Coral retrato humano sobre el ambicioso y duro entorno laboral que aboga todo su potencial en la sencillez y humildad huyendo de un artificioso efectismo y centrando toda su calidad en un milimétrico guión, bien escrito y mejormente interpretado.

★★★★★ Excelente

Casual Day

¿quien dice que en España no se hacen buenas producciones? ¿Quien dice que no se puede comparar el cine nacional con el cine yanqui? ¿Quien dice que en el cine español está todo inventado? La verdad es que no entiendo a toda esa panda de detractores del cine español en favor de un cine efectista y repetitivo hasta la saciedad como el americano. Tanto aquí como allí hay de todo, igual que en Francia, Italia o Gran Bretaña. Mientras allí se dedican a hacer Scary movie, Date movie o Casi 300; aquí tenemos Torrente, Isi/Disi o Los managers. Lo único que hace falta para hacer una buena película en España es una buena idea, darle forma con un notable guión, escoger un reparto de lujo y lo más importante: ponerle ilusión y ganas de sacar adelante el proyecto. Y eso es lo que precisamente le ocurre a Casual day.

¿Que es el "Casual day"? El "Casual Day" es una práctica empresarial importada de Estados Unidos. Algunas empresas aprovechan el viernes para hacer un viaje al campo y realizar distintas actividades que fomenten las relaciones personales de sus trabajadores, reduzcan el stress y mejoren la actividad empresarial. Pues precisamente de esta idea, una gran idea, parte la cinta del (casi)debutante Max Lemcke. Un soplo de aire fresco para el cine nacional, y la mejor producción española desde Bajo las estrellas.

Con un entorno y enfoque relativamente parecido a otras obras nacionales y de excelente calidad fílmica como Smoking room, El principio de Arquímedes o El método, Casual day en este caso centra toda su atención en las relaciones personales ajenas al entorno laboral (están en el campo) entre empleados y jefes, entre presas y cazadores; y en concreto del funcionamiento y gestión de grandes multinacionales en favor de que fluya el flujo de dinero. Al fin y al cabo, Casual day habla sobre lo que hoy en día todos sabemos y conocemos, los ámbitos humanos en la realidad pura y dura del mundo laboral.La cinta de Max Lemcke es una ácida radiografía coral humana llena altas cotas de ironía y mucha mala leche dirigida a un publico sobrio y muy concreto.

En el apartado técnico destaca una fotografía oscura de apabullante calidad que juega con unos tonos apagados muy elegantes y buscando siempre los primeros planos en el elenco de actores y actrices (muy al estilo de Smoking room). Me ha encantado la elegancia del movimiento de cámara, la búsqueda del contrapicado en la figura de Juan Diego y un par de planos que son para enmarcar. Con una ausencia musical durante su visionado, me parece un acierto dotar únicamente con el poder de la palabra a sus personajes, huyendo de efectismos y demás recursos artificiales.

Otro de los puntos fuertes de Casual day recaer en el reparto coral que da forma a la cinta. Un excelente mosaico que recoge todas las personalidades posibles en el entorno laboral: el jefazo, el trepa amigo del jefazo, el pelota, el enchufado, el psicólogo, la inocente, el gracioso, el sindicalista… Todos y cada uno de ellos están perfectos, pero por encima de todos destaca un inmenso Juan Diego que se merienda el guión, a su personaje y al resto del reparto. Es impresionante la capacidad que tiene este hombre de absorber a un personaje y dotarlo de la personalidad que exige el guión. Me faltan adjetivos para describir el fantástico papel que lleva a cabo en Casual day, capaz de reflejar esa falta de escrúpulos en un personaje complejo de darle vida en la pantalla. Le otorga toda la bis cómica que necesita y a la vez esa mala lecha que tanto aflora. Impagable la escena de la presentación de su personaje, explicándole a su yerno el porqué tiene un Audi A8 y no un A3, un A4 y un A6. Destacar también las apariciones del siempre sobrio y efectivo Luis Tosar (perfecto como siempre), unos correctos Javier Ríos y Alex Angulo, un simpático Arturo Valls, una elegante Estíbaliz Gabilondo, un extraño Alberto San Juan como psicologo, unas fugaces apariciones de Marta Etura y Malena Alterio y un sorprendente Secun de la Rosa (cada vez me gusta más este actor, capaz de hacer de inocente estudiante de derecho, de gay o de empleado de una gran multinacional).

En resumen, Casual day es una hilarante propuesta sin salidas de tono y carente de lenguaje soez y vacío, con unos diálogos en forma de dardos envenenados. Coral retrato humano sobre el ambicioso y duro entorno laboral que aboga todo su potencial en la sencillez y humildad huyendo de un artificioso efectismo y centrando toda su calidad en un milimétrico guión, bien escrito y mejormente resuelto. El tiempo y las escenas están calculados a la perfección. Tiene un ritmo alto que no llega a decaer en ningún momento, y su excelente uso de la ironía en un tono tragicómico hace de Casual day una cinta casi perfecta. Con una fuerte critica social al mundo laboral y a las relaciones humanas que en él se producen, la obra de Max Lemcke es de largo, la mejor cinta que ha pasado por nuestra cartelera en los 5 meses que llevamos de 2008, creo que sin lugar a dudas será el referente en la cartelera nacional de este año. Esperemos que la Academia no se olvide de ella y se lleve su tan merecida recompensa en la próxima edición de los premios Goya. Casual day es una elegante propuesta nacional y todo un gusto para los sentidos. 

Lo mejor: El reparto coral: todos sin excepción alguna. El magnífico guión que recorre la obra.
Lo peor: Falta de ritmo en determinados puntos de la cinta.
publicado por Jaime Martínez el 15 mayo, 2008

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