Green lantern

Me imagino a un directivo de la Warner analizando la cartera de superhéroes de DC para decidir cual será el próximo personaje de la editorial en dar el salto a la pantalla grande, porque hay que aprovechar ahora que las adaptaciones de cómics vuelven a estar de moda y a dar dinero a mansalva. Se detiene en una hoja del carpesano (si, yo Hollywood me lo imagino así) y preguntando a su ayudante por cierto enigmático personaje de traje verde. Es Green Lantern, señor, su poder es el de crear cuanto imagina gracias a un poderoso anillo que recarga en una extraña lámpara verde alienígena. El directivo pone cara de no entender un ápice de lo que le está hablando y se limita a preguntar si la cosa dará dinero. El ayudante le responde que a pesar de no tratarse de un Superman o un Batman, sí que es un personaje popular de segunda línea, al estilo de Wonder Woman, Flash o Acuaman; además el protagonista de una de las series de más éxito del momento, The Big Bang theory, suele llevar una camiseta del personaje. Finalmente el directivo coge el teléfono y encarga el proyecto: quiero a un actor guapo y medianamente popular para el protagonista, a una jamona para hacer de la chica de la que se enamora el héroe, quiero un actor reputado, a poder ser con un Oscar en su haber, que esté en horas bajas para interpretar al malo de la película, quiero a un director que haya tenido algún éxito importante pero que no esté pasando por su mejor momento debido a algún bache comercial para asegurarnos de que acepte el proyecto, y quiero una habitación pintada de verde para rodar la mayor parte de la peli mediante croma y así ahorrarnos algo de pasta. Ah, ¡y lo quiero para el verano!

Hal Jordan es un piloto que trabaja para una empresa probando prototipos de aviones militares. El problema es que el tipo es un completo irresponsable y nunca parece saber cuando callar y obedecer frente a sus superiores lo que terminará metiéndole en más de un lío. A todo esto, deben saber que existe una especie de policía interestelar que vela por todos nosotros, protegiéndonos de los más aterradores peligros espaciales. Bien, pues resultará que uno de estos polis de las galaxias (un extraterrestre de dudosa belleza física bastante próximo al Piccolo de Dragon Ball Revolution) caerá en combate, quedando malherido, y terminará estrellándose con su nave en nuestro planeta. Como al parecer en este cuerpo de super polis no se permiten las vacantes, y viendo que al tipo le queda poco tiempo, decidirá buscar en la tierra a su sustituto, resultando ser Hal Jordan el elegido. A partir de ese momento nuestro protagonista entrará a formar parte del cuerpo de Green Lanterns. Ya se sabe que todo poder conlleva una gran responsabilidad, en este caso, además, conlleva una gran linterna verde.

La película está dirigida por Martin Campbell, director especializado en películas de acción y aventuras como las dos entregas de El zorro o los dos Bond, Gondeneye y Casino Royale. El año pasado intentó recuperar a Mel Gibson con el thriller Al límite, pero los resultados en taquilla fueron más bien pobres. Está claro que es un director de solvencia contrastada rodando escenas de acción, aunque nunca había rodado una peli de superhéroes, ni mucho menos con personajes creados por completo digitalmente. Al final el aspecto visual de la película queda regular, con algún momento se sobrecarga digital que hace que el espectador quede saturado, porque los efectos están bien, pero tampoco es que sean algo espectacular y nunca visto.

Entre los protagonistas encontramos a Ryan Reynolds, quien ya había intervenido anteriormente en película basadas en cómics como Blade: Trinity y Lobezno. Además es un "guapo" que cae bien por haber intervenido en cosas como Adventureland o Enterrado y al que admiro profundamente por haber logrado ligar con Scarlett Johansson. El tipo pone cara de estar completamente perdido la mayor parte del metraje lo cual está bien porque así es como se siente su personaje, aunque dudo bastante que estuviera interpretando. La chica de la peli es Blake Lively, popular por intervenir en la serie Gossip Girl y ser pareja de Leonardo DiCaprio. Su máxima aportación al personaje, y a la película en general, ha sido el de teñirse el pelo de morena y pasearse por delante de la cámara con cara de ay, ay, ay. Entre los secundarios encontramos a Tim Robbins, actor de gran popularidad durante la década de los ‘90 y secundario de lujo a partir de los años 2000 y a Angela Basset (Malcolm X, Tina, Esperando un respiro). Ambos están más por aportar su nombre al proyecto que otra cosa.

No es que Green lantern sea una película mala, lo que pasa es que es rematadamente tonta. Y que conste que lo digo como un cumplido, porque yo con una peli tonta me puedo entretener (como fue el caso), pero con una mala no. Lo cierto es que la trama parece sacada de Howard, un nuevo héroe, la peli protagonizada por un pato que supuso el primer gran fracaso de George Lucas, en la que ya había un viajero de las estrellas y donde un científico humano se infectaba por una especie de malvado ente espacial que lo poseía para destruir el planeta tierra. De hecho, Green Lantern tiene de original lo que yo de medalla de oro en gimnasia artística, porque la cinta sigue paso a paso la gran mayoría de clichés de este tipo de productos, desde como obtiene su poder, pasando por el momento de aprendizaje, las primeras escaramuzas, la chica, el malo, el momento de duda, el más difícil todavía y la gran batalla final. ¿Y que aporta de nuevo la peli? Una linterna. Es raro. A pesar de todo la peli termina ofreciendo lo que un servidor podía esperar de ella: aventuras y entretenimiento, sin demasiada cabeza ni mucho menos pretensiones de nada, para pasar poco más de media hora sin que la cosa se haga especialmente pesada. Efectivamente cumple su (poca ambiciosa) función, dejándonos con la irritante sensación, después de ver la escena oculta tras los títulos de crédito, de que lo bueno se lo reservan para una hipotética segunda entrega.

publicado por Jefe Dreyfus el 4 octubre, 2011

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