El chico con poderes que no encaja en ninguna parte y busca su lugar en el mundo.

★★★★☆ Muy Buena

El hombre de acero

 

Desde que Christopher Nolan se hizo cargo de la saga de Batman, parece que tenemos dos estilos para llevar a los superhéroes de los cómics a las pantallas. Mientras los de Marvel tienen un tono lúdico, colorista, sofisticado de la mano de varios directores como Shane Black en Iron Man 3 ó Joss Whedon en Los Vengadores, sin olvidar a Jon Favreau con los dos primeros Iron Man, por otra parte tenemos el hecho de que las adaptaciones de DC Comics han gozado de menor gloria en la gran pantalla salvo en el caso del Batman nolaniano que funcionó bastante bien al conferirle un toque de hiperrealismo, hondura dramática y dilemas existenciales. Ahora traslada este estilo a Superman bajo el título de El hombre de acero (The man of steel) como productor, pero cede las riendas de la dirección a Zack Snyder, responsable de adaptar al cine las novelas gráficas 300 y Watchmen.

 

El resultado tiene luces y sombras. Al menos a mí me dejó una sensación de sentimientos enfrentados. Algunos elementos chirrían un poco por resultar algo forzados, pero hay otros momentos en los que la intensa atmósfera de la película atrapa de lleno al espectador. La parte existencialista sobre el chico con poderes que no encaja en ninguna parte y busca su lugar en el mundo, es muy interesante y está bien llevada con una narración en flashbacks. Sin embargo el desenlace final es una traca pirotécnica tan excesiva que acaba por dejar indiferente en vez de boquiabierto al personal, algo parecido a lo que había pasado en Origen (Inception).

 

La partitura musical de Hans Zimmer es sensacional, nada que envidiar a la mítica de John Williams en la versión de Superman de 1979. Por otra parte el protagonista Henry Cavill, a quien vimos el año pasado correteando por las calles de Madrid en La fría luz del día, es un digno sucesor de Christopher Reeve. No es ni mejor ni peor, simplemente el enfoque del personaje es diferente y Cavill está a la altura de las circunstancias. Le acompaña Amy Adams, nominada al Oscar por The fighter, en el rol de la periodista Lois Lane. En este caso sí me atrevería a decir que el personaje le quedaba mejor a Margot Kidder en la versión clásica, aunque Adams cumple bien con su trabajo. 

 

Kevin Costner y Diane Lane como los padres terrestres de Superman son quizá los que consiguen una mayor solidez interpretativa. Tienen pocas escenas, pero todas ellas están dentro de las mejores de la película. Completan el reparto Russel Crowe como el padre biológico del protagonista, y Michael Shanon como el villano de la función, el general Zod, papel que interpretó Terence Stamp en los títulos Superman y Superman II de la antigua saga. Este personaje tiene un enfoque muy jugoso sobre el papel, que luego no se explota adecuadamente en el film. Asimismo Shanon lo interpreta con ganas pero no es suficiente. Quizá falla la dirección de actores o quizá fue un fallo de casting al asignar ese personaje a este actor. En cualquier caso el actor trabaja bien pero da la sensación de que el personaje podría haber sido un villano con más enjundia de que realmente demuestra.

 

Resumiendo se puede decir que El hombre de acero es una buena película de ciencia ficción dentro del filón de adaptaciones de cómics al cine, que por un lado acierta con el enfoque trascendente del héroe solitario sumido en un mar de dudas existenciales, y por otra parte le sobra metraje en el tercio final por la sobredosis de ruido y destrucción masiva gratuita que despliega ante nuestros ojos y oidos. Especialmente meritorio es el hecho de conseguir dar una nueva perspectiva a un personaje que desde hace 75 años ha tenido tantas y tantas adaptaciones en las viñetas, el cine y la televisión. Pero aquí sigue, se renueva una vez más y funciona. Los clásicos nunca mueren.

Lo mejor: El enfoque del héroe con dilemas existenciales.
Lo peor: El exceso de metraje pirotécnico gratuito en el desenlace.
publicado por Ramón Ramos el 22 agosto, 2013

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