muchocine opiniones de cinedesde 2005

Una propuesta de terror adolescente, mediocre y para nada original, sostenida casi exclusivamente por la belleza de Megan Fox

★★☆☆☆ Mediocre

Jennifers body

Si hubiera que resumir esta película en dos palabras, estas serían “¡¡Que buena que está Megan Fox por el amor de Dios!!".
Si, son mas de dos palabras, ya se, pero no importa, así como tampoco importa mucho el resto porque, evidentemente, esta es una película que fue ideada y producida únicamente para aprovechar el gran momento de popularidad que está atravesando la morocha protagonista de “Transformers” y explotar al máximo su increíble (In cre í ble) sensualidad.
Por lo demás, no hay mucho mas para agregar.
“Diabólica tentación” es un típico filme de terror hecho casi exclusivamente para un público adolescente, de esos en los que las situaciones se suceden casi porque si, la sangre sobra por todos lados, y el argumento cae en absolutamente todos los lugares comunes del género y está plagado de pretendidos toques de ironía o humor que, por momentos, rozan el ridículo.

Sinosip

En el tranquilo y alejado pueblito llamado “La caldera del Diablo” (que se llama así por una misteriosa cascada en la que el agua cae a un pozo aparentemente sin fondo y que, junto con el toro de tres pelotas, conforma uno de los atractivos turísticos del lugar) las vidas de sus habitantes transcurren normalmente entre la monotonía y el aburrimiento, mientras que los jóvenes viven preocupándose únicamente por esas pelotudeces que siempre suelen preocupar a los típicos adolescentes de preparatoria que vemos en absolutamente todas las películas americanas, o sea, quien es popular y quien no.
Needy Lesnicky, es una de esas no populares. Es responsable, estudiosa, quedada, y, a pesar de que es medio bagre y casi todo el mundo la ignora (mas que nada por el detalle de que es medio bagre) se enganchó con un flaquito flequilludo bastante bobina llamado Chipp, y ahí anda noviando y teniendo una alegría cada tanto.
Pero mas allá de eso, además, cuenta con la particularidad de tener un poco de chapa prestada, ya que mantiene una estrecha, íntima y muy especial amistad con su mejor amiga de toda la vida, la bellísima, infartante, medio tarada y bastante trola Jennifer Check, la líder de las porristas del colegio y, por ende, la pebeta mas popular del arrabal y esa a la que todos le quieren sacudir las cascarrias.
Así, Needy y Jennifer son lo que se conoce como “B.F.F.” o “Best Friends Forever” (Mejores Amigas para siempre, o lo que acá se traduciría como “Están a un paso de hacer la tijereta”), y de hecho son tan íntimas que, incluso, por alguna causa que nadie se molesta en explicar, Needy siempre puede presentir cosas sobre Jennifer (Lo cual, en el pueblo, dio motivos para que las malas lenguas anden comentando que son medio papa y huevo, pero bueno, en los pueblos son así, chusmas y mal pensados).
Todo venía así de aburrido hasta que, un buen día, la muchachada se revoluciona ante la noticia de que una banda de rock de cierta fama venía a tocar a ese pueblo de porquería.
Al enterarse de esto, Jennifer, que siempre andaba caliente, le dice a Needy que se olvide de hacer planes con el pescado del novio para la noche, porque la tiene que acompañar al club donde iba a ser el recital.
La gansa de Needy obviamente acepta (las amigas feas siempre hacen lo que la linda dice. Generalmente además de feas también son medio boludas) y esa misma noche las dos terminan en una especie de cantina medio perdida en el medio de la nada, que de club tenía muy poco.
De todas formas, ni bien aparecen los miembros de la banda, Jennifer, que era mas fácil que la tabla del uno, se le va al humo al cantante y le empieza a buscar conversación y a histeriquearlo abiertamente.
“¡Que hacé papi! ¿Como te va lindo? ¿Te vas de viaje? No, por el bulto digo” le dice regaladísima.
Mientras tanto, la pobre Needy, que tenía menos onda que una bandera de chapa y, además, de ninguna manera iba a engañar a su noviecito, se quedaba ahí al costado sintiéndose medio incómoda y con cara de no haber entendido a que bulto se refería su amiga si el chico ese no traía ningún bolso.
En cuanto empieza el recital, Jennifer se pone adelante de todo y empieza a hacerle caritas y a tirarle unas sutiles indirectas al tipo, llevando una de sus manos cerrada hacia su boca haciendo un ligero movimiento de vaivén mientras mueve la lengua por el interior de sus mejillas.
“¿Le estás diciendo que se vaya a lavar los dientes?” pregunta Needy que la observaba medio extrañada y era mas boluda que el agua de los fideos.
“Si, si” le dice Jennifer mirándola con fastidio, mientras sigue entretenida en lo suyo.
En eso estaban cuando, de repente, misteriosamente se produce un cortocircuito y se empieza a prender fuego todo.
En segundos, se desata un terrible incendio que destruye por completo el lugar, y del que Needy y Jennifer apenas logran escapar con vida.
Una vez a salvo, Needy intenta hacer reaccionar a su amiga que parece haber quedado en shock, mientras ve horrorizada como el lugar se convierte en un infierno y hay gente que corre envuelta en llamas y gritando.
De repente, se aparece el pibe de la banda lo mas pancho tomándose un drink como si nada.
“¡Que cagada eh!” dice el muchacho “Decí que salieron”.
“Si” dice Needy “Pero mi amiga está mal”
“Uh no me digas. ¿Sabés que le puede hacer bien a tu amiga?” propone el rockstar “Venir a dar una vuelta en mi camioneta con los chicos de la banda”
“Nonononono. De ninguna manera. Ella no va a ir. Ella se viene conmigo” le responde Needy con tonito de maestra pero, antes de darse cuenta, Jennifer se había subido a la camioneta de los pibes y se había ido al carajo.
Needy se vuelve para su casa muy angustiada y enseguida lo llama al papafrita del novio y se pone a contarle todo lo que había pasado, pero en el medio de la charla siente que alguien le toca frenéticamente el timbre.
Lentamente baja a abrir toda cagada, y, en una escena nunca vista en la historia del cine de terror, cuando abre la puerta ya no hay nadie.
Vuelve a entrar y se va a la cocina a prepararse un fernet para calmarse un poco, cuando de repente se encuentra cara a cara con su amiga Jennifer que está toda sucia, con la ropa rota y casi completamente cubierta de de sangre.
“Uh ¿Qué pasó? ¿Chocaron?” pregunta la pavota de Needy.
Jennifer la mira sin decirle una palabra, se da vuelta, le abre la heladera, le saca un pollo al spiedo que había ahí guardado y se lo empieza a comer ahí nomás en el piso.
“Che, no es por nada pero ese es mi almuerzo para mañana. Si tenés hambre decime y te preparo algo. Me parece que es medio desubicado de tu parte agarrar comida de mi heladera sin pedir permiso ¿viste? Esto no es un tenedor libre. Además usá un plato por lo menos. No seas sucia” empieza a decir Needy en un tonito muy fastidioso, pero Jennifer la interrumpe pegándole un alarido monstruoso en la cara.
Después se ríe, le vomita todo el piso, se saca un moco, se lo pega en el pelo, le dice “Chau” eructando y se va medio tambaleando.
Needy se queda pasmada y pensando en el garrón que iba a ser tener que limpiar todo ese chiquero pero, también, como era sumamente perspicaz, sospechando que algo raro pasa con su amiga.
Al otro día, vuelven a encontrarse en el colegio, y, para sorpresa de Needy que ya no entiende nada, Jennifer está reluciente, deslumbrante y mas perra que nunca, actuando como si nada hubiera pasado, y totalmente ajena, además, al ambiente de pesar que reina en el pueblo debido a la tragedia del incendio.
Días después, y tras sucederse otras misteriosas y terribles muertes de hombres jóvenes, Needy comienza a tener extraños presentimientos y a ser perseguida por unas perturbadoras visiones de Jennifer en una versión demoníaca, por lo que deberá dejar de lado sus sentimientos para intentar descubrir que es lo que se oculta detrás del angelical rostro y las perfectas curvas de su mejor amiga.

Y desde aquí hasta el final, todo comienza a girar sobre lo mismo, hasta llegar a un desenlace tan poco elaborado y tan carente de originalidad que, fácilmente, uno lo puede presuponer sin demasiado esfuerzo casi desde el principio mismo de la película.
No conformes con eso, guionista y directora ofrecen una trama que carece casi por completo de “climax” ya que el misterio de la historia queda develado rápidamente, y únicamente se logra mantener algo de interés por el hecho de tener que esperar para saber que es lo que pasó con la protagonista luego de irse en la camioneta con los muchachos de la banda.
Mas allá de eso, el argumento no logra profundidad en ningún momento y solo se sostiene por las escenas de pretendido suspenso y los, por momentos, exagerados toques gore de ciertas escenas. Quizás la cosa podría haberse salvado con unos buenos efectos especiales, pero estos no solo no le aportan nada al relato, sino que son de una factura bastante pobre y no van mas allá del nivel de lo que podría verse en cualquier capítulo de la serie “Supernatural”. La banda sonora, por otro lado, se nota innecesariamente estridente y únicamente sirve para hacer que todo termine pareciendo un largo video clip.
En cuanto a las actuaciones, obviamente el punto fuerte es la participación de Megan Fox, en el papel de Jennifer Check, y por punto fuerte no me refiero a su desempeño, por supuesto, que deja bastante que desear, pero eso, en definitiva, no le importa absolutamente a nadie. Lo importante es que la mina está tan pero tan buena, que toda la película se basa en mostrarla con violentos primeros planos y explotando casi al máximo el hecho de que la cámara la adora (al igual que todos los hombres presentes en la sala).
La acompañan Amanda Seyfried como Needy Lesnicky, Adam Brody como Nikolai, Johnny Simmons como Chipp, y J. K. Simmons como el Sr. Wroblewski entre otros.
La película fue dirigida por Karyn Kusama que también ha dirigido cosas como “Aeon Flux” y un episodio de la serie “The L Word” y que, bueno, es una mujer y mucho no se le puede pedir, salvo que sea realista y se vaya a lavar los platos, al igual que la guionista Diablo Cody ya que, ambas, se la creyeron demasiado.
 

Recomendaciones: Si Ud. es hombre vaya a ver esta película. Es mala, si, pero Megan Fox es una cosa que no se puede creer de lo buena que está.
Si Ud. es mujer, no vaya, a no ser que quiera salir sintiéndose un bicho canasto y pasar deprimida el resto del día.
Si Ud. es hombre y va al cine acompañado de su mujer, ojo, porque puede ser peligroso el hecho de que no le pueda explicar por que a partir de ver la película, se larga a llorar cada vez que la mira.

Dato importante: Si después de todo esto aún no se decide a ver esta película, solo me queda una cosa por decirle: Megan Fox, en remerita corta, culotte, con medias deportivas tres cuartos, iniciando a su amiga en las delicias del lesbianismo.

Nada mas. Ahora puede decidir.

Lo mejor: ¿Hace falta decirlo? Lo buena que está Megan Fox.
Lo peor: Todo lo demás.
publicado por Renegado el 8 octubre, 2009

Enviar comentario

Leer más opiniones sobre