En Quantum of Solace, Bond se aleja un poco más de Bond y la serie da un salto al vacío, desprovista de todos sus clichés. Sólo el tiempo dirá si es nuevo principio o tan sólo el principio del fin.

★★★☆☆ Buena

Quantum of solace

Quantum of Solace es la película número 22 de la serie Bond y, sin embargo, posiblemente estemos ante la película menos Bond de todas. Para empezar, comienza justo donde acabó la anterior, por lo que la trama está fuertemente enraizada en Casino Royale. Definitivamente, Bond se olvida de los gadgets y de otros tópicos, como la mítica frase “Me llamo Bond, James Bond” o el Martini con Vodka. Los ya clásicos títulos de crédito, que normalmente estaban a cargo de Daniel Kleinman, han sido creados por la empresa MK12, con un resultado no demasiado bueno. Incluso la famosa escena en la que Bond dispara a la pantalla se ha desplazado hasta el final de la cinta.

Y bien, ¿qué queda de Bond sin todo lo que normalmente rodea a Bond? Pues queda un actor, Daniel Craig, que, contra todo pronóstico, está resultando uno de los agentes 007 más carismáticos. Desde luego, no veo a Pierce Brosnan enfrentándose a un proyecto como el de Quantum of Solace sin la protección de todos los clichés de la serie. El problema es que el espectador una película de James Bond sabe con bastante seguridad cuál es el orden de las cosas: entradilla de presentación; Bond comienza misión; Bond encuentra chica; Bond pelea-tirotea-persigue-salta; Bond pierde chica; Bond acaba con el malísimo de turno, desbarata planes para dominar el mundo y recupera chica. En Quantum of Solace prácticamente nada funciona según este guión y creo que debe ser la única película de la serie en la que Bond no acaba con una mujer entre los brazos, justo antes de los créditos. En este romper con lo ya esperado está la fuerza, y la debilidad, de esta entrega.

Como siempre, viajaremos a varios países del globo, aunque el principal objeto de la trama es viajar a las motivaciones de Bond, que en este caso será algo tan humano como la venganza. Pero la venganza es algo que un profesional agente secreto no puede permitirse y alrededor de esa idea divaga el argumento. La verdad, no estoy seguro de que me importe mucho la moralidad de Bond y, al final, todo se queda en una pequeña excusa para que James pase por encima del MI6, la CIA y la propia organización Quantum, con el único objetivo de encontrar y acabar con el asesino de Vesper. Como excusa, es pobre, y el desarrollo de la trama es irregular, sólo salvada por una gran interpretación de un personaje que crece a medida que el guión se aligera. Por supuesto, no faltarán las escenas de acción, pero apuntándose a un mal que parece haberse enquistado en el género: un montaje que hace imposible saber que es lo que está ocurriendo en pantalla, que sirve para tapar las carencias de dirección. Planos cortos, en movimiento y de no más de dos segundos, acompañados de música a tope, que crean más confusión que emoción y que para lo único que sirven es para destrozar el tempo de la película.

Pese a todos sus defectos, Quantum of Solace es una propuesta entretenida que se ha atrevido con una propuesta de un Bond muy diferente a la habitual. El problema es que se quita todo lo que ha sostenido la serie durante 22 entregas, hay que ofrecer una historia con fuerza para compensar el salto al vacío, y creo que esta vez no lo han logrado. No me parece mala idea el rumbo que toma la franquicia Bond, pero para la próxima entrega espero que tengan que ofrecer algo más que un buen personaje.

Lo mejor: El Bond de Daniel Craig es de los mejores de la historia. Si consigue que le den una buena historia podrá incluso competir con el de Sean Connery.
Lo peor: Las escenas de acción. O, al menos, el montaje de las mismas.

publicado por Taliesin el 5 diciembre, 2008

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