‘Susurros del corazón’ es una obra que logra llegar muy dentro del espectador, que consigue que volvamos a escuchar esos murmullos que antaño nos molestábamos en oír y que ahora, una vez que hemos crecido, parece que nos empeñamos en ignorar.

★★★★★ Excelente

Susurros del corazón

Shizuku es una chica de 14 años que vive en las afueras de Tokio, es toda una apasionada de la lectura, por lo que va casi a diario a la biblioteca. En cierto momento se da cuenta de que un nombre, Seiji Amasawa, se repite en las fichas de los libros que coge prestados, y siempre los ha leído antes que ella; esto le lleva a preguntarse quién y cómo será el mencionado chico. Un día, de camino a la biblioteca donde trabaja su padre, se encuentra con un misterioso gato al que sigue y que le lleva hasta una vieja y maravillosa tienda, ahí conocerá a un chico que le contará sus sueños y es entonces cuando ella se planteará cuáles son los suyos…

Basado en el manga de Aoi Hiragi, Susurros del corazón (Mimi wo sumaseba, 1995) es una película con todos los ingredientes como para considerarla una de las más significativas de Ghibli, todo un clásico que ya era hora de que se editara por tierras españolas (bueno, salió a finales de 2009). Estamos ante un shojo, o sea, una obra que en principio va dirigida a las féminas, tiene de hecho todos los ingrediente de ese tipo de historias: chicas que estudian en un instituto y que comienzan a padecer los “males” del amor. Pero es mejor dejar las etiquetas a un lado y simplemente verla como lo que es, una bellísima historia de amor y de reconciliación con uno mismo, con sus aspiraciones y sueños.

No nos encontramos ante un film redondo durante todo su metraje, ya que no es hasta la escena en la que Seiji toca el violín y le acompaña Shizuku cantando cuando nos atrapa por completo. Con eso no quiero decir que los muchos minutos que preceden a dicho instante sean insustanciales o aburridos, pero que sí dicho momento es un punto de inflexión que hace que te metas más en la historia y es cuando realmente no sólo te gustan los personajes, sino que los adoras y los entiendes por completo. Quizá es que logra que, aquellos que ya hemos pasado esa edad, nos retrotraigamos a nuestros años estudiantiles, logrando que volvamos a ellos de forma vívida, casi palpable, inundándonos de nostalgia y cierta melancolía.

Hayao Miyazaki se encargó de supervisar todo el proyecto, además también escribió el guión y realizó los storyboards; y a todo eso hay que añadirle que incluso dirigió los fragmentos correspondientes a Barón (o al menos eso he leído años ha en un par de publicaciones); por lo que la implicación del director de El castillo ambulante fue total.

Susurros del corazón es un magnífico debut, una obra que logra llegar muy dentro del espectador, que consigue que volvamos a escuchar esos murmullos que antaño nos molestábamos en oír y que ahora, una vez que hemos crecido, parece que nos empeñamos en ignorar.

Lo mejor: -La animación. Muy destacable en los planos generales de la ciudad, con cientos de objetos en movimiento: coches, trenes, peatones, luces... -La magia que destila, la emotividad que transmite, la autenticidad de los personajes... -La música, compuesta por Yuji Nomi. -Por supuesto, la dirección de Yoshifumi Kondo.
Lo peor: -La facilidad con que los padres de Shizuku ceden ante sus propósitos. -Que Kondo muriera. Con él se perdió un gran artista.

publicado por Raul Neovallense el 17 agosto, 2011
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