muchocine opiniones de cinedesde 2005

Transsiberian se nos presenta como un gran ejercicio de filmación a la vieja usanza donde destaca por encima de todo su protagonista femenina, Emily Mortimer.

★★★☆☆ Buena

Transsiberian

Parece que Brad Anderson le ha cogido el gustillo por adaptar sus historias de miserias humanas en un ambiente hicthcockniano de intriga, mentiras, dobleces, suspense y falsos culpables que da muestras de dominar a la perfección. Ocurría en su anterior película, la excelente El Maquinista, y ocurre en Transsiberian. Despojado su cine de los elementos del género de terror que tan bien conjugó con Session 9 y optando de nuevo por el thriller dramático (al igual que en la ya nombrada El Maquinista), Transsiberian se nos presenta como un gran ejercicio de filmación a la vieja usanza donde destaca por encima de todo su protagonista femenina, Emily Mortimer.

Ua pareja de americanos (Woody Harrelson y Emily Mortymer) decide hacer el trayecto China-Moscú mediante el mítico tren que recorre toda la estepa siberiana. Allí conocerá a una pareja de mochileros (Kate Mara y Eduardo Noriega) que no son lo que parecen y a un inspector ruso de narcóticos (Ben Kingsley) que anda tras la pista de las redes de narcotráfico que utilizan el tren para introducir droga en Rusia.

La película arranca lentamente, con un ritmo a ratos tedioso pero constante. Anderson se toma su tiempo en que conozcamos a los personajes como si fueramos un pasajero más. Tenemos a un Woody Harrelson que el solito salva un personaje unidimensional hasta la médula definido por la palabra "moñas". El bueno de Woody se encarga únicamente con su presencia de salvar el papel más flojo de la película. Al contrario le ocurre a Eduardo Noriega: su papel da para más, tiene dobleces y aspectos ocultos que un actor con más peso podria haber trabajado, pero poco podemos decir de un actor cuyo techo lo dió con El Espinazo del Diablo hace ya 7 años. Aún así, cumple. Luego tenemos a una habitual de las series americanas (24, CSI, Nip Tuck…) que poco a poco empieza a ser un rostro más en la gran pantalla (Shooter), Kate Mara, la cual, al igual que Harrelson, saca más partido de lo que su papel le ofrece; y llegamos al motor de la película, una excelente Emily Mortimer que lleva el peso de la película, que muestra todo un repertorio de emociones ocultas y no ocultas, que borda un papelón y que se convierte en el gran triunfo del film. Y para broche, la presencia de Ben Kingsley, que sigue con su tónica de alternar bodrios con películas decentes y que en esta realiza una excelente interpretación, a ratos escalofriante. Se echa en falta un epílogo para su personaje, habría sido redondo ver cual hubiera sido el destino de su inspector Grinko.

En el apartado técnico destaca la fotografia de Xavi Gimenez, que encaja a la perfección con el tono de la película, y a pesar de la luminosidad con la que trabaja, consigue la sensación de opresión que el guión requiere. La música de Alfonso Vilallonga y el montaje de Jaume Martí ayudan a conseguir lo que es ya en sí desgraciadamente un gran mérito: que la película no parezca española. Brad Anderson se dedica a rodar de una manera muy minimalista, centrándose más en los personajes y en la tensión, que en hacer virguerias visuales, algo que tampoco ha sido nunca la suyo, todo sea dicho.

Tiene fallos, no es un thriller perfecto: visita lugares comunes, algunas situaciones son más que forzadas y puede pecar de previsible, pero en su conjunto en una recomendable y buena película.

Lo mejor: En conjunto su elenco actoral, destacando una soberbia Emily Mortymer y un Ben Kingsley recuperado para la causa
Lo peor: A ratos predecible. Otro buen papel desaprovechado por Eduardo Noriega. Y van...
publicado por Mario García el 4 noviembre, 2008

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