muchocine opiniones de cinedesde 2005

La carretera (the road)

 

Hollywood es un false-friends, el mayor de todos. Con su base bien instaurada a lo largo de los años, ha construido una estable conciencia social, dogmatizando ciertos términos cinematográficos que provocan una eficaz relación causa-efecto en el espectador medio. Esta vez, la mentira se llama Apocalipsis. Directores como Bruckheimer, Roland Emmerich o Michael Bay, a los que no les faltan meritos ni presupuesto, han coaccionado a diferentes generaciones que forman un sequito de fieles e incansables seguidores. Amantes de los personajes planos, guapos, tiros, explosiones, la destrucción desmedida y happy endings. Un cliché en el que difícilmente enmarcaríamos a The Road. Aunque por desgracia, esta historia envuelta en el pesimismo, cumple con alguno, restándole ese punto de interés que la reivindicaría como obra maestra.

Tras verla, no he tardado ni dos días en hacerme con el libro condecorado con el Pulitzer de ficción en 2007, pedestal del angustioso viaje. No conocía el poder de la palabra de Cormac McCarthy, peculiar escritor envuelto en la leyenda; no concede entrevistas, vivió en una estación petrolífera e incluso fue vagabundo de joven. Se nota la voz de la experiencia. Con los años, su bibliografía gana enteros en la industria cinematográfica. Billy Bob Thornton lo intento sin éxito en 2001 con All the pretty horses, también es cierto que la dirección no es lo suyo. Para captar su espíritu llegaron los expertos, los Cohen y la incuestionable No es país para viejos. Éxito que animó al semi-desconocido John Hillcoat para sumergirse en las entrañas de esta tortuosa travesía sin retorno.

Un padre y su hijo, casi sin presentación, sin nombres. Cruzan a pie el territorio norteamericano en dirección al sur. Siguen la senda de la carretera. Donde merodean las bandas caníbales que asolan lo que queda de país. Un mundo gris, en el que llueve ceniza y cada día se convierte en una autentica lucha por la supervivencia. Manteniendo la batalla constante contra el hambre, el frío y la perdida de esperanza. Guiados a ninguna parte por al fe del amor y la fuerza de la inocencia.

El camaleónico Viggo Mortensen es el encargado de dar vida a este padre coraje. Actor comprometido con el medio que se mimetiza con la causa, demostrando una vez más su habilidad interpretativa. Un tipo sentimental que añora la belleza del pasado y moldea su cuerpo según las exigencias del guión, capturando el entorno, transmitiendo como pocos lo saben hacer. No podemos pasar por alto la acertada elección de la nueva joven promesa Kodi Smit-McPhee, un niño desubicado, extraviado en un mundo sin alma que no logra comprender. Lo que si consigue, con notable soltura, es soportar el peso de la delicada trama. Éste, será el encargado de protagonizar el remake norteamericano de Let the right one in, una prueba de fuego para confirmarse o perder la cabeza.

Hillcoat, consciente de sus virtudes y defectos, no se arruga ante la inmensidad del proyecto, asumiendo su responsabilidad, teniendo bien claro cuales son los objetivos. Construyendo un universo simplista del hundimiento de una sociedad en la que el papel de Dios en el cielo roza lo absurdo, y en la Tierra, “El salvador” es un padre aferrado a la supervivencia, dotado con la fuerza que da el mayor de los temores, la perdida de un hijo. Una historia extenuante de amor y coraje en los tiempos del Fallout. Sin adornos o excesos melodramáticos, ya que no llega al corazón, pero si a la cabeza. No exenta de escenas duras, convence de manera heterogénea a la masa incapacitada para comprender que The Road incluye un peaje que no todos están dispuestos a pagar, y es que su ritmo lento no es digno de vertiginosas autopistas de fácil consumo, La carretera es una de esas nacionales que pasan por pueblos inhóspitos, olvidados, por los que merece la pena pasear con calma, conociendo todos los rincones, sus personajes, la idiosincrasia que los haga únicos e inigualables. En este caso, la impactante fotografía corre por cuenta del español Javier Aguirresaroble que sin complejos supera la atmósfera de la maltrecha Soy Leyenda. Bien acompañada por la música de Nick Cave y Warren Ellis, extraña pareja con la que ya trabajo Hillcoat en La proposición y tan bien sonaron en El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford.

Que guste o no, es cuestión de prismas. Un fin del mundo realista, gracias a esa colección de personajes tan humanos, “Charlize Theron, Robert Duvall, Michael K. Williams”, que desconocen como empezó todo. Sin zombies, vampiros o derroche de efectos especiales se adentra en las profundidades del terror y la desorientación por el miedo al cambio, la perdida. Jugando con la moral de los espectadores que ni sientan ni padezcan. Para mí, la más escalofriante de las “advertencias”.

Bien hecho. Me ha gustado ver este libro. Los que prefieran la acción que se esperen al Book of Eli.

 

Lo mejor: Todos los actores, la ambientación, el guión… que asuste tanto realismo

Lo peor: Que no todo el mundo es capaz de verla. El precipitado final y las expectativas erróneas.

Nota:

 

Lo mejor: Todos los actores, la ambientación, el guión... que asuste tanto realismo
Lo peor: Que no todo el mundo es capaz de verla. El precipitado final y las expectativas erróneas.
publicado por Ñete Rodriguez Peña el 9 febrero, 2010

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