Otro tanto más que apuntar a Selick, que ha creado una de las cintas de animación de la temporada, y probablemente de la década.

★★★★☆ Muy Buena

Los mundos de Coraline

Henry Selick es responsable de uno de los mayores éxitos de finales de los 90, generador de miles de elementos de merchandising, y que casi podemos decir que han dado lugar a un look propio. Pesadilla antes de Navidad, además, se estrenó el pasado año en formato 3D. Ahora, nos llega su siguiente película, Los Mundos de Coraline, basada en una novela del afamado Neil Gaiman e ideada y elaborada en 3D desde el mismo comienzo del desarrollo.

La película nos cuenta la historia de Coraline, una niña que, al dia siguiente de mudarse a su nueva casa, explora las catorce puertas de su nuevo hogar. Trece de ellas se pueden abrir con normlidad, pero la decimocuarta está cerrada y tapiada. Cuando por fin consigue abrirla, Coraline se encuentra con un pasadizo secreto que la conduce a otra casa tan parecida a la suya que resulta escalofriante.

Quizá el binomio Selick/Gaiman sea de los más acertados que se han dado nunca entre autor original/adaptador: el mundo onírico-fantástico de Gaiman es llevado a imágenes por un artesano cinematográfico experto en la materia, que además de hacerse cargo de la ya nombrada Pesadilla antes de Navidad también se atrevió, con bastante éxito, a adaptar al cine la novela de Roald Dahl James y el melocotón gigante. Es por ello, que el tono y la narrativa de este filme son bastante acertados, a pesar de contar (quizá ya desde el libro original) con una cantidad excesiva de acción que hace que a 10 minutos del final tu percepción se aturulle y solo quieras que se resuelva todo el entuerto, sin más, es, sin duda, una de las cintas de la temporada.

A pesar de ese minúsculo detalle, que para algunos supondrá una emoción tremenda, el resto del filme camina entre la comedia negra y el drama infantil, acompañado por un contexto sórdido y lúgubre que dan carta blanca para que Selick se ponga las botas y cree unos entornos fantásticos y un diseño de personajes paródico-crítico. Además, estos personajes, doblados en la versión original por afamadas voces de la talla de Dakota Fanning o Teri Hatcher, aunque más concretamente los secundarios, rozan lo grotesco y lo desopilante a partes iguales dando lugar a situaciones cómicas e inquietantes.

En el terreno 3D, resulta de una exquisita sencillez y efectismo su uso, dotando a la película de una hiperrealidad que juega muy a favor de la historia, dando profundidades y relieves a un mundo de contrastes y formas. En definitiva, un nuevo hito en la animación stop-motion, y desde luego, otro tanto más que apuntar a Selick, que ha creado, sin dudarlo, una de las cintas de animación de la temporada, y probablemente de la década.

Podréis ver Los Mundos de Coraline a partir de hoy mismo en los mejores cines, y, donde sea posible, también en salas 3D.

publicado por Pablo López el 5 junio, 2009

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