiempo que no sufría en una película que pretende que sufras a través de la violencia. Eso hoy en día es muy difícil y solo suelen conseguirlo las películas basadas en hechos reales muy concretos, porque el espectador relaciona las imágenes con algo muy real dentro de sus archivos cerebrales. Y entonces no tiene mucho mérito a nivel de realización, ya que los autores se apoyan en la "memoria histórica" del espectador.

El hecho de que en Europa los directores que deseen hacer cine de género están abocados al fracaso, puede que tenga algo que ver con esa explosión de cine de terror que ha ocurrido en España y, sobretodo, Francia en los últimos años.

Creo que es a causa de la rabia que produce esa frustración, que ese cine de terror extremo ha surgido de la mano de varios directores galos jóvenes. Y, posiblemente, sea ALTA TENSIÓN de Alexandre Aja la primera película que surge de ésta rabia, y su lógico éxito, es el que abre la veda a películas como FRONTIERÈ(S) de Xavier Gens o À L’INTÉRIEUR de Alexandre Bustillo y Julien Maury. Y también a la película que nos ocupa, la brutal y macabra MARTYRS, de Pascal Laugier.

MARTYRS es una historia de "conspiraciones" escondida tras una supuesta historia de "venganza". Porque Laugier nos engaña al principio. Desde que empieza el film sabemos  que una chica ha escapado de un cautiverio en el cual estaba siendo torturada violentamente. Sabemos que la chica es internada en un psiquiátrico y que está traumatizada. Y sabemos que ésta chica, Lucie, en una secuencia de una crudeza bestial, asesina a todos los miembros de una familia, convencida de que son los responsables de las torturas que sufrió en el pasado. A tal acto de venganza, la acompaña su amiga Anna. 

Todo éste bloque de la cinta es absolutamente devastador para el espectador, que queda atrapado por la sorpresa de una explosión de violencia que parece venir de la nada. La frialdad de unas imágenes sin concesiones y absolutamente extremas a todos los niveles. Y de una riqueza narrativa continua, ya que, a pesar de unas imágenes tan explícitas, cada momento cuenta algo. Descubrimos en un momento a momento quién es Lucie y quién esa familia a la que acaba de asesinar. 

Laugier tiene una capacidad envidiable para mostrar la violencia no solo de una manera realista, si no absolutamente catárquica. Porque no solo es absolutamente creíble, si no que además es tan cruda y explícita que, como espectador, uno entra de lleno a una película que es incómoda de soportar, pero nunca aburrida.

Lo que en un principio se presenta como una venganza se resuelve rápido. Porque la familia muere en cuestión de 4 minutos. Esos cuatro minutos del tiroteo en la casa, sientan las bases formales y morales de una cinta que, desde el principio, te dice que no va a buscar que te identifiques con los personajes, va a buscar que vivas con ellos. Y la "venganza" es inmediata. A partir de ahí, uno está en la tesitura de que no sabe si esa familia en culpable, y tu empatía está con ellos. Una loca ha entrado y los ha matado a todos, niños incluidos. 

Entonces, en un punto de inflexión arriesgadísimo, la historia se da la vuelta. Cuando, tras el suicidio de Lucie, Anna descubre en la casa un pasadizo que lleva aun sótano en el que una chica está atada con cadenas y con signos de crueles y extremas torturas. El espectador se entera de que todo lo que decía Lucie era verdad. Esa familia, al menos los padres, están implicados en un extraño y perturbador hecho que tiene que ver con la tortura incesable de una chica.

Ese hecho está en la trama desde los primeros minutos, la tortura como investigación. Todo te lo indica así. Sabemos de las torturas de Lucie y sabemos que no había interés sexual alguno en ella. No había sido violada. Había sido torturada y golpeada hasta límites insospechados.

Anna es capturada y ocupa el lugar que en su momento tuvo Lucie. Y lo curioso es lo siguiente. Anna es capturada por una corporación que se presenta como lo que es. Una gente que le dice claramente para lo que la van a utilizar y lo que le van a hacer.

A partir de ahí MARTYRS deja de jugar con los elementos mas identificables del género, y se convierte en la cinta más brutal y catárquica que he visto en años. La película ahora está en manos de los verdugos y no de los vengadores. Se torna a un tono mucho más frío, y acompañas a los investigadores en su experimento. La investigación de los límites del dolor y la vida al borde de la muerte. Y para ello recurrirán a las torturas más crueles y macabras, hasta llegar al punto de hacer con el cuerpo físico de Anna lo inimaginable para cualquier mente cuerda. No hay duda que MARTYRS es producto de una mente enfermiza a nivel de ideas. MARTYRS es la película más enfermiza y brutal desde LOS HOMBRES DETRÁS DEL SOL.

Laugier nos lleva a la parte más oscura de la lógica humana. De nuestra capacidad para la crueldad y el proporcionar el dolor mas brutal posible. De que nuestra mente es perfecta para crear el sufrimiento físico mas extremo que puede haber. Y realmente lo consigue.

La película realmente va de si esta "corporación" puede conseguir su objetivo de llevar a una persona al estado de llegar a la muerte a través del dolor, y quedarse a las puertas para poder volver y contar su testimonio. Una vez averiguado tal hecho, la película termina.

Se puede acusar a la película de extremadamente violenta, hasta límites realmente macabros e inexplicables, pero la película no evita tal hecho. Porque es así. Es realmente así. Pero es así porque, tal y como está planteada la historia, es necesario crear en el espectador esa sensación de "es suficiente" o "ya se que la están torturando, no necesito ver más". Y es necesario porque Laugier quiere tenerte en cuenta como público, y quiere que veas que ésta gente realmente a llegado a esos límites. Como espectador debes saber lo que le han hecho a ésta chica para darte cuenta de que no es su historia. Es la historia de la corporación, y ella es una simple "probeta" de ensayo, y es tratada como tal.

Es responsabilidad del cine de terror ser transgresor a ciertos niveles. Por eso es cine de "horror" o de "terror". Es el género con más derecho a ser extremo, y con cierta responsabilidad de serlo.

Por esa regla de tres MARTYRS es totalmente aceptable e identificable. Es cine de género de terror. Y punto. Pero una ciertos elementos de la pornografía visual, para recrearse en una violencia "necesaria" dentro de la historia que se está contando. Y yo diría incluso que "justa", porque respeta a sus personajes como individuos e el sentido de que los acompaña en todos los puntos de sus respectivos "arcos".

MARTYRS no tiene distribución aún en nuestro país. Y dudo que lo tenga, e irá directamente a DVD. Después de la ridiculez de la calificación de SAW VI como X, dudo que Gonzalez-Sinde "permita" que una peli como MARTYRS llegue a las pantallas grandes.

Es una película extrema, brutal, macabra, realista y absolutamente enfermiza. Pero es correcta, y nunca aburrida. Porque nunca vas a disfrutar de MARTYRS, no es cine de evasión ni te lo pasas bien. No hechas un buen rato ni te ríes. No te llevas los agradables y divertidos "repullos" típicos del cine de miedo. MARTYRS te trata a golpes, pretende hacerte sentir enfermo, asqueado, mal, incómodo. Pero en ningún momento de falta a al respeto como público, no te toma el pelo. Y no hace que te aburras. 

MARTYRS consigue algo que es muy difícil desde el punto de vista de la dirección y la realización y es ser, realmente y verdaderamente, amoral a todos los niveles.

 

SIGUI GROSS (TYLER)

Lo mejor: Su amoralidad, y que te respeta como público. Su valentía.
Lo peor: Que tiene un público, lógicamente, reducido.
publicado por Tyler el 23 noviembre, 2009

Enviar comentario

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.