muchocine opiniones de cinedesde 2005

Expectativas aparte, lo cierto es que no deja de ser una película de fantasía bastante correcta y con una producción realmente cuidada, muy superior a la mayoría de subproductos que aparecen de vez en cuando “”por arte de magia””.

★★☆☆☆ Mediocre

Las Crónicas de Narnia: El Príncipe Caspian

Desde que Peter Jackson reventara la taquilla con su trilogía El señor de los anillos no han sido pocos los productores que se han querido subir al goloso tren de la alta fantasía. La mayoría optaron por la vía rápida, conscientes del delicado terreno de películas facilonas, orientadas a un público infantil y con presupuestos moderados, lejos la arriesgada y mastodónica adaptación de Tolkien. Y quizá por esa falta de riesgo, producciones como Eragon, La brújula dorada, Un puente hacia Terabithia o Los seis signos de la luz han pasado con más pena que fortuna por cartelera. Sólo Las crónicas de Narnia parece haber calado en el público, basada en la obra de C. S. Lewis, precisamente amigo y colega de Tolkien.

Al igual que la serie de libros en que se basa, esta segunda película de Narnia tiene un carácter relativamente independiente. Exceptuando algunos guiños, no hay subtramas que requieran haber visto la anterior entrega, aunque sería recomendable para conocer a los cuatro hermanos protagonistas y su contexto (entre otras cosas, porque en esta ocasión no se dice nada de ellos). En esta ocasión los Pevensie son llamados a Narnia para ayudar al príncipe Caspian a recuperar su trono, usurpado por su malvado tío Miraz. Aunque para ellos sólo ha pasado un año, allí han transcurrido más de 1000. Sólo quedan ruinas de la Narnia que ellos conocieron, el león Aslan ha desaparecido y los narnianos están al borde de la extinción.

No se puede decir que la trama de la película sea “oscura”, pero lo cierto es que nos encontramos ante una historia menos ingenua que la de El león, la bruja y el armario. Aquí el enfrentamiento bélico y la acción tienen más presencia que el clásico cuento de hadas familiar de aquella. Como los propios actores protagonistas, pasa de lo infantil a lo adolescente, y en definitiva no es una Disney tan pueril. No obstante, la imposibilidad de mostrar sangre alguna o cualquier tipo de violencia excesiva para los más pequeños hace que las batallas, sobre las que se sustenta esta secuela, pierdan mucha credibilidad y emoción. Esta limitación deja manca a toda batalla épica desde su misma base.

No nos engañemos, es cine familiar y nadie debería esperar encontrarse con las decapitaciones de El señor de los anillos. Lo realmente decepcionante es que no se haya compensado las blandas escenas de acción con más escenas de búsqueda o de diálogo. Cuando no hay nadie partiéndose la crisma (pero de broma) prácticamente no pasa nada en pantalla. No hay conversaciones interesantes ni se le da profundidad alguna a los personajes, sólo los radiantes paisajes de Nueva Zelanda y las simpáticas criaturas generadas por ordenador consiguen llenar un vacío que no justifica las tres horazas de película.

A El príncipe Caspian le falta aventura y magia, y le sobran espadas (sin filo). Con este intento de film épico para todos los públicos se ha intentado llegar a un público mayor, como consecuencia la esencia de Narnia se ha quedado a la deriva y se ha conseguido el efecto contrario, perder parte del encanto que podría haberle interesado a los adultos. Por supuesto que hay suficiente para garantizar una entretenida tarde de cine, pero su prometedora predecesora prometía algo mejor. Expectativas aparte, lo cierto es que no deja de ser una película de fantasía bastante correcta y con una producción realmente cuidada, muy superior a la mayoría de subproductos que aparecen de vez en cuando "por arte de magia".
Lo mejor: Demonios, el cine de fantasía siempre es bienvenido.
Lo peor: No encandila.
publicado por Ivan R. Gonzalez el 6 julio, 2008

Enviar comentario