muchocine opiniones de cinedesde 2005

El mayor problema de la cinta no radica en ella misma, sino en el público que esperaba mucho al repetirse la misma fórmula Gabriele Muccino y Will Smith con el mismo género (drama) que los llevó al éxito con En Busca de la Felicidad.

★★★☆☆ Buena

Siete almas

No hay que desconocer que la cinta falla a ratos con el tema del ritmo, pues el desarrollo de la historia se toma más del tiempo que uno pacientemente está dispuesto a esperar; sin embargo, la esencia de su trama hace que la misma película termine sobreponiéndose a sus fallos y cautive al público que se deja llevar por la estupenda muestra de amor hacia los demás y el desapego por sí mismo que tiene Ben Thomas, un hombre cuyo destino le tenía preparado una muy difícil prueba de supervivencia y valor, tan difícil que superarla implicó para él una decisión tan drástica que conlleva a una mezcla de emociones y sentimientos que pasan por el amor, la desesperanza, la fe, el desapego, la entrega, la crueldad, el desinterés, el dolor, la angustia, la felicidad y la humildad.

Fuera del ritmo la cinta no tiene mayores tropiezos y por el contrario tiene una fotografía y toda una ambientación cálida, relajada muy bella, llena de vivacidad y colorido que se contrapone intencionalmente a las difíciles situaciones por las que pasan cada uno de sus personajes. Esa misma vivacidad es trasmitida a cabalidad por cada uno de los actores que encarnan esas siete “almas” a quién Ben Thomas decide ayudar: George Ristuccia (Bill Smitrovich) a quien dona un riñon, Holly, mitad derecha del hígado, Emily Posa (Rosario Dawson )el corazón, Ezra Turner (Woody Harrelson) los Ojos, Connie Tepos (Elpidia Carillo) la casa, Nicholas el pequeño niño a quien dona la médula y a su propio hermano Ben Thomas (Michael Ealy) un pulmón.

De nuevo Will Smith merece un espacio especial y único por su inmensa e inagotable capacidad de transmitir y contener las emociones. Una vez más ratifica lo bien preparado que está para interpretar los papeles dramáticos más complejos. La emotividad y expresividad que le impone a sus personajes se conectan directamente con el espectador, haciéndolo vibrar y tocar sus fibras más profundas. Es todo esto lo que con justa razón lo acredita como uno de los actores más consentidos del momento.

Podría entonces decirles que el mayor problema de la cinta no radica en ella misma, sino en el público que esperaba mucho al repetirse la misma fórmula Gabriele Muccino y Will Smith con el mismo género (drama) que los llevó al éxito con En Busca de la Felicidad.

Lo mejor: La historia
Lo peor: El ritmo
publicado por Sandra Ríos el 20 enero, 2009

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