muchocine opiniones de cinedesde 2005

Mucha acción, puro entretenimiento y un ritmo trepidante en la presentación de un clásico de los ochentas que desembarca en el cine para convertirse en un nueva y seguramente exitosa franquicia.

★★★☆☆ Buena

GI Joe

Originalmente, el concepto de G.I. Joe surgió de un modesto cómic que vió la luz allá por el año 1942, y que fue creado a pedido del ejército con el objetivo de difundirlo en las revistas militares durante la segunda guerra mundial, como una manera de incentivar la moral de los soldados.
Veinte años después, un hombre llamado Stanley Weston en base a esta idea crea una línea de muñecos articulados (o figuras de acción para que suene menos maricón), con el propósito de intentar reproducir, en los niños, el éxito y la popularidad que las famosas muñecas Barbie habían conseguido entre las niñas (Dicen las malas lenguas que a Weston se le ocurrió esto luego de ver a su pequeño hijo haciéndose llamar María Marta, con los labios pintados y jugando a tomar el té con un par de Barbies).
Esta novedosa idea rápidamente llamó la atención de la gran compañía juguetera Hasbro (la misma creadora de los "Transformers") que, con muy buen olfato para los negocios, logra adquirir los derechos de comercialización del producto para, tan solo un par de años después, lanzar al mercado, bajo el nombre genérico de “G.I. Joe” sus cuatro primeras figuras de acción, representando, cada una, a una rama específica del ejército.
A partir de entonces, la popularidad de esta línea de juguetes fue creciendo cada vez mas, a punto tal que se fueron agregando cada vez mas personajes, los coñemus se hicieron mas grandes y de mejor calidad, y hasta se comenzó a incluir algunos tipos de vehículos.
Gracias a este crecimiento, en el año 1982 la compañía Marvel lanza una serie regular de cómics bajo el nombre de “G. I. Joe: A Real American Hero” en la cual no solo se profundizaba en las historias y las características individuales de cada personaje sino que, además, se incorpora a la historia el mas peligroso enemigo de los Joes, la sombría organización terrorista Cobra.
Esto dio lugar a que en 1985 esta historia sea finalmente llevada a la televisión en una fantástica serie animada (que todos aquellos que hayan sido niños, adolescentes, o medio boludones con espíritu de niño por aquellos años seguramente recordarán) en la cual los Joe’s eran un vistoso cuerpo internacional de operativos de elite en el que cada uno de sus miembros era el mejor de los mejores en su especialidad (para darse una idea de lo buenos que son imagínense por ejemplo un ejercito formado todo por tipos como yo) y en el que, algunos, hasta presentaban una imagen característica acorde a sus habilidades.
De esta manera, este selecto grupo de soldados destinados a combatir el terrorismo en todas sus formas a lo largo y ancho del mundo, rápidamente se ganó el favor del público joven y se convirtió en una de los productos mas populares y clásicos de los ochentas, gracias a lo cual, y aprovechando esta nueva moda de reeditar viejos éxitos llevándolos a la pantalla grande, hoy cobran vida en esta superproducción que será, sin dudas, la primera de una, seguramente, extensa franquicia.

Sinosips

La trama comienza cuando, en un futuro no muy lejano, el mas poderoso fabricante de armamento del mundo, un magnate nombre McCullen, haciéndose el copado le presenta a la OTAN y a precio de oferta, su última creación: los nanomites (se pronuncia “nanomaits”. Lo aclaro para que no queden mal cuando lo digan. De nada), una poderosa y destructiva arma nanotecnológica capaz de volver polvo cualquier cosa que se le ponga enfrente (vienen a ser como unos bichitos mecánicos pero muy muy pero muy chiquititos. Assssí de chiquititos. Por eso lo de “nano”. Porque son e nanos. Jaaaajajajajaa. Soy una explosión multicolor de comicidad).
La OTAN queda encantada con la oferta y, luego de hacer una vaquita entre todos los presentes, le compran al ñato cuatro cápsulas de nanomites a pagar en seis cuotas, las meten en una valija y le encargan a un equipo de soldados, entre los que se encuentran Duke y su amigo Ripcord que, en el mayor de los secretos, se las lleven a un lugar seguro.
El batallón sale chiflando bajito y poniendo cara de “yo no estoy llevando nada valioso”, pero igual a los pocos kilómetros el convoy es atacado por una extraña nave que, en cinco minutos, los deja a todos con el culo mirando al norte.
Duke y Ripcord, apenas salen con vida (porque de todos los jeeps y camiones que cagaron a tiros el único que no explotó fue el de ellos) pero con el equipo prácticamente diezmado quedan a merced del grupo de letales asesinos comandados por una hermosa mujer que se hace llamar la Baronesa y que, obviamente, vienen dispuestos a llevarse el maletín con los nanomites,
Con Ripcord herido, Duke hace lo posible por evitar que los criminales logren su cometido, sin embargo rápidamente se da cuenta de que muy bien no le está yendo, sobre todo cuando ve que uno de los enemigos le está apoyando un revolver en la frente.
El pibe ya había empezado a rezar el Padrenuestro, cuando, inesperadamente, la Baronesa evita que lo maten, lo mira medio raro, le dice “¿Qué hacés forro? Co te va, tanto tiempo”, le guiña un ojo, le manotea el ganso, le quita el maletín y se va.
“¡¡Eh pará pebeta!! ¡¡No me dejés así!!" le grita Duke mientras corre detrás de ella con cara de libidinoso y olvidándose por completo de que lo importante era que no le robaran la valija.
De repente, y en medio de toda esa confusión, de la nada surge un misterioso grupo de comandos especiales altamente entrenados y vestidos con mucha onda que en dos patadas logra emparejar las cosas, permite recuperar el bendito maletín, obliga a los asesinos a huir y pone a salvo a los dos soldados sobrevivientes.
Este grupo se identifica como la unidad supersecreta G. I. Joe y, dado que Duke ahora que ya pasó todo se hace el poronga (y encima quedó medio caliente porque le espantaron la mina) y se niega a entregarles el maletín, deciden llevarlos con ellos a su base secreta oculta en lo profundo del desierto.
Una vez allí, Duke y Ripcord son recibidos por el General Hawk quien, al tiempo que le muestra las fabulosas instalaciones, les explica que G. I. Joe es un cuerpo de elite secreto y ultra moderno que recluta operativos de todo el mundo para cumplir esas misiones que ni el ejército, ni la marina, ni la policía, ni la guardia urbana, ni los Boy Scouts de Don Bosco pueden llevar a cabo.
Debido a eso, y teniendo en cuenta que a los pibes muy bien que digamos no les fue con la misión de evitar que les chorearan el maletín con el arma, también les comunica que, a partir de ese momento, del maletín se van a encargar ellos.
“No, eehhh, pero no seas así” dice Duke haciendo pucheros “Me cagás la carrera loco. Además yo ya estaba por matarlos a todos cuando llegaron ustedes”.
El General Hawk suspira revoleando los ojos pero, para no seguir perdiendo el tiempo porque ya le empezaba la novela, les propone a los soldados quedarse y tomar las pruebas para ver si califican como operativos de G. I. Joe.
Viendo lo bueno que estaba el lugar, lo espectaculares que eran las armas y vehículos que había, y encima, que también había minas que estaban bastante buenas, ambos soldados aceptan sin dudarlo y, de inmediato, comienzan el duro entrenamiento.
Así, mientras van superando prueba tras prueba, también van conociendo a los integrantes del equipo alfa G.I. Joe que seran sus compañeros: Snake Eye el ninja silencioso, experto asesino y especialista en infiltracion, Scarlett la pelirroja bravucona, Heavy Duty el negro especialista en armas y Braker el especialista en electronica y hackeo.
Mientras tanto, en los cuarteles submarinos de la organización enemiga, McCullen, que al final era el que estaba detrás del intento de robo de su propia arma, luego de cagar a pedos a la Baronesa por perder el maletín, comienza a organizar otro intento para recuperarlo ya que el arma nanotecnológica es una pieza clave para llevar a cabo su maquiavélico plan de sembrar el caos para regir el mundo.
Por eso esta vez, sabiendo que está en custodia de los Joes, la enviará acompañada por un escuadrón de super soldados a quienes se les habían inyectado unos nanomites que los hacían aún mas peligrosos y, además, por el letal ninja blanco Storm Shadow.
El ataque sorpresa se lleva a cabo en la mismísima base secreta de los Joes que, a pesar de que hacen todo lo posible, no logran evitar que las peligrosas cápsulas de nanomites vuelvan a caer en manos de los terroristas.
A partir de ese momento, y con la certeza de que el arma será utilizada para fines maléficos que pondrían en riesgo a miles de personas, el equipo alfa de G. I. Joe junto con sus nuevos reclutas Duke y Ripcord, deberán hacer uso de todas sus habilidades para recuperarla y evitar así que el ambicioso y desquiciado McCullen logre concretar sus perversos planes.

Si bien argumentalmente la película no es nada que no se haya visto antes, esta trama simple sirve al propósito final de la historia que es, por supuesto, la presentación en sociedad de los personajes y el desarrollo de una acción que se presenta a un ritmo vertiginoso casi desde el inicio mismo de la cinta, y que logra mantenerse en ese nivel prácticamente durante las casi dos horas que dura.
Obviamente de una película de estas características no puede esperarse mas que una catarata de efectos especiales (algunos muy buenos, otros no tanto), escenas imposibles y diálogos poco elaborados, pero esto no quita que, al final de cuentas, el producto sea ampliamente disfrutable y brinde un entretenimiento que, si bien quizás no deje conforme a todo el mundo, al menos no defrauda por completo.
Mas allá de eso, tiene todo lo que tiene que tener: buenas escenas de combate con armas y cuerpo a cuerpo, grandes persecuciones, muchas explosiones y tecnología de última generación que, como todos saben, si se ven en el cine es porque en algún lado ya las están probando.
En cuanto al desarrollo de los personajes, si bien se van intercalando algunos necesarios flashbacks para darles fundamento a sus historias, no tienen el atractivo visual y el colorido que uno recuerda de la serie animada y en ese afán de otorgarles una cierta autenticidad, por momentos se los nota algo planos y sin gracia
Las actuaciones obviamente no son descollantes pero todos básicamente cumplieron con la tarea de darle credibilidad y cierto atractivo a sus roles.
En el papel de Duke encontramos a Channing Tatum, a Marlon Wyans como Ripcord, Dennis Qaid como el General Hawk, Sienna Miller como la Baronesa, Rachel Nicols como Scarlett, Ray Park como Snake Eyes, Adewale Akinnouye-Agbaje (los amigos le dicen Coco) como Heavy Duty, Said Taghmaoui como Braker, Chistopher Eccleston como McCullen/Destro, Byung Hun Lee como Storm Shadow y Joseph Gordon Levitt como el Doctor, entre otros.
La película fue dirigida por Stephen Sommers quien tiene en su haber cosas como “La momia”, “El regreso de la momia” y “Van Helsing” y que con este trabajo cumplió mas o menos. Fue ni muy muy ni tan tan. Estuvo ahí.
Lo mejor: La acción constante y algunas intervenciones de Snake Eye.
Lo peor: Lo flojo de la trama y la poca explotación de los personajes.
publicado por Renegado el 18 agosto, 2009

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