muchocine opiniones de cinedesde 2005

Un gran comienzo de lo que será, seguramente, una franquicia exitosa. Gran despliegue visual, una buena dosis de acción y el debut en la pantalla grande de un personaje que definitivamente deja con ganas de mas.

★★★★☆ Muy Buena

Thor (thor)

Creado en 1962 por Stan Lee y Jack Kirby, “Thor” es uno de los héroes mas icónicos del Universo Marvel, en especial para aquellos que han sabido seguir las series editadas pertenecientes a ese Universo pero, al mismo tiempo, quizás, es uno de los menos típicos del mundo de los cómics debido, fundamentalmente, al hecho de que su extraordinario poder no es el resultado de algún hecho fortuito del destino, sino que es, directamente, de origen divino.
O sea, el tipo es ni mas ni menos que un Dios. El Dios del Trueno para ser mas preciso, hijo de Odín, el Dios Supremo y Padre de Todo de la mitología nórdica.
Esta particularidad hace que en sus historias casi siempre se entremezclen por igual las clásicas temáticas superheroicas habituales del género, con variados elementos de origen mitológico provenientes de la colorida y poderosa tradición vikinga, lo cual dota al personaje con una cuota de originalidad poco frecuente.
Justamente por este hecho, el llevarlo a la pantalla grande (un proyecto que comenzó a gestarse hace como veinte años) se presentaba como un desafío que podría haber dado como resultado tanto una gran película, como un fiasco infumable con una historia destrozada por esas lamentables y pedorras adaptaciones que suele hacer la industria cinematográfica para hacer al producto mas comercial y aceptable para el público en general.
Afortunadamente, el resultado final en este caso fue mucho mas cercano a la primera opción y, si bien no es una película perfecta y podría haberse esperado mucho mas de ella, al menos brinda por momentos un espectáculo visual extraordinario, se mantiene fiel a los personajes y a la historia original y de ninguna manera puede decirse que termina decepcionando.


Sinopis

La historia inicia con el relato de cómo, en tiempos antiguos, la Tierra (o Midgard, uno de los Nueve Mundos) era invadida por el maligno rey Laufey al mando de su ejército de gigantes de hielo provenientes del reino de Jotunheim con el fin de conquistarla para convertir todo en un gran freezeer, pero era detenido, luego de una encarnizada y sangrienta batalla, por el Dios Odín y su ejército de guerreros provenientes del Reino de Asgard.
Derrotado, Laufey es entonces despojado de la fuente de su poder (una especie de maquina de hacer cubitos cuadrada y azul) y obligado a regresar a Jotunheim humillado y con las manos vacías, mientras los asgardianos le cantan a coro “Mirá mirá mirá, sacale una foto… se vuelven para Jountehim con el culo roto”.
Desde entonces, con los gigantes de hielo recluidos en su planeta y Odín erigido como el Dios protector de los Nueve Mundos, la paz finalmente reina en el Universo.
Sin embargo, muchos siglos después, y justo el día en que Thor, el irreverente primogénito de Odín, iba a heredar el trono y en Asgard había fiesta, misteriosa e incomprensiblemente, tres gigantes de hielo logran evadir la guardia del estricto e inexpugnable Dios Heimdall, atravesar el Bifröst (el puente arco iris que une a Asgard con los otros mundos) y luego de traspasar las, hasta ese momento, infranqueables murallas del palacio, llegar hasta la sala de reliquias donde se hallaba resguardada la fuente de poder de Laufey, con la evidente intención de robársela y llevarla de nuevo para su mundo.
Por fortuna, Odín que no tiene un pelo de zonzo y además, lo ve todo (porque tenía cámaras de seguridad por todos lados), se aviva y así medio por telepatía (los Dioses pueden hacer de todo), activa al Destructor, una especie de robot guardián bastante jodido que tira fuego por la cara, el cual logra detener a los invasores antes de que logren su cometido.
Sin embargo, a pesar de haber detenido esa amenaza, para todos era obvio que algo andaba mal ya que nadie se puede explicar como cuernos los gigantes habían podido llegar tan lejos, burlando absolutamente todas las medidas de seguridad del Reino.
-¡Esto esunescan! ¡Dalunabuso!- grita Thor medio sacado y recaliente porque por culpa de este quilombo le cagaron la fiestita de coronación –¡Hay que tomar medidas ya ya ya mismo. Vamo a Jotunheim a buscarlos vamo!.
-No, dejémoslón así- replica Odín medio pancho –Si a la final no se llevaron nada, no se llevaron. Lo importante es que nadie salió lastimado.
-¿Como que no padre? ¿Y los dos guardias que liquidaron los gigantes?-
pregunta Thor señalando a los montoncitos de hielo en que habían quedado convertidos los guardias.
-Ah, si… bueno… jeje… eso… No me di cuenta- responde Odín que se ve que ya estaba medio gagá -Pero igual, ya pasó. No hagamos de esto un incidente mas grave.
-¡¡Que no!! ¡¡Que no!!- grita Thor revoleando su martillo con una mano y haciendo montoncito con la otra –Yo digo que vayamos ahora a Jotunheim y les llenemos la cara de dedos a esos gigantes pecho frío (lo mira a su hermano Loki que estaba ahí al costado medio de adorno y le guiña el ojo) ¿Se entendió? Jeje. Son pecho frío porque son gigantes de hielo ¿Estuve bien eh? Jeje.
Odín lo mira como con fastidio, revolea los ojos y da un suspiro. -No- dice –Acá el Rey de Todo soy yo y ya dije que no. Punto. Se acabó. Se finí. Tufí memé.
Thor no se queda demasiado conforme con la resolución, pero la acata de mala gana y se va a picar algo.
Al rato se le acerca Loki y le dice medio por lo bajo –Yo creo que vos tenés razón. Para mi que habría que ir a arreglar los tantos. Sino quedamos como unos cagones. Claro que para hacerlo tendrías que desafiar al papi.
-Se, ya se-
dice Thor –Pero no le va a gustar que lo desafíe.
-No se eh-
insiste Loki que era bastante mete púa -Capaz que te lo dijo para probarte, a ver si tenes las pelotas como para decidir algo por vos mismo. Es mas, cuando te fuiste me pareció que dijo “Si no me desafía es un putito”.
-¿Ah si?- grita Thor recaliente –¡Ahora va a ver ese viejo buscarroña!- Y ahí nomas agarra su martillo y junto con Loki, y sus amigos guerreros Fandral, Hogun, Volstagg y la bella Sif, sale a las chapas para Jotunheim.
Así, luego de atravesar el Bifröst con la venia de Heimdall, el grupo llega al helado y sombrío planeta y empiezan a buscar al Rey Laufey para pedirle explicaciones.
Lo encuentran al rato, ahí haciéndose un té. Helado por supuesto.
-¡¡Ehh gato!!- le grita Thor -Acá vengo a que me expliques a ver como fue que tres de los tuyos me fueron a casa a hacer quilombo violando la tregua que teníamos entre los reinos. Eh, explícame… A ver…
-Yo no tengo que darte ninguna explicación a vos muñeco- responde Laufey casi con indiferencia –Y mejor que vos y tus amiguitos se las tomen de mi mundo porque sino los hago sacar a patadas en el culo.
-¡Yo no me voy nada!-
grita Thor sacando pecho –Yo soy el poderoso Thor, hijo de Odín y Señor del Trueno, los relámpagos y los refucilos, y me voy si yo quiero.
Y ahí al toque empiezan a salir gigantes de hielo de todos los rincones y los rodean con cara de pocos amigos.
-Bueno, me voy… pero porque se me da la gana- dice Thor mirando de reojo para todos lados –Pero ya vas a ver…
-Si, mejor andate princesita- le tira Laufey en tono burlón –A ver si se te congela la chuchi…
Para que. Ahí Thor se pone como loco y le tira una martillazo al pecho que casi lo mata.
Y esto por supuesto desata la hecatombe. La debacle total.
Una seguidilla de hechos bochornosos que involucran a Thor, al rey Laufey, a Los amigos de Thor, a los gigantes de hielo, a Vanilla Ice, al hombre de la barra de hielo, a Jessica Cirio (porque tiene flor de toor… ¿Se entiende el juego de palabras? Toor, Thor… jojojo… soy un tsunami de comicidad), a Sub Zero, al Caballero del Cisne y a un heladero que pasaba por ahí que no tenía mucha visión para los negocios.
Luego de darse duro y parejo por un rato, Laufey medio que se pudre (y además se calienta, porque los Asgardianos se la re bancan) y les larga al perro, que era una bestia monstruosa que tenía ahí congelada en una montaña, para que los saque carpiendo.
Los guerreros asgardianos, que eran valientes pero no boludos, enseguida captan la indirecta y deciden dar por terminada la batalla mientras corren perseguidos por el monstruo, pero Thor que recién estaba precalentando, lejos de amedrentarse sale a las chapas, va y lo mata.
-¡¡Sultán!!- grita Laufey desesperado, y ahí si se enoja en serio, porque la criatura era monstruosa pero él la había criado de cachorrito.
En ese instante, con gran perspicacia, Thor y sus guerreros se dan cuenta de que la cosa se les puede poner peluda y salen carpiendo a pedirle a Heimdall que les abra el puente para tomarse el palo.
Le pegan un par de gritos, y nada. Le mandan un mensaje de texto, y nada. El puente no se abre.
Cuando quieren darse cuenta están al borde de un precipicio y rodeados de un montón de gigantes de hielo dispuestos a hacerlos granizado.
-Eh loco, no te vas a calentar por lo del perro- dice Thor intentado calmar los ánimos.
Justo en ese momento el Bifröst se abre y emerge de un enceguecedor rayo de luz el mismísimo Odín.
-¡¡Que les dije de venir a hacer quilombo acá con los vecinos!! ¡¡Caminen para casa mocosos de porquería!!- grita el Padre de Todo a su hijo y su grupete de amigos.
Y así medio a los empujones los va metiendo de a uno en el puente de luz para llevárselos de nuevo para Asgard.
-¡Que conste que nosotros no empezamos eh!- le grita Laufey mientras se van –Después no te quejes si esto trae cola viejo eh. Mirá que ya estás grande Odín. Te puede hacer mal eh.
Odín se da vuelta como para responderle pero no dice nada y le hace un gesto obsceno tomándose la entrepierna con ambas manos antes de desaparecer.
-¡¡Canas verdes me van a sacar!! ¡¡Canas verdes!!- grita Odín en cuanto llegan a Asgard, furioso con los desorejados de sus hijos –Les prohibí expresamente que no fueran a hacer bardo a lo del gigante de yelo y fueron igual. Esto es el colmo ¿Qué tienen para decir?
-Fue todo idea de Thor- dice Loki señalando a su hermano, re alcahuete.
-Y seee claro, me lo suponía. Cuando no. El señorito del trueno tenía que ser- replica Odín muy enojado.
-Y bueno– grita Thor –Que querés, si vos no querías hacer nada. Ellos empezaron pá, y yo como futuro gobernante tenia que ir a poner las cosas en claro y a imponer respeto y…
-¡Pero que futuro gobernante ni que ocho cuartos!- grita Odín poniéndose como loco – ¡¡Acá el que corta el bacalao todavía soy yo, y si yo había dicho que no se podía ir usté hace caso y se queda piola!! ¿Está claro?
-¡No!–
grita Thor encaprichado –¡Ya es hora de que yo me vaya haciendo cargo de todo porque vos ya sos un viejo choto, no haces lo que hay que hacer, y decís pavadas y en cualquier momento hasta te empezás a hacer caca encima! ¡Tendrías que estar en un asilo ya!
-UUhhhh lo que te dijo paaaa-
murmura bajito Loki que seguía sembrando cizaña.
-¡¡Basta!! ¡Ahora si que te fuiste al carajo!- grita Odín lanzando rayos y truenos por el culo -¿Así que soy un viejo choto? Ahora vas a ver lo viejo choto que soy.
Y ahí nomás le quita el martillo y grita “¡¡Yo, Odín, Padre de Todo, en el nombre de todos mis antepasados El Tata Odón, el abuelo Odún y el tío Odol a partir de este instante te condeno a vivir en Midgard como mortal hasta que se te bajen un poco los humos!!” y lo manda de un voleo al Bifröst con dirección a la Tierra, mientras Thor, despojado de todo su poder grita “Viejo putooooooooo” y desaparece.
Acto seguido Odín lanza un encantamiento sobre el Mjölnir (el martillo) para que solo aquel que fuera realmente digno del poder del Dios del Trueno fuera capaz de levantarlo, y lo lanza también al Bifröst.
A partir de ese momento, entonces, el poderoso y arrogante Thor, ahora convertido en un simple y vulgar mortal, llega a la Tierra donde deberá aprender a convivir y a desenvolverse en un mundo que no entiende, y esforzarse por ser capaz de aprender los valores y las cualidades que le permitan recuperar su preciado martillo y volver a ser digno del poder divino que le corresponde por herencia y linaje, mientras que en su mundo, Asgard, su maligno hermano Loki ve ahora el camino libre para llevar a cabo su secreto plan de traicionar a Odín y usurpar el Trono.

Y a partir de aquí, la película se centra fundamentalmente en la relación de Thor con Jane Foster, la humana que lo encuentra y de la cual se enamora, y esto es, justamente, lo que hace que, por momentos, la historia se vuelva quizás algo mas lenta y monótona.
O sea, es muy, pero muy notoria la diferencia que hay entre las escenas que se transcurren en Asgard con las que suceden en la Tierra.
Definitivamente, los puntos mas altos de la película están dados por las secuencias del primer caso (la batalla con los gigantes de hielo, por ejemplo, es grandiosa y muestra a Thor a pleno) mientras que la mayoría de las segundas, como dije, mayormente dejan la espectacularidad de lado para intentar darle a la relación romántica entre los protagonistas una profundidad que nunca llega a concretarse.
A pesar de esto la historia se mantiene entretenida, dinámica, y no llega a aburrir en ningún momento gracias, en parte, a unos efectivos toques de humor, pero fundamentalmente, además, a que se emplea con suficiente eficiencia el recurso de mostrar alternadamente el curso de los hechos que se van sucediendo paralelamente en ambos mundos.
El guión, por otra parte, es simple y cumple con la función de ser el hilo conductor de lo que va sucediendo, aunque algunos diálogos tal vez se pasen un poco de livianos.
Las escenas de acción están muy bien logradas, sostenidas por unos efectos visuales de gran espectacularidad y una banda sonora que acompaña eficientemente sin desentonar, y algunas se desarrollan, además, en escenarios que fueron creados con mucho cuidado y una gran calidad artística (el diseño de Asgard, por mencionar lo mas notable, está impecable).
Algo que hay que destacar también es la calidad del vestuario, el cual se nota muy bien confeccionado, algo que suele ser no muy frecuente, lamentablemente, en este tipo de películas en las que se imponen las capas y las armaduras.
En cuanto a las actuaciones en primer lugar hay que destacar que el casting esta muy bien seleccionado, y las caracterizaciones muy cuidadas lo cual, para los amantes del cómic, siempre es un detalle muy bienvenido y fundamental.
Chris Hemsworth, a pesar de sus limitaciones actorales, logra componer un Thor creíble y carismático, y sobrelleva con suficiencia la responsabilidad de sostener el peso del personaje, ayudado, además, por sus mas que envidiables atributos físicos (los cuales, hay que decirlo, son muy apreciados por la platea femenina, que en cierta escena se ahoga en baba).
Junto a él, una Natalie Portman que lamentablemente no llega a lucirse en su rol de Jane Foster, fundamentalmente debido a que, de por si, el personaje nunca consigue adquirir la importancia o el peso que se pretendió darle (Igual es hermosísima y se banca unos primerísimos planos tremendos sin que se le note una sola imperfección a su rostro), pero que cumple eficientemente con su parte; un, como siempre, muy sobrio Anthony Hopkins en el rol de Odín que logra con su interpretación lo mejor que se podría haber logrado dadas las características del personaje; y un Tom Hiddleston que compone a un Loki mas que adecuado y que logra convertirse con efectividad en la contrafigura de la historia.
Completan el reparto Kat Dennings como Darcy, Idris Elba como el Dios Heimdall, Stellan Skarsgard como el profesor Andrews, Colm Feore como el Rey Laufey, Renee Russo como Frigga (casi de adorno) y Clark Gregg como el agente Phil Coulson entre otros.
La película fue dirigida por Kenneth Branagh, un director bastante particular, quizás de una escuela mas clásica, pero que en esta oportunidad le puso garra y consiguió redondear un producto mas que entretenido para todos los gustos.

Lo mejor: La caracterización de los personajes.
Lo peor: La poca participación del clásico casco de Thor.
publicado por Renegado el 10 mayo, 2011

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