muchocine opiniones de cinedesde 2005

El sabor a Coca-Cola Zero es insoportable: Nicolas Cage finje ser un motero antitabaco que no bebe alcohol sino caramelos ¿? y es adicto a los documentales de monos.

★☆☆☆☆ Pésima

El Motorista Fantasma (Ghost Rider)

Cierto es que algunos realizadores cinematográficos desprenden un tufillo a rancio del que les es difícil desprenderse. En su día, Daredevil adoleció de un estilo como mínimo cuestionable, con el cuernecitos saltando por los tejados entre diálogos ridículos y hits pop/rock totalmente olvidables. Mark Steven Johnson empezaba a soltar esos malos efluvios, y la sensación de que le iban a acompañar durante toda su carrera era muy fuerte.

Ayer mismo se estrenaba en cines de todo el mundo Ghost Rider. Mark se ponía manos a la obra de nuevo, y el resultado no es ni más ni menos de lo que cabía esperar. Igual que en las aventuras del Hombre Sin Miedo, nos encontramos con una peli sosa como pocas, jalonada con efectos digitales televisivos y no muy dinámica (ni coherente) argumentalmente. No obstante en algunos detalles se rebajan las pretensiones de su predecesora, como los villanos, encabezados por Black Heart, que recuerdan tristemente a los malogrados malutos de Elektra.

En esta ocasión, Jonhy Blaze es un artista circense que hace un pacto con el diablo (por error, primera estupidez) y al que, más tarde, el mismo Mefistófeles engaña burdamente. Peter Fonda interpreta al peor Satán que recuerdo, decorado con efectos especiales malísimos, pero sin una brizna de carisma.

El sabor a Coca-Cola Zero es insoportable: Nicolas Cage finje ser un motero antitabaco que no bebe alcohol sino caramelos ¿? y es adicto a los documentales de monos. Eva Mendes interpreta a una novia inverosímilmente confusa por que a su novio le arde la cabeza. El eterno sidekick no está ni para bromas… En definitiva, aguachirri.

La banda sonora es despreciada, cuando todo parecía indicar que los temas rokeros y metaleros pegaban a la perfección con el personaje; ya no nos machacan con éxitos pasajeros de la MTV, pero que uno de los temas lo interprete Ozzy tampoco soluciona el desaguisado.

Las secuencias de acción son un plomazo bueno y en la mitad del rollo ya estás mirando el reloj. Quizá lo único reseñable sea la caracterización del propio motorista y la intro que cuenta la historia del Jinete Fantasma (personalmente también destaco la extraordinaria chupa de cuero, de las que ya no hay quien encuentre, al menos a un módico precio).

Estas pelis tan malas sólo necesitarían cierta dosis de sinvergüencería y bizarrismo para resultar simpáticas. Sin embargo, en los nuevos tiempos de CGI y calificación para menores de trece, la serie bé a muerto, no provocando otra cosa que bostezos.

Es una pena todo esto, cuando hace años entrábamos en los cines para ver cosas como Robocop con nuestra cara de niños, y sin embargo aquí estamos… Yo aún no me he cargado a nadie con la UCI que guardo en casa.

Concluyendo, si vais a ver El motorista fantasma ya sabéis lo que os espera: sobredosis de azúcar, absurdez y bastante aburrimiento… y sino que se lo digan a mi acompañante.
Lo mejor: La chupa de cuero.
Lo peor: Lo demás.
publicado por Mario el 18 febrero, 2007

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