Un thriller sobrenatural, con abducciones extraterrestres de por medio, que resulta eficaz y sobrecogedor en su novedoso planteamiento.

★★★★☆ Muy Buena

La cuarta fase

La Cuarta Fase nos propone un experimento muy interesante, propio del mejor Íker Jiménez: un thriller sobrenatural basado en hechos reales, donde asistimos a los experimentos realizados por una doctora, tras la muerte de su marido en extrañas circunstancias, en los cuales somete a hipnosis a un grupo de pacientes, que parecen tener algo oculto en su mente y que no se atreven a dejar salir. No obstante, el planteamiento es más novedoso aún, utilizando imágenes de archivo, grabadas por la propia doctora, donde vemos el sufrimiento de los pacientes y las secuelas de esa hipnosis, que se entremezclan con las escenas rodadas expresamente para el filme. Conforme avanza la investigación de la doctora, interpretada muy bien por Milla Jovovich, aunque parezca mentira (nos hace partícipes de su agonía y su bajo estado de ánimo por la situación), nos percatamos de que los pacientes han sido abducidos por extraterrestres, que experimentan con ellos periódicamente.

Cogemos Paranormal Activity, le metemos un poco de Expediente X y añadimos un toque de El Proyecto de la Bruja de Blair, y nos sale esta película, que ha significado una grata sorpresa para mí, a pesar de las malas críticas que he leído por ahí. Por eso fui al cine esperando ver un tostón, pero salí con los testículos hechos unas canicas, muchas preguntas en la cabeza y un buen sabor de boca, gracias sobre todo al material de archivo empleado en la cinta. Al principio resulta un pelín sosa y tarda en arrancar, tirándose demasiado tiempo en presentar a los personajes al más puro estilo documental, con carteles y todo, pero cuando la doctora empieza a entrevistarse con los pacientes, comienza la marcha y no se detiene hasta el final.

El largometraje deja poco a la ficción, pues desde el principio, su director y guionista charla con la doctora afectada. Los actores sólo están para aportar veracidad a lo que sucedió entre caso y caso, para aquello que no está grabado, mas es un recurso necesario. No sólo sirve para rellenar metraje, sino para crear una historia verosímil, con unos personajes interesantes. Pero el punto álgido está formado por las sesiones de hipnosis, que aparecen grabadas en vídeo. Al verlas, la verosimilitud es completa y acabas con la carne de gallina. Son escenas escalofriantes, con unos audios increíbles y un fuera de campo que mejor no ver. Todo puede estar manipulado, por supuesto, pero hay muchas personas implicadas como para haber llevado a cabo una farsa así. Especialmente impactantes son las sesiones del tío de la cama y de la propia doctora.

Las fases del título hacen referencia a aquellas por las que pasan personas que han sido abducidas, y no con intenciones amistosas, precisamente. Olvidaos de ET y Encuentros en la Tercera Fase, porque aquí hay una fase más, la más terrorífica. El director ha hecho una gran labor para contactar con los protagonistas de la historia y crear una historia coherente, que emocione e impacte.

Puede ser que la cosa funcione más como programa de Cuarto Milenio o como documental, pero crea una atmósfera asfixiante y se atreve a mostrarnos unas imágenes tremendamente perturbadoras. Muy aconsejable para interesados en el tema de qué hay más allá de las estrellas, y para los que gustan de emociones fuertes. No recomendable para nenazas y enfermos del corazón.

No sé si los vídeos de las sesiones hipnóticas estarán en Youtube. Si es así, no os los perdáis.

http://elcementeriomarchoso.blogspot.com/

publicado por Mario Parra Barba el 4 febrero, 2010

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