muchocine opiniones de cinedesde 2005

Una excelente película de acción que contiene todos los ingredientes que se esperan de este género y que, además, honra y mantiene intacto el espíritu de la serie original. Un entretenimiento absolutamente recomendable.

★★★★☆ Muy Buena

El equipo A

Creada por el experto en series de acción Stephen J.Cannel, “Brigada A” ("The A-Team" en idioma original) fue, sin lugar a dudas, mi serie favorita allá por los dorados años 80’s.
Gracias a su inconfundible banda sonora, su violencia a medias, sus argumentos livianos pero siempre cargados de, muchas veces, inverosímiles escenas de acción, y su carismático reparto, las aventuras de “Los Magníficos” estuvieron en el aire por cinco temporadas (entre 1983 y 1987. Como pasa el tiempo, que lo parió), y hoy, tantos años después, puede ser considerada como una de esas series casi de culto, inolvidable en todos aquellos que supimos disfrutarla.
Por este motivo, cuando supe que iban a realizar una nueva versión para cine, primero me alegré, pero después un poco me preocupé pensando en si realmente le harían justicia al producto original, o si, como suele pasar, lo arruinarían mandándose la típica pelotudez hollywoodense de reversionarla, adaptándola para el culo y tergiversándola completamente en pos de “modernizarla” y hacerla mas aceptable para el público de hoy.
Afortunadamente, bastaron unos pocos minutos de proyección, para que mis dudas quedaran disipadas, y realmente pude disfrutar de una película que, aunque obviamente no llega a igualar aquel sentimiento que me despertaba la serie, ha sabido captar a la perfección el espíritu de aquella, respetando fielmente su esencia y sin renunciar por ello a ser una muy entretenida, bien realizada y actualizada película de acción.

Sipnosic

La historia comienza con un Coronel John “Hanníbal” Smith que, luego de escapar de unos policías mexicanos que lo tenían prisionero y que para ahorrar en balas lo querían hacer boleta dándoselo de comer a unos perros, debe acudir en auxilio de su compañero, el Teniente Templeton “Face” Peck, quien se encuentra metido en un flor de quilombo por andar, como es su costumbre, picoteando en nidos ajenos (léase involucrándose con mujeres de otros) y por ello está a punto de ser ejecutado por un militar bastante delincuente y medio mala onda que se tomó muy a pecho que este muchacho se empirifollara a su mujer.
Por otra parte, en otro lugar, el Sargento B. A. Baracus, volvía a reunirse con su amadísima camioneta, luego de bajarle los dientes a todos aquellos que, por lo que parece, estuvieron involucrados en su sustracción, y luego se las tomaba feliz como un queso sin destino fijo, casualmente por una ruta que atravesaba el desierto justo por donde andaba al trote el Coronel Smith.
Iba entonces el morocho re contento, pensando en nada y con la canción del Sapo Pepe a todo lo que daba en el stéreo, cuando de repente se le cruza Smith en el medio de la ruta.
-¡Eeehhh que hacé viejo loco! ¿No ves que casi te piso? – exclama Baracus indignado porque sabe que si sufre un accidente así le van a quitar puntos de la licencia.
-Disculpá negro pero necesito que me lleves a un lado – le retruca Hannibal mientras, amablemente, le apunta con un revolver a la cabeza.
-¿Qué me ves pinta de remisero a mi?- dice el negro sin que se le mueva un pelo (básicamente porque tiene pocos y son medio duritos).
-No, pero igual, sos el único que pasó por acá y yo tengo una pistola tengo, así que te guste o no me vas a llevar porque ando apurado- responde Smith muy pancho, y para reforzar la idea le raspa un brazo de un balazo.
-Uh bueno, viejo. Si me lo pedis así – le dice Baracus haciendo pucheros mientras se ponía una curita con dibujitos del Cartoon Network en el raspón.
-Mucho gusto. Soy el Coronel John “Hanníbal” Smith- dice, justamente, Smith mientras se acomoda en el asiento.
-Uuuhhh ¿Vos sos el Coronel Smith? Mirá vos, que casualidad. Yo también soy militar y escuché hablar mucho de vos … Ejem … de Ud. Señor, y se dice que Ud. Señor es groso de verdad … Señor … – exclama Baracus casi emocionado.
-Bueno, jeje, si, si, soy yo, soy yo – dice Smith haciéndose el humilde –Pero vamos que tengo que rescatar a un compañero militar y ando con el tiempo medio justo ¿Te querés enganchar? Justo ando buscado gente.
-Uh si, buienísimo. Dale, mató mil – responde B.A. que era muy moderno.
Y así ambos, se dirigen hacia el campamento donde Peck se encontraba prisionero, llegan armando un flor de cachengue y, por supuesto, logran rescatarlo sano y salvo.
-Bueno, esto ya está- dice Smith tachando algo en una libretita –Ahora vamos a un hospital que hay por acá que tengo que hacer otra cosita.
-Eeeehhmmm … Diculpe Coronel Señor pero ¿La nasssta me la piensa pagar?- pregunta tímidamente Baracus .
-Si, si, por supuesto, ahora pasamos por un cajero y te doy la plata – responde Smith cagándosele de risa en la cara.
Poco tiempo después, los tres hombres llegan al hospital, donde el Coronel Smith, a pesar de las protestas de los otros dos al conocerlo, también decide reclutar como parte del equipo al Capitán H. M. Murdock, un piloto experto, pero que estaba internado ahí por estar mas loco que una chiva.
En eso estaban cuando, de repente, ven llegar a un pequeño escuadrón liderado por el militar ese al que Face le había soplado la mina, dispuesto a hacerlos boleta a todos por haber ayudado al patas de lana, por lo que el recién formado equipo debe escapar, lo cual logra de una manera espectacular, gracias a la pericia de Murdock para pilotear un helicóptero y al preciso ingenio del Coronel Smith para planear las cosas.
Así, con el grupo ya consolidado, varios años y muchas misiones exitosas después, la Brigada A se ha convertido en el mejor cuerpo de elite para realizar trabajos encubiertos con el que cuenta el ejército de los EEUU y están destacados en un campamento en Irak bajo las ordenes del viejo amigo de Smith, el Gral. Morrison.
La estaban pasando bien, muy relajados, re panchos y a punto de tomarse vacaciones cuando, por medio de unos agentes de la CIA, (uno medio atorrante de nombre Lynch y otra que está muy buena llamada Charisa Sosa) se enteran de que, allí mismo en Irak, hay unas placas para imprimir dólares que fueron robadas y que deben ser recuperadas si o si porque sino los irakíes se iban a llenar de plata y la iban a usar para comprar armas, o tecnología, o un terreno para poner un parripollo, o cosas así muy peligrosas para la economía americana.
La cuestión es que había que recuperar las placas.
-Nosotros nos hacemos cargo- grita Smith levantando la mano.
-No- le responde el Gral. Morrison –Ustedes ya hicieron bastante. Esta misión la va a ejecutar otro grupo que es mas moderno, tienen uniformes copados y mucha onda.
-No, pero yo canté pri- insiste Smith que a veces era poco serio.
-No, ya está. Acá el General soy yo y está decidido. Sory. A llorar al campito – le dice Morrison que tampoco era muy serio que digamos.
-Bueno, está bien, quemimporta- dice Smith haciendo hombritos, pero de ahí nomás se va a juntar con el resto de los muchachos y empiezan a planear la misión para recuperar las placas, porque además de un gran estratega también era bastante caprichoso.
Esa misma noche llevan a cabo el milimétrico plan, y pim pam pum recuperan las placas y, de yapa, un conteiner con quichicientos millones de dólares recién impresos.
Vuelven a la base canchereando, palmeándose la espalda entre si y diciéndose lo grosos que son, cuando, imprevistamente, el conteiner explota, la plata se quema y las placas se vuelven a perder, por lo que terminan quedando como unos papafritas y, además, por desobedientes, son arrestados, sometidos a juicio, degradados y encarcelados cada uno en una cárcel distinta.
A partir de ese momento, y sospechando que alguien los había vendido y les había tendido una trampa, los miembros de la Brigada saben que su única opción ahora es escapar de la cárcel y reunirse para buscar la forma de recuperar las benditas placas, encontrar al que los traicionó y así, limpiar sus nombres y recuperar su honor, mientras, convertidos en fugitivos internacionales, son perseguidos por la justicia por un crimen que no cometieron.

Y hasta ahí, mas o menos, es como viene la mano (Y para que no chillen porque cuento demasiado, los hechos que acabo de resumir ocurren, como mucho, en los primeros cuarenta minutos de proyección, así que calladitos).
De todas formas, en esta película el argumento no deja de ser una mera excusa para servir de telón de fondo a la, por momentos, vibrante acción que se despliega escena tras escena, todo potenciado por una cantidad de efectos visuales que, aunque podrían haber sido menos obvios, no desentonan y cumplen a la hora de sumar al espectáculo.
Al igual que en la serie original, aquí lo importante es la manera en que los hechos se desarrollan mas que los hechos mismos y el por qué de ellos.
Las secuencias de acción son vertiginosas, algunas con una edición quizás demasiado rápida que dificulta su seguimiento, pero todas cargadas de espectacularidad y con ese toque de exageración e inverosimilitud que caracterizaba al producto.
En ese sentido, la esencia de lo que fue “Brigada A” está intacta.
Esto, sumado a la banda sonora, los toques de humor bien logrados y los permanentes guiños que homenajean a los protagonistas originales, logran despertar en aquellos que supimos seguir esta serie, un sentimiento de nostalgia que logra que la experiencia sea aún mucho mas disfrutable.
En cuanto a las actuaciones Liam Neeson logra un correcto aunque por momentos algo forzado John “Hannibal” Smith, Bradley Cooper encarna a un mucho mas activo y seductor Templeton “Face” Peck, Sharlto Copley se luce en el rol de H. M. Murdock y Quinton “Rampage” Jackson encarna con eficiencia a un B.A. Baracus que si bien continúa siendo el “músculo” del grupo, se muestra algo mas dúctil y humano que su predecesor (al que, convengamos, no se podrá igualar).
Junto a ellos están la hermosísima Jessica Biel como la agente Charisa Sosa, Patrick Wilson como el agente Lynch, Gerald McRaney como el Gral. Morrison y Brian Bloom como Pike entre otros.
La película fue dirigida por el Sr. Joe Carnahan que, por haber respetado y honrado de esta manera una de mis series favoritas de siempre, se lleva todo mi agradecimiento y un gran aplauso.
Lo mejor: Que respetaron el espíritu de la serie original.
Lo peor: Que me recordó lo viejo que estoy.
publicado por Renegado el 7 julio, 2010

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